Cuidarse en el posparto

Ejercicios que te ayudarán en tu recuperación después del parto

El embarazo no termina en el momento del parto. Después de él llega un periodo conocido como puerperio o posparto en el que la madre tiene que recuperarse por completo.

Llegas al hospital con contracciones, tras ella llegan los pujos, o la cesárea en caso de ser necesario y, después, nace el bebé. Esos dos o tres días de ingreso (en el mejor de los casos) son todo mimos, cuidados y atenciones para el bebé, y también para ti, que acabas de dar a luz. Sin embargo, os dan a luz y os dan a vuestro bebé en brazos. Empieza ahí una aventura en la que parece que solo existe el recién nacido.

Nadie parece recordar que la mamá de ese pequeño acaba de someterse a uno de los episodios más fuertes de su vida. Que, posiblemente, tenga episiotomía, o una herida provocada por una cesárea, y que necesita tiempo para asimilar y recuperarse física, psicológica y emocionalmente.

El posparto es un periodo en el que el temor, la ansiedad y el estrés son principales protagonistas. De hecho, el 70% de las madres afirman que el puerperio es todo un desafío emocional para ellas.  De hecho, en estos días después de dar a luz puede aparecer la conocida como ‘tristeza posparto’ que, en casos extremos, puede derivar en ansiedad o depresión posparto. El desajuste hormonal, unido a los cambios de rutinas y a la adaptación a su nuevo día a día son los detonantes principales de estas condiciones.

Los cambios físicos también son notables: aunque la dureza de la tripa ha desaparecido casi por completo, ha quedado una barriguita abultada y flácida a la que se suman dolor en los senos (por la lactancia) y un perineo debilitado.

¿Te parecen estos pocos motivos para cuidarte en el posparto? Tranquila, mamá, después de unas cuantas semanas o meses y algo de trabajo, todo volverá a la normalidad.

Te contamos qué puedes hacer para cuidarte y, sobre todo, recuperarte en el posparto.

Ejercicios de Kegel

Quizás sea, a nivel físico, una de las partes del cuerpo que más sufren en el trabajo de parto. Sobre todo, en el parto vaginal. Hablamos del perineo: “Es la parte del cuerpo que forma el suelo pélvico, donde se encuentran los órganos genitales externos y el ano”, argumentan desde la Federación de Matronas.

De acuerdo a una encuesta publicada por INTIMINA, el 66% de las mujeres afirma que la condición y estado de su perineo se ha debilitado después del parto.

Para fortalecerlo es buena idea comenzar a trabajar con los ejercicios de Kegel. Son ejercicios, también llamados ejercicios de contracción del músculo pubocoxígeo, destinados a fortalecer los músculos pélvicos antes y también después del parto.

Lo mejor es que estés guiada por un profesional pero, de acuerdo a la web profesional El parto es Nuestro, puedes comenzar con ellos entre las 24 y 48 horas después de dar a luz. Eso sí, siempre y cuando no haya habido episiotomía. De haberla, conviene esperar hasta que se caigan los puntos para iniciar los ejercicios, que se realizarán siempre con el visto bueno del médico y bajo su supervisión.

“Es muy importante saber que solo con los ejercicios de Kegel no se recupera el suelo pélvico”, adelantan.

Por eso hay que combinarlos con otro tipo de ejercicios.

El papel de los hipopresivos en el posparto

“Los abdominales hipopresivos trabajan la cinta abdominal sin presionar al suelo pélvico y ayudan a tonificar la musculatura perineal”, argumentan desde El Parto es Nuestro. Hacer abdominales en el posparto está recomendado porque los músculos de esa zona se han estirado para dar cabida al bebé y es necesario fortalecerlos después para que vuelvan a su origen.

Eso sí, para empezar a hacerlos y combinarlos con los ejercicios de Kegel (lo ideal) habrá que esperar a los cuarenta días después de dar a luz y, además, estar siempre asesorado por un fisioterapeuta especializado en posparto.

La importancia de respetar y no ir con prisas

Por encima de todos los consejos físicos, si hay algo que ayudará a la mamá a recuperarse después de dar a luz es darse tiempo para sí misma, escuchar a su cuerpo y, sobre todo, no ir con prisas.

Los ejercicios de Kegel pueden practicarse a las 24 horas de dar a luz y los hipopresivos a los cuarenta días, pero esto no es algo general. Cada mujer lleva su propio ritmo y ha de escuchar a su cuerpo para saber cuándo está preparado para realizar el trabajo.

Marta Moreno

Marta Moreno

La responsable de la web de Ser Padres está especializada en temas crianza, infancia, embarazo, psicología y educación, desarrollando la mayor parte de su carrera profesional en Ser Padres y otros medios orientados al mundo educativo. Es graduada en Periodismo y en Publicidad y Relaciones Públicas con máster en Marketing Digital, Comunicación y redes sociales.

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