Antes del parto

Cómo distinguir las contracciones del dolor de ligamentos

Aunque el dolor de ligamentos es una de las dolencias clásicas del embarazo, en ocasiones puede ser difícil diferenciarlas de las contracciones. ¿Cómo reconocer el dolor de ligamentos, y de qué forma es posible distinguirlas de las contracciones?

El dolor de ligamentos es un problema común en la mayoría de mujeres embarazadas. De hecho, se estima que el 90 por ciento de las gestantes puede sufrirlos en cualquier momento del embarazo, por lo que suele ser una de las dolencias comunes de la gestación.

Aunque no son graves, sí pueden ser muy debilitantes. Y algunas embarazadas, especialmente las que están embarazadas por primera vez, en ocasiones pueden ser confundidas con contracciones. Pero, como es lógico imaginar, son dos cosas muy diferentes.

¿En qué consiste el dolor de ligamentos? ¿Cuándo aparece?

El dolor de ligamentos corresponde a la relajación y el estiramiento de los ligamentos, algo que comúnmente ocurre durante el embarazo debido a la acción de dos hormonas típicas de la gestación: tanto la relaxina como la progesterona. Estas hormonas pueden promover la relajación de los tejidos, facilitando con ello el parto.

Mientras que el dolor de ciática se localiza en la espalda, debemos tener en cuenta que el trayecto va desde los glúteos hasta la parte posterior de los muslos. Sin embargo, cuando el dolor de ligamentos se localiza a la altura del pubis, o en la parte delantera del cuerpo, hablamos de síndrome de Lacomme.

Contracciones o dolor de ligamentos
Foto: Istock

Cuando surge, la futura mamá puede sentir un intenso tirón pero también una especie de descarga eléctrica, la cual se irradia desde la ingle hasta el pubis. Y, como mantienen muchas embarazadas que ya los han sufrido, afirman que no se trataría de un dolor agudo, sino de una molestia a la que en realidad podrías llegar a acostumbrarte, aunque sí puede entorpecer y dificultar el movimiento, llegando a ser molesto en algunos momentos.

El dolor de ligamentos, por lo general, suele aparecer a partir del quinto mes de embarazo. Pero algunas futuras mamás pueden sentirlos desde el principio del embarazo, convirtiéndose en una señal del aumento del volumen del útero. No obstante, tiende a ser más común al final de la gestación por el mayor peso del bebé y del útero, lo que puede llevar a confusión.

Dolor de ligamentos o contracciones: ¿cómo notar la diferencia?

Teniendo en cuenta que sus síntomas pueden ser parecidos, algunas embarazadas pueden confundir las contracciones con el dolor de ligamentos. Debemos tener en cuenta que el dolor de ligamentos puede aparecer desde por la mañana, al despertar, y persisten a lo largo de la jornada.

Por tanto, una de las mejores formas de distinguirlos es observar cuándo ocurren, y con qué frecuencia aparecen. Es común que el dolor de ligamentos tienda a estar ahí de manera continua, mientras que lo más habitual es que las contracciones van y vienen.

Aunque también pueden ocurrir al final del día. Si es así, la embarazada siente dificultad y dolor cuando camina o cambia de posición. Además, el dolor de ligamentos puede irradiarse a los muslos y al pubis, pero suele ser un dolor constante, mientras que las contracciones se sienten como descargas eléctricas, con hormigueo, que se manifestan en forma de ondas. 

¿Se pueden prevenir?

Existen algunos consejos útiles a la hora de prevenir el dolor de ligamentos durante el embarazo. Se recomienda, por ejemplo, dormir de lado por la noche, utilizando una almohada colocada entre las piernas.

Al sentarse, se deben evitar los sillones blandos y muy profundos. Y, a la hora de levantarse de él, es necesario colocarse en el borde del sillón, y realizar el impulso con la ayuda de las piernas. 

A la hora de caminar, se deben usar zapatos cómodos y flexibles, usando un tacón ancho y estable. Además, es fundamental dejar de lado los tacones de más de 3 centímetros.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

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