Aprovechar el posparto

¿Cómo aprovechar el posparto para tu crecimiento personal?

Después del parto, el cuerpo de la mujer no es el mismo ni por dentro ni por fuera. ¿Cómo podemos aprovechar la etapa de recuperación para fortalecernos?

Posparto

El posparto es una etapa dentro de la vida sexual de la mujer,  muy importante. Cuando hablamos de posparto nos referimos a la época justo detrás del parto. Físicamente se dice que ésta etapa se termina justo después de la cuarentena, pero en realidad el postparto dura mucho más que este periodo.

La cuarentena es el periodo que dura cuarenta días (de ahí el nombre) donde físicamente te recuperas de los cambios físicos del embarazo y el parto.

La verdad es que nada más lejos de la realidad, en cuarenta días ninguna mujer se recupera físicamente y mucho menos emocionalmente.

Cada mujer tendrá un determinado periodo que considerará postparto pero, en mi opinión, no creo que pueda ser inferior a un año. Durante ese primer año tu cuerpo se está reorganizando, han sido nueve meses de cambios. ¿Cómo podría entonces recuperarse en tan solo cuarenta días, cuando han pasado tantos días de cambios y evolución?

Lo mismo ocurre a nivel emocional y mucho más si es el primer hijo. No podemos estar preparadas en un periodo tan corto para sostenernos, fusionarnos con el bebé y asimilar tantos cambios a todos los niveles.

Este postparto exprés, más las bajas tan cortas que tenemos en España, hace que muchas mujeres piensen que como no se sienten bien, son ellas las que no se adaptan y no lo están haciendo bien.

¿Qué pasa en esa etapa?

Es una etapa donde nace el bebé y lo conoces. También nace una nueva versión de la mujer que eras. Nace una madre.

A veces tenemos unas expectativas de cómo será nuestro bebé y nuestra relación con él,  que puede ser que luego no se corresponda con la realidad.

Tampoco podemos saber qué tipo de madre seremos. Es todo misterio y sorpresa.

Así que en ésta etapa, tenemos un bebé que debemos conocer y también debemos reconocernos nosotras con nuestra nueva versión.

Todos estos cambios también se integran en la pareja y en la familia.

Son cambios muy profundos y nos encontramos en un momento de tormenta emocional, por todo lo que nos está pasando y no tenemos tiempo de asimilar. Vivimos en un torbellino de emociones que van en varias direcciones y, a veces, incluso son contradictorias.

Inseguridades, culpabilidad, temor, desbordamiento, hacen que afloren sentimientos no muy luminosos y que nosotras mismas nos sorprendamos.

¿Cómo gestionar esta etapa?

Lo más importante  es establecer la fusión madre-bebé desde el primer día. El bebé nos necesita para sobrevivir, ya que no es independiente ni física ni emocionalmente. La madre para llegar a ésta fusión necesita sostén, siempre que sea posible, del padre y si no de otros miembros de la familia.

Para la mujer puérpera es un período poco terrenal, donde la mente de la mujer funciona más allá de la lógica. Es necesario estar despojadas de pensamientos racionales, para dejar florecer los instintos más básicos.

También ayuda mucho, defender éste nido del exterior. Ahí nos puede ayudar mucho el padre. Ya que la madre, no está preparada para realizar esa función, al menos al inicio del posparto.

Utilizar el posparto como palanca para nuestro crecimiento personal

Todos los sentimientos, contradicciones y emociones que surgen durante el posparto pueden ser analizados para ver cómo nos pueden ayudar a crecer.

En esa época, muchos sentimientos están relacionados con nuestra infancia, la relación con nuestra madre y padre.

Por tanto, se lo deseas, puedes usar esta etapa para ver los cambios que necesitas realizar en ti misma o en tus relaciones.

Aprender a poner límites, intentar no agradar a todos, incrementar nuestra autoestima y aprovechar para querernos un poco más, pueden ser ejercicios muy prácticos para realizar en el posparto.

¿Cuándo realizar este análisis y tomar decisiones?

Durante el posparto no tenemos tiempo para nada. Pensar en trabajar en nuestro crecimiento personal en las siguientes semanas al nacimiento de nuestro hijo sería una locura y no sería beneficioso ni normal para ninguno de los dos, ya que solemos estar totalmente volcadas en el bebé y no tenemos tiempo para nada.

Pero la verdad es que durante esa época, donde no hay día ni noche, yo tenía mucho tiempo para pensar. Ya que dormía poco y los días eran más largos. En esos días, si el tema no nos agobia, podemos preguntarnos que nos está mostrando el postparto. Analizamos cuales son las emociones, los sentimientos, y porque aparecen.

Porque aparecen ahora y si son parte de nuestra propia sombra. Aquellos sentimientos que no queremos admitir que son parte de nosotros.

Utilizar estos sentimientos de la propia sombra, para crecer y evolucionar. Comprender porque aparecen e intentar aceptar esos sentimientos, es lo que podríamos decir, un trampolín para nuestro crecimiento personal.

Tomar acción

A medida que el posparto va avanzando cada vez nos sentimos menos emocionales, y podemos empezar a tomar alguna acción de todo lo que hemos detectado.

El bebé y la mamá ganan autonomía a la vez. Entonces podemos aprovechar toda la oscuridad que ha surgido para crecer y aplicar nuevas fórmulas en nuestra nueva vida.

Lo que antes funcionaba, puede ser que ahora ya no funcione. Ya que hay una nueva configuración familiar, una personita nueva y una mamá reinventada.

Una vez que hemos comprendido que es lo que ha surgido durante esta fase, podemos tomar diferentes acciones para poder sanarlo y así evolucionar personalmente.

El posparto puede ser una época oscura, debido a la integración de todos los cambios más la idea un poco edulcorada de lo que sería la maternidad, pero igualmente puede ser una etapa positiva y de aprendizaje.

La transformación

Así poco a poco, va surgiendo la transformación. El bebé se transforma, nosotras nos trasformamos, la familia y la pareja, todo es un cambio interno y externo.

A partir de ahí, vamos saliendo poco a poco del nido. Nos vamos reencontrando con los demás y también con nosotras mismas. El bebé y la familia van ganando autonomía.

Puede ser que ahora estés en el inicio o la mitad de tu postparto y sientas que no tienes tiempo de nada. ¡No sabes cómo te  entiendo! Sueñas con dormir una noche entera y ducharte tranquila. Además sientes que no puedes pensar en otra cosa que no sea el bebé.

No te fuerces ni te agobies. Todo es un proceso y poco a poco irá llegando a otra fase del postparto, donde podrás analizar y más adelante tomar acciones para ayudarte en tu crecimiento personal.

Aceptar lo que estamos viviendo, comprender nuestros sentimientos y respetarnos y aceptarnos mucho, es la mejor receta para ésta época. Y eso ya es trabajar directamente en nuestro crecimiento personal.

 

Escrito por Marta Angulo, autora del blog Creceportucuenta.com

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