Posparto

Así son las 24 primeras horas tras el parto

Lo más difícil, el parto, ya ha pasado. Ahora, la mamá y el bebé deben recuperarse, y el personal de la maternidad se asegura de que todo está bien. Te contamos todo lo que sucede en estas primeras horas.

¿Cuándo me llevan a la habitación?

¿Cuándo me llevan a la habitación?

Tras el parto, y después de unas dos horas de observación en el paritorio, lo habitual es que la mamá vaya a la habitación acompañada de su bebé (muchos hospitales ya propician el contacto piel con piel desde el minuto cero). En caso de cesárea, tendrá que permanecer en la unidad de reanimación (REA) unas horas antes de ir a planta y el pequeñín será trasladado a neonatos o a la habitación durante ese tiempo. El contacto piel con piel lo puede realizar el padre. En algunos hospitales se están habilitando espacios en la REA para que la madre pueda estar con su hijo y su pareja durante ese tiempo de recuperación.

 

La primera revisión

Cuando la madre llega a la habitación, la enfermera se interesa por saber cómo ha ido el parto, sus experiencias con otros hijos, si está molesta... una primera toma de contacto que tranquiliza y ayuda en esos momentos de nerviosismo y confusión.

En esta primera revisión valora:

  • Los signos vitales: tensión, pulso y temperatura.
  • Los loquios: cantidad (se considera pérdida excesiva más de una compresa empapada por hora), color (durante las primeras 24 horas debe ser hemático) y olor (debe ser fuerte pero no fétido).
  • La involución uterina (cómo el útero va volviendo a su lugar después del parto). Palpa el útero a través del abdomen, presiona un poco y comprueba su altura. El útero debe haber bajado ya a la altura del ombligo o por debajo.
  • El estado de la episiotomía (si la hay) o posibles desgarros: indicios de edema, supuración, aproximación de los bordes de la herida, etc. Si hay inflamación, aplica hielo local en el periné.
  • En las siguientes horas también vigila la micción espontánea, ya que una vejiga llena impide las contracciones del útero. Si no orina durante las primeras seis u ocho horas, le pone una sonda.
  • Las mujeres que tienen más hijos suelen notar más los entuertos (contracciones que ayudan a que el útero vuelva a su lugar, más intensas al dar de mamar.) Si causan mucho dolor, el personal sanitario puede dar algún fármaco para aliviarlo.

 

¿Cuándo puedo empezar a moverme?

La reciente mamá está cansada por el esfuerzo físico, pero conviene que se levante de la cama cuanto antes, sin brusquedades y con ayuda, y que camine un poco para favorecer la recuperación.

Si no le han puesto epidural, puede moverse en cuanto quiera, la primera vez acompañada, por si se marea. Con la epidural la sensibilidad de los miembros inferiores muchas veces está disminuida, por lo que se aconseja esperar de cuatro a seis horas desde la retirada del catéter y moverse siempre acompañada por personal de enfermería. En caso de cesárea, no debe levantarse hasta que pasen seis u ocho horas y hacerlo siempre acompañada, porque necesitará ayuda con la sonda de la vejiga y el gotero de suero.

 

¿Cuándo puedo comer?

Tras un parto normal, la reciente madre puede comer y beber cuando lo desee. En caso de cesárea, hay que esperar doce horas para iniciar la tolerancia. Como en cualquier intervención quirúrgica, se empieza bebiendo agua y, si sienta bien, se van introduciendo sólidos.

 

El aseo tras el parto

Durante las primeras horas se aconseja cambiar con frecuencia de compresa para mantener la zona lo más seca posible y así favorecer la cicatrización de la episiotomía y prevenir la infección. La zona vaginal no precisa higiene especial, salvo la ducha diaria. La madre reciente se puede duchar una vez que se haya levantado y caminado sin problemas. En la primera ocasión conviene que le acompañe la pareja o algún familiar.

 

La importancia del descanso

Durante la estancia hospitalaria son muchos los familiares y amigos que se acercan a conocer al recién nacido y a felicitar a los nuevos padres. Aunque estas muestras de apoyo y cariño se agradecen, suelen dificultar la tranquilidad que la reciente madre necesita en estos momentos.

A menudo, cuando la madre va a ponerse al recién nacido al pecho, todos los familiares observan alrededor cómo mama y, aunque hay mujeres a las que no les importa, a otras les resulta realmente incómodo. Conviene alertar de esto a los familiares: seguro que lo entenderán.

Las primeras 24 horas deberían ser de adaptación entre el bebé y sus padres, un período tranquilo para establecer el vínculo entre ellos y no para atender a otras personas, que además suelen aconsejar acerca del cuidado del recién nacido, mermando así la confianza de la madre.

 

El cuidado del bebé en las primeras horas

El bebé va adaptándose a la vida extrauterina poco a poco. Las primeras horas suele estar muy despierto, por eso es un buen momento para iniciar la lactancia. Pasadas 24 horas, suelen estar más dormidos y les cuesta más engancharse al pecho.

Su cuidado es responsabilidad de los padres. El personal de enfermería les explicará cómo realizar el cambio de pañal con agua y esponja jabonosa, ya que el meconio suele ser muy espeso y difícil de retirar. El ombligo no requiere ninguna higiene especial, es suficiente con el baño diario y dejarlo al aire por encima del pañal.

En algunas maternidades los padres pueden bañar a su pequeño en la propia habitación, pero en otras esta labor la realiza el personal de enfermería en presencia de los padres.

 

La lactancia, lo antes posible

Aunque muchos bebés comienzan la lactancia materna en el mismo paritorio, es en planta donde se informa a la madre de los beneficios de la lactancia y se le explica la técnica. Si quiere amamantar, la enfermera o la matrona la observan en una toma para comprobar que la colocación y la succión del recién nacido es correcta.

La mayor preocupación de las mujeres es la falta de leche y si esas gotitas de color amarillento (calostro) alimentarán al bebé. El calostro es el alimento ideal para el recién nacido, ya que contiene las cantidades necesarias de los nutrientes y defensas que el bebé necesita. La succión del pezón ayuda a que el útero se contraiga y a que se produzca la subida de la leche en 48 o 72 horas.

Asesora: Raquel Moreno Almendro, enfermera, Maternidad Hospital Severo Ochoa, Leganés, Madrid.

Etiquetas: bebé, cesárea, episiotomía, lactancia, parto, posparto, recién nacido

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