Parto

¿Por qué se induce el parto?

Aunque no es la situación más deseable, en ocasiones es necesario desencadenar el parto de forma artificial. Aquí te explicamos en qué casos se recomienda, cómo se realiza y qué riesgos puede tener.

¿Por qué se induce el parto?

Lo primero es recordar que la inducción del parto es artificial y siempre la aconseja un especialista (tocólogo), que previamente ha valorado que es mejor para la madre y/o el feto finalizar el embarazo que continuar con él.

1. Se recomienda cuando…

  • Rotura prematura de membranas: cuando se rompe la bolsa de aguas, lo normal es que en poco tiempo, aparezcan las contracciones y comience la dilatación. Pero a veces, no ocurre así y la mujer no se pone de parto. En este caso, el tocólogo ingresa a la gestante y la mantiene en observación de 12 a 24 horas, vigilando el estado fetal con monitorización frecuente, y protegiéndole de una infección con antibióticos. Si en ese tiempo el parto no se inicia de forma espontánea, será necesario provocarlo.
  • Que el embarazo se prolongue en exceso: cuando la gestación supera la semana 41+3 días (valorando la edad gestacional mediante ecografía) y la mujer no se pone de parto.
  • Enfermedades maternas: algunas patologías de la madre, como la hipertensión o la diabetes, pueden afectar a la salud del feto o de la propia mujer si la gestación continúa. También justifican una inducción las patologías renales, cardiacas, pulmonares o hepáticas, algunos tipos de cáncer, e infecciones en el útero.
  • Meconio en el líquido amniótico: si el tocólogo ve que el líquido está teñido de meconio (el feto ha defecado dentro del útero) es preciso finalizar la gestación, ya que puede estar alterado el bienestar fetal.
  • Crecimiento intrauterino retardado: cuando el feto deja de crecer dentro del útero a un ritmo normal porque indica que se está produciendo alguna alteración que impide la correcta nutrición del pequeño, y que puede ocasionarle problemas serios de salud, incluso la muerte dentro del útero.
  • En otras ocasiones es preciso inducir el parto para proporcionar asistencia médica al recién nacido, por ejemplo si sufre patologías cardiacas o pulmonares, o malformaciones que requieran una intervención quirúrgica o un tratamiento rápido, para lo cual el tiene que nacer en un momento determinado.

 

2. Está contraindicado si…

  • Hay algunas situaciones en las que no se puede inducir un parto, por ejemplo: embarazos con placenta previa, posiciones fetales anómalas, cuando hay cicatrices uterinas previas, rotura uterina previa, fetos muy grandes con desproporción pelvicefálica, algunos tipos de cáncer de cérvix, infecciones como el herpes genital activo y, cuando el feto corra peligro inminente. En estos casos se realiza cesárea.
  • Hay otras situaciones en las que la inducción se puede llevar a cabo, pero extremando las precauciones, por ejemplo en los embarazos gemelares.

 

3. ¿Cómo se induce?

Cada mujer y cada embarazo es un caso único, así que el tocólogo valorará individualmente las características particulares y empleará unos medios u otros. Fundamentalmente, lo que determina el método a emplear es el estado del cérvix o cuello del útero. La inducción se realiza administrando prostaglandinas u oxitocina (pueden ser las dos hormonas juntas) o rompiendo la bolsa amniótica (como apoyo a la medicación previa)

 

4. ¿Qué riesgos tiene?

Los profesionales utilizan medios para imitar a la naturaleza y hacer posible el nacimiento en una mujer en la que aún no se había iniciado el proceso de parto. Esto, a veces, no es del todo perfecto y, en ocasiones, pueden existir algunos efectos secundarios.

  • Para la madre: Como estos partos son más largos, hay más cansancio y más probabilidad de aparición de fiebre intraparto, deshidratación y exceso de contracciones (y, por tanto, de rotura uterina). Al aumentar la posibilidad de terminar en cesárea o parto instrumental, se suman los riesgos inherentes a dichos procedimientos (infección, dolor, hemorragia, desgarros del canal de parto).
  • Para el feto: El feto también puede acusar un parto largo manifestando una pérdida de su bienestar dentro del útero. Por esta razón, la tasa de cesáreas aumenta en los partos inducidos.

Etiquetas: cesárea, cuello del útero, oxitocina, oxitocina parto, parto, parto inducido

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