Piel de la mamá

Cuidado de la piel después del parto: cosas que necesitas saber

Es común que, durante el embarazo, la mayoría de las futuras mamás tiendan a preocuparse por cuidar su piel al máximo, con la intención de evitar algunos cambios temidos, como la flacidez o la formación de estrías. Sin embargo, ¿sabías que después del nacimiento del bebé, esto continúa siendo igual de importante?

Cuidado de la piel después del parto
Foto: Istock

Después del embarazo, especialmente tras el nacimiento del bebé, es normal que el cuerpo de la mamá cambie. Y que, además, en algunas ocasiones tienda incluso a hacerlo bastante. La mamá no solo debe lidiar con un recién nacido y con lo que supone cuidar de él a cada momento (sobre todo si se es primerizo). También debe aceptar que su cuerpo y su piel han cambiado, y que posiblemente no volverá a tener la misma complexión que tenía antes de la gestación.

Una vez ha nacido el bebé, es normal perder hasta un tercio del cabello, lo cual puede llegar a ocurrir cuando el pequeño ha cumplido los tres meses de edad. Y aunque muchas mamás a las que les pasa piensan que pueden tener problemas de calvicie, la principal causa son los altos niveles de hormonas durante la gestación que hacen que el cabello crezca mucho durante los nueve meses.

De esta manera, cuando después del nacimiento los niveles hormonales disminuyen a límites más o menos normales, parte del cabello se pierde, empezando una nueva fase de crecimiento.

La piel también tiende a sufrir algunos cambios, y no solo la piel del vientre. Por ejemplo, los distintos cambios que ocurren normalmente en los niveles hormonales pueden acabar afectando a la piel del rostro, ocasionando la aparición de problemas relacionados con la pigmentación, incómodos y molestos brotes de acné, o manchas ásperas y secas.

En estos casos, especialmente cuando a la mamá le preocupa la decoloración de la piel, o cuando los brotes de acné tienden a inflamarse en exceso, y además son dolorosos (lo que se convierte en una señal de acné quístico muchísimo más severo), es de vital importancia hablar con el dermatólogo.

Pero también es posible que la nueva mamá se enfrente a otro problema que la mayoría teme: la aparición de las estrías, las cuales aparecen como consecuencia del estiramiento excesivo y rápido de la piel, y pueden llegar a desarrollarse en cualquier área, no solo en el vientre, sino también en los senos, las caderas, brazos y piernas.

Lo más común es preocuparse muchísimo por el cuidado de la piel durante el embarazo, precisamente con la intención de hidratar y humectar aquellas áreas del cuerpo donde el riesgo de formación de estrías es bastante mayor. Pero muchas mamás se olvidan de lo más importante: continuar cuidando su piel después del parto; algo, es cierto, un poco más difícil, especialmente por lo que supone la crianza y el cuidado del nuevo retoño.

¿Por qué es igual de importante cuidar la piel después del parto?

El embarazo, como posiblemente te habrás percatado ya, suele ocasionar muchos cambios en la piel. Aunque es cierto que la mayoría desaparece después del nacimiento del bebé, en ocasiones es posible que algunos cambios permanezcan e incluso se queden para siempre.

Por ejemplo, en ocasiones la piel puede quedar suelta (flácida), al igual que también puede acabar mostrando las incómodas y temidas estrías. 

El cuidado de la piel después del parto
Foto: Istock

Debemos tener en cuenta que la piel está hecha principalmente de elastina y de colágeno, esenciales para el mantenimiento de su estructura, capaces de expandirse con el aumento de peso. Sin embargo, cuando ese estiramiento es muy excesivo, y ocurre además muy rápidamente, la piel puede tener problemas para recuperar su forma original.

La piel flácida, al igual que las estrías, pueden acabar siendo emocionalmente frustrantes para las mujeres, especialmente para aquellas que tenían la esperanza de que sus cuerpos volvieran a ser como eran antes de la gestación. 

No obstante, es necesario tener en cuenta algo fundamental: el cuerpo de la mamá acaba de hacer algo maravilloso, a la par que asombroso, al dar a luz a un bebé. De ahí que sea imprescindible ser más suave con una misma, y recordar que recuperar el cuerpo anterior al embarazo puede llevar su tiempo.

Cómo debe ser la rutina de cuidado de la piel después del nacimiento del bebé

Si durante el embarazo ya lo hacías, durante el período posparto e incluso muchos meses después es aconsejable seguir haciéndolo: la aplicación de aceites vegetales puede ser de bastante utilidad a la hora de conseguir que la piel se repare.

Los aceites vegetales corporales, por ejemplo, proporcionan cualidades antiinflamatorias y antioxidantes únicas, que ayudan a humectar y a hidratar la piel activamente, a la vez que pueden generar una barrera humectante protectora. Por mencionar solo una muestra, el aceite de almendras o el aceite de rosa mosqueta son dos opciones naturales excelentes a la hora de combatir y tratar las estrías.

Lo mismo ocurre con otros aceites igualmente vegetales, como es el caso del aceite de jojoba o el aceite de coco.

La clave está en aplicarlos de forma regular sobre la piel del cuerpo, varias veces al día, incidiendo sobre todo en aquellas áreas más flácidas o donde se han formado estrías. Por ejemplo, basta con frotar algún aceite vegetal a lo largo de la línea del abdomen, lo que podría ser de utilidad a la hora de ayudar a tensar la piel.

Por otro lado, optar por determinados productos reafirmantes también pueden ser de mucha utilidad, aunque es necesario prestar atención a su composición, para descubrir si son adecuados o no durante la lactancia materna.

En caso de que optes por algún producto reafirmante, con la finalidad de aumentar el colágeno y la elastina, es aconsejable que contengan ingredientes como la vitamina C o el propio colágeno, ideales para recuperar, al menos, algo de firmeza.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

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