La herida del parto

¿Cómo cuidar y curar la episiotomía después del parto?

En algunos partos vaginales es necesario hacer una incisión para facilitar el nacimiento. Esa herida es lo que se conoce como episiotomía y necesita muchos cuidados.

Hace mucho tiempo que dejamos de escuchar solo la parte bonita de la maternidad. El embarazo, el parto y el posparto están también llenos de momentos un poquito más amargos de los que conviene hablar igualmente. Los síntomas de la gestación, las contracciones del parto, la manera en la que llegue al mundo el bebé, la constante tristeza que puede embaucarnos durante algún  tiempo (y que, incluso, puede desencadenar en ansiedad o depresión posparto) y también las secuelas físicas que quedan en el cuerpo de la mujer a raíz de traer al mundo a un nuevo ser.

Cicatrices que pueden variar mucho de unas mujeres a otras y de un tipo de parto u otro: la cicatriz de la cesárea, por ejemplo, permanecerá para siempre como señal de la capacidad del cuerpo humano. Otras madres, sin embargo, dan a luz por parto vaginal sin ninguna secuela física y otras, lamentablemente, tienen que someterse a una pequeña incisión en el periné para facilitar el nacimiento del pequeño. Es lo que se conoce como episiotomía.

¿Qué es la episiotomía y en qué casos se realiza?

“Hablamos de episiotomía cuando nos encontramos ante una incisión que se realiza, solo si es necesario, en el periné de la mujer justo cuando la cabeza del bebé está a punto de salir. Esto permite ampliar el canal blando del parto y facilitar la salida del bebé”, nos cuenta Ana Fernández Molina,  especialista en Ginecología y Obstetricia en Centro de Asistencia Integral de la Mujer Andalucía y miembro de Top Doctors.

Explica también que se realiza si el pequeño se encuentra en peligro de pérdida de bienestar fetal o para evitar desgarros perineales más complicados.

En la actualidad, como cuenta el doctor, la episiotomía se realiza en caso de ser estrictamente necesario; sin embargo, hasta hace unos años era una práctica habitual: se hacía sin consultar la madre y, en ocasiones, incluso, para reducir el tiempo del trabajo de parto. Entraba dentro de la violencia obstétrica de la que, por suerte, las mujeres somos más conscientes en la actualidad.

Pasos y consejos para cuidar la episiotomía

Aprovechando nuestras consultas sobre esta pequeña incisión a la que se tienen que someter algunas parturientas, la profesional nos ha contado cuáles son los pasos a seguir y cuándo puede la mujer hacer vida normal:

  • Tras el parto es recomendable aplicar frío local
  • Es muy importante mantener la herida lo más seca y limpia posible
  • Para lavar la herida tan solo se puede usar agua tibia y un jabón neutro
  • Tras el lavado habrá que secarla dando pequeños toquecitos (sin rascar en ningún momento) con una toalla
  • Evitar ropa ajustada y tampones
  • Usar compresas de maternidad para evitar que el sangrado del parto moje mucho la zona

Aparte de esos pasos, que son muy importantes y necesarios, la doctora explica que se recomienda no mantener relaciones sexuales hasta que la episiotomía esté curada por completo, que conviene dejarla al aire el mayor tiempo posible pero que, como el sangrado del parto puede impedir, se recomienda usar compresas especiales de maternidad y evitar siempre tampones y ropa ajustada.

Por último, explica que habrá que consultar a un médico o ginecólogo en caso de que la zona se enrojezca o que la cicatriz se abra.

La herida, obviamente, se coserá con puntos. Unas mujeres necesitarán más puntos que otras. Sin embargo, no hay que acudir al centro de salud ni al ginecólogo para retirarlos: “se caerán solos en una o dos semanas”, argumenta Ana.

La episiotomía se puede evitar de una manera muy sencilla

La herida de la episiotomía no es agradable, de acuerdo a la opinión de muchas mujeres que han tenido que pasar por ella. Aunque en algunas ocasiones será imprescindible, lo cierto es que en otras se puede llegar a evitar. “Realizar masajes perineales a partir de la semana 35 de embarazo y aplicar compresas calientes durante la expulsión en el parto puede ayudar, aunque no tiene evidencia científica”, afirma el profesional.

Sin embargo, lo que sí está comprobado es que llegar al parto con un buen estado del suelo pélvico y, por ende, del periné, puede ayudar a evitarla. Para ello, habrá que hacer ejercicios que ayuden a fortalecer la zona y también a ganar flexibilidad en ella. Así los músculos no estarán tan rígidos a la hora durante el expulsivo.

Marta Moreno

Marta Moreno

La responsable de la web de Ser Padres está especializada en temas de salud infantil, crianza, embarazo, psicología y educación, desarrollando la mayor parte de su carrera profesional en Ser Padres y otros medios orientados al mundo educativo. Es graduada en Periodismo y en Publicidad y Relaciones Públicas con máster en Marketing Digital, Comunicación y redes sociales.

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