Vídeo de la semana

Antes del embarazo

Consejos útiles para medir el tiempo de las contracciones

Aunque durante el segundo y tercer trimestre de embarazo es común empezar a sentir contracciones, a medida que se acerca la fecha probable de parto estas pueden volverse más evidentes. No obstante, la verdadera diferencia entre unas contracciones de trabajo de parto reales y otras "falsas" la encontramos en dos detalles: la regularidad y el lugar donde se sienten. Por ello, saber cómo medirlas es imprescindible.

A medida que el embarazo llega a su fin, es normal preocuparse -e incluso obsesionarse- con las contracciones relacionadas con el trabajo de parto. Especialmente si se trata del primer embarazo, y por tanto, nunca antes se han sentido. Conocer acerca de lo que se puede esperar, cómo se sienten, qué significan y cómo medir el tiempo de las mismas es fundamental para, al menos, estar adecuadamente informados. Y saber, sobre todo, si verdaderamente son contracciones de trabajo de parto, o si consisten en otro tipo.

Y es que independientemente de la etapa del embarazo en la que te encuentres, es muy probable que a medida que se acerca el tercer trimestre de gestación, estés pensando mucho en el final: el trabajo de parto, el parto y el propio nacimiento del bebé. Y las contracciones se convierten en la forma en la que el cuerpo ayuda a empujar al bebé hacia el mundo exterior.

Debemos tener en cuenta que el útero rodea al bebé, de forma que cuando los músculos uterinos se contraen, se convierte una ayuda a que el trabajo de parto pueda avanzar y continuar. Las contracciones uterinas colocar al bebé en posición para el parto, y lo ayudan a desplazarse a través del canal de parto.

Pero debemos tener en cuenta que tener contracciones antes del parto no significa necesariamente que el bebé vaya a nacer ya. De hecho, existen diferentes tipos de contracciones que es necesario saber identificar. Y, en estos casos, medir el tiempo de las contracciones puede convertirse en una opción útil y de mucha ayuda.

Consejos útiles para medir las contracciones de parto

Una de las principales pistas son contracciones fuertes, las cuales se producen a un ritmo constante y que duran un período de tiempo determinado o específico. No en vano, aunque se haya “roto aguas” (lo que significa que el saco amniótico en el que el bebé flota se ha roto, y por tanto se está perdiendo líquido), es probable que el médico indique que es necesario esperar hasta que las contracciones se vuelvan regulares y cercanas entre sí.

El cronometraje y medición de las contracciones es tremendamente fácil de hacer, y puede ofrecer una valiosísima información acerca del embarazo y del propio trabajo de parto. 

Una vez que se comiencen a tener contracciones, y estás segura de que no son contracciones de Braxton-Hicks, especialmente cuando empiecen a producirse con cierto grado de regularidad, es fundamental comenzar a cronometrarlas para saber cuándo se ha entrado en trabajo de parto activo.

Solo tienes que coger un bloc de notas y tomar nota:

  1. Cuando empiece una contracción, anota el tiempo.
  2. Cuando termina, anota el tiempo.
  3. Haz cálculos: la diferencia entre el comienzo y el final de la contracción indica cuánto tiempo ha durado la contracción.
  4. Tan pronto como empiece la siguiente contracción, anota el tiempo. Y, esta vez, anota cuánto tiempo pasó desde el final de la primera contracción hasta el comienzo de la segunda. Esto indicará la distancia que existe entre cada contracción.
  5. Continúa cronometrando cada contracción durante algunas rondas más. Esto será útil para comprobar si se han convertido en un patrón regular, o si todavía no han llegado a ese punto. En este caso, puedes tomarte un descanso.

Por otro lado, en la actualidad existen distintas aplicaciones que pueden ser de mucha ayuda a la hora de registrar y cronometrar las contracciones. Es más, cuentan incluso con señales de alarma capaces de identificar cuándo sería recomendable irse preparando para acudir al hospital, ya que el parto podría estar muy cerca.

¿Cuándo es el momento de ir al hospital?

Se recomienda acudir al hospital cuando las contracciones sean cada 3 a 5 minutos, y duren entre 45 a 60 segundos cada una, en el transcurso de al menos una hora (si se trata del primer bebé).

En caso de que se trate de un segundo o tercer embarazo, es fundamental empezar a dirigirse al hospital cuando las contracciones lleguen cada 5 a 7 minutos, y duren entre 45 a 60 segundos cada una. Esto es debido a que, en sucesivos embarazos, en la mayoría de las ocasiones el trabajo de parto y el parto tiende a ser más rápido.

Algunas señales de que faltan días para el parto

Si bien es cierto que las contracciones se convierten en la señal evidente de que el parto es inminente, existen algunas señales o síntomas que pueden indicar que el momento de la llegada del bebé está cerca. Evidentemente, son síntomas que no ocurren en ningún orden en particular, y es posible que se experimenten varios con algunos días de diferencia, o incluso en el mismo día. Son los siguientes:

  • Aumento de la secreción vaginal. Es normal y común que se vuelva de color marrón o ligeramente rosado.
  • Pérdida de peso ligera.
  • Sensación de que el bebé se encuentra situado más abajo en la cavidad pélvica. Esto significa que el peso del bebé ya no tiende a presionar el diafragma. Como resultado, es posible que puedas respirar más libremente.
  • Dolor sordo, el cual se siente en la parte baja de la espalda. Es común que aparezca y desaparezca.
  • Sensación de aumento de presión o calambres en el área pélvica y / o rectal.
  • Evacuaciones intestinales sueltas y frecuentes, acompañadas de calambres.
  • Adelgazamiento, ablandamiento o dilatación del cuello uterino.
  • Sensación de inquietud o aumento de la energía. O, bien, una marcada sensación de fatiga.
  • Aumento de las contracciones de Braxton Hicks, o contracciones tempranas, que se sienten como un endurecimiento o tensión del útero, con posibles calambres (aunque leves).
Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

Continúa leyendo