En el momento del parto

Efectos secundarios de la epidural

La epidural ha pasado a convertirse en uno de los medicamentos más administrados con la finalidad de disminuir o aliviar el dolor relacionado con el momento del parto. Sin embargo, no está exenta de riesgos, y podrían producirse algunos efectos secundarios que es necesario conocer.

Es bastante probable que ya hayas oído hablar acerca de la anestesia epidural, o que incluso te la hayan administrado si ya has sido mamá. Básicamente se trata de una inyección utilizada con el fin de aliviar el dolor de parto, que se aplica en las mujeres embarazadas cuando están dando a luz.

Para ello, la inyección es aplicada en el conocido como “espacio epidural”, que consiste en un espacio situado justo en el exterior de la membrana que protege la médula espinal, y que es capaz de aliviar los dolores asociados al parto. Pero lo cierto es que también tiene otros usos. Por ejemplo, también podrían aplicarse con la finalidad de aliviar el dolor tanto durante como después de una cirugía, así como para controlar el dolor crónico.

¿Y cómo actúa? Este medicamento es capaz de bloquear, de manera total y completamente reversible, la transmisión de los impulsos nerviosos, de ahí que esta anestesia se administre donde se encuentran los nervios próximos a tratar, y más concretamente en el momento del parto. De ahí que exista una demanda elevadísima de la anestesia epidural, puesto que es utilizada en cerca del 80 por ciento de los partos.

Pero se trata de un procedimiento que no es adecuada para todos los casos ni, por tanto, para todas las embarazadas. No en vano, una dosis más baja de medicamento tendrá como resultado menos efectos secundarios. Y es que aunque se trate de una opción de tratamiento común en muchos embarazos, no se encuentra exento de riesgos. 

Los efectos secundarios de la anestesia epidural más comunes

Picor

Algunos de los medicamentos comúnmente utilizados en una epidural, como por ejemplo es el caso de los opioides, pueden ocasionar picazón en la piel, justo cuando los receptores de opioides presentes en el cerebro se activan, los cuales activan a su vez fibras que transmiten información sobre el prurito (o picor) al cerebro.

Náuseas y vómitos

Una disminución de la presión arterial podría causar mareos y náuseas. A su vez, algunas mujeres también podrían ser más sensibles que otras a los opioides, y en respuesta, el cuerpo podría tratar de vomitar con el fin de expulsarla. 

Disminución de la presión arterial 

Después de la administración de la epidural, es común que la presión arterial baje. Se estima que cerca de un 14 por ciento de las mujeres experimentan este efecto secundario, el cual se produce porque la anestesia epidural afecta al sistema nervioso simpático, una serie de nervios que se extienden desde la columna vertebral, y que ayudan a controlar diferentes funciones involuntarias del cuerpo, incluyendo el flujo sanguíneo. 

Dolor

Especialmente después del nacimiento del bebé, es posible sentir dolor en la espalda, aunque lo más habitual es que esta sensación únicamente dure unos pocos días.

Debemos tener en cuenta que el dolor de espalda también suele ser un efecto secundario común en la gestación, puesto que el abdomen ejerce una presión adicional sobre la espalda. Por ello, es ciertamente complicado saber si la causa original se debe a la epidural o al embarazo en sí.

Dificultades para orinar

Dado que la epidural adormece los nervios cercanos al área donde es aplicada, también significará que los nervios que te ayudan a saber cuándo la vejiga está llena estarán igualmente entumecidos. Es posible que se deba insertar un catéter para vaciar la vejiga, pero en la mayoría de las ocasiones el control de la vejiga se recuperará una vez que el efecto del fármaco haya desaparecido.

Fiebre

Se calcula que entre un 20 a un 23 por ciento de las mujeres a las que se les ha aplicado la anestesia epidural presentan fiebre, en comparación con el 7 por ciento de las mujeres a las que no se les aplica. No obstante, los médicos no saben exactamente por qué ocurre.

Riesgos asociados con la epidural

Además de los efectos secundarios mencionados anteriormente, es posible que puedan surgir algunos riesgos asociados a la administración de la anestesia epidural:

  • Infección. Siempre que se hace una incisión o abertura en la piel, incluso mediante una simple inyección, existe el riesgo de que se pueda producir una infección. Eso sí, dado que la aguja siempre es estéril y la piel se limpia debidamente antes de su inserción, es poco probable que esto ocurra.
  • Problemas respiratorios. En ocasiones, los opioides pueden causar respiración lenta, o cualquier otro problema respiratorio. 
  • Daños en el nervio. Se trata de un riesgo muy raro. En ocasiones, la aguja utilizada para la administración de la epidural puede golpear un nervio, provocando una pérdida temporal -o permanente- de la sensibilidad en la parte inferior del cuerpo. Este efecto también podría ser causado por sangrado alrededor del área de la médula espinal, o por el uso de medicación incorrecta.
  • Dolor de cabeza (intenso). Si la aguja de la inyección perfora de forma accidental la membrana que cubre la médula espinal, y el líquido se escapa, puede ocasionar la aparición de un fuerte dolor de cabeza. No obstante, no es común que ocurra, dado que sucede en aproximadamente el 1 por ciento de los partos con anestesia epidural. En caso de que surja, se trata con analgésicos orales y la administración de muchos líquidos.
Christian Pérez

Christian Pérez

Colaborador de Ser Padres, especializado en divulgación científica y sanitaria, maternidad y embarazo. También se dedica a la verificación de hechos (fact-checking).

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