Mujer y madre

¿Dos hijos seguidos? 5 soluciones a medida de mamá

Te ayudamos a resolver los conflictos y dificultades que pueden plantear dos hijos con poca edad de diferencia.

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El nacimiento del segundo hijo cuando aún el primero es un bebé conlleva una serie de "problemas" añadidos para la mamá. Pero hay trucos para salir airosa en el intento.

1.- “Me escondo para darle el pecho al pequeño” (LA CULPA)

El problema

Cuando un hijo reacciona mal al nacimiento de un hermano algunas madres sienten culpa y le prestan poca atención al pequeño para no despertar los celos del mayor.

Entran en una espiral de culpabilidad: al mayor lo destronaron y al pequeño no le muestran el afecto que merece. ¿Cómo prestar al pequeño la atención que necesita sin descuidar al mayor? 

Solución

  • Tiempo exclusivo: Nuestro hijo mayor no teme tanto que queramos a su hermano como que dejemos de quererlo a él. Necesita compartir “momentos especiales” con nosotros. Cinco minutos aquí y cinco allí valen si se le dedican con plena atención.
    Una forma de hacerlo: nos ponemos a su altura, le dejamos que elija el juego y que ponga las normas, es decir, cambiamos los roles. Al pequeño le dedicaremos exclusividad al alimentarlo, al cambiarlo, jugando… 

  • Normalizar: Es saludable expresar espontáneamente el amor a cada hijo. Si lo hacemos con normalidad, el mayor lo aceptará cuando pase el tiempo de adaptación.  

2.- “Le quita el chupe o le pellizca en cuanto me vuelvo” (LOS CELOS)

Problema

Queríamos que fueran los mejores amigos, y estamos viendo a un par de rivales en potencia. ¿Qué hacer? 

Solución

  • Cuando el mayor dé señales de estar sintiendo celos es útil verbalizar su emoción: “Sé que ahora pasamos menos tiempo juntos. Es normal que te sientas triste, incluso enfadado. ¿Qué te parece si…?”.
    No hay que organizar un gran plan, basta con dedicarle los siguientes cinco minutos con interés.  

  • Integrarle en el embarazo es clave. Cuando el bebé llegue a casa le dejaremos investigar sin miedo: asomarse a la cuna, tocar al hermano, establecer una relación con él... 

  • No daremos demasiada importancia a las muestras de celos, ni le regañaremos por pellizcar al hermano. Si le prestamos mucha atención, es más fácil que lo repita. Pero si alimentamos nuestra relación con él y favorecemos los momentos especiales, los celos pasarán pronto a un segundo lugar. Recordemos que es el mayor, pero a la vez sigue siendo un bebé… No esperemos que reaccione con una madurez que aún no tiene. 

  • Si hay alguna regresión (por ejemplo, vuelve a querer el chupete) se lo permitiremos sin reproches. Cuando pase el periodo de adaptación él solo volverá a dejarlo. 

3.- “¿Cómo me muevo con los dos fuera de casa? ¿Carrito doble?” (LAS DIFICULTADES)

Problema
Tener dos hijos pequeños implica superar continuamente dificultades de tipo logístico. Conlleva, entre otras cosas, disponer de menos tiempo, menos espacio y hacer frente a dificultades de movimiento.

Solución

  • Tratarlos “como gemelos” a la hora de cambiarles los pañales, vestirlos o hacerles la comida (el pequeño comerá como el mayor hacia los 10 meses) es la gran recomendación de muchas madres para optimizar el tiempo. 

  • Implicar a la pareja en la crianza es un gran apoyo para la madre y un regalo para el padre. Mientras uno baña al pequeño, el otro lee el cuento al mayor. 

  • Para moverse con dos Marta pidió prestado un carrito para gemelos. Luisa adquirió un acople para el carro tipo patinete. En estos casos es buena idea llevar siempre un foulard o una mochila que nos permita trasladar a uno de los dos pegado a nuestro cuerpo, por si ninguno de los dos quiere (o puede) andar.  

4.- “¿Vuelvo o no vuelvo al trabajo?” (LAS DUDAS) 

Problema

Leonor se pasa los días temiendo volver al trabajo, preferiría quedarse en casa pero no las tiene todas consigo. Otra madre, Rebeca, podría quedarse en casa con sus hijos, pero no sabe si quiere hacerlo. El rol de madre y el de mujer trabajadora pueden entrar en conflicto con el nacimiento de un hijo, si además son dos pequeños… Doble duda.

Solución

  • ¿Qué queremos hacer? ¿En realidad queremos quedarnos en casa pero tememos perder nuestro estatus en el trabajo? ¿O incluso en nuestras relaciones sociales? Es cierto que el rol de “solo” madre está devaluado.
    Sin embargo, hay otra forma de mirar la situación: hoy día es realmente un lujo poder quedarse en casa con los hijos. Un lujo que, si elegimos, podemos disfrutar mucho. 

  • ¿O queremos seguir adelante con nuestro trabajo, que nos resulta muy estimulante, pero nos sentimos malas madres si lo hacemos, presionadas por nuestra familia para quedarnos en casa? En ese caso seguramente disfrutaremos más de nuestros hijos a la vuelta del trabajo, dedicándoles atención y tiempo de calidad.
    “Todas las opciones son válidas mientras las tomemos concientemente y seamos consecuentes con ellas”, apunta la psicóloga infantil Cristina Fernández. 

5.- “No puedo más” (LA IMPOTENCIA) 

Problema

El cansancio, los conflictos y la falta de tiempo pueden llevar a la madre con dos hijos pequeños a una situación de impotencia, incluso depresión.

Solución

  • Para las cuestiones prácticas: pedir ayuda. Diferenciar lo que solo puede hacer una (lactancia, si es la elección, cuidar y dar amor a los niños, jugar con ellos) y lo que pueden hacer otros (prácticamente, el resto de las cosas).

  • Tiempo personal: Dedicar cada día un espacio (aunque sea pequeño) a una misma. Despejarse y romper con la rutina del hogar es clave para poder seguir adelante con optimismo. Hay tiempo, solo es necesario organizarse bien y encontrar los apoyos adecuados.

  • Si no podemos manejar la situación, podemos ponernos en manos de un profesional. Él puede ayudarnos a ver soluciones que no estamos tomando en cuenta.

Etiquetas: celos hermanos, hermanos, segundo hijo

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