Parto

El masaje perineal, ¿para qué sirve?

Últimamente escuchamos mucho estas palabras, pero lo cierto es que encontramos que las mujeres no saben realmente lo que es o para qué sirve exactamente. En el siguiente artículo os explicaremos lo que es y cómo realizarlo de manera correcta para obtener todos los beneficios que tiene.

Aunque cada vez estamos más informadas, el parto sigue siendo considerado por muchas mujeres como algo doloroso e incluso traumático. El miedo está presente y la mayoría de las veces es por falta de información o lo que es lo mismo o incluso peor, la sobreinformación.

El masaje perineal
Foto: Istock

Según las últimas encuestas, uno de los mayores miedos que tenemos es a sufrir una episiotomía o desgarro. Aunque no hay una técnica que nos asegure al 100% que si la realizamos no nos ocurrirá, cierto es que el masaje perineal nos puede ayudar mucho.

Las ventajas de tener un periné elástico y con un buen tono muscular, posibilita la salida de la cabeza del bebé provocando el menor daño posible.

El masaje perineal practicado durante el embarazo aumenta la flexibilidad de dichos tejidos y disminuye la resistencia muscular. Esto provoca un aumento de la distensión del periné durante el parto.

¿Qué necesitamos para realizar este masaje?

Lo bueno de esta técnica es que es sencilla y no se necesitan muchas cosas.

  • Aceite natural (rosa de mosqueta, almendras, oliva, lubricante acuoso, entre otros).
  • Aconsejamos tener a mano un espejo para conocer bien la zona y así poder realizarlo mejor y también nos ayudará a ser conscientes de nuestro periné el día del parto y por ello tener un mejor control disminuyendo las complicaciones.

¿Cuándo puedo comenzar el masaje?

Según los últimos estudios, es recomendable comenzar el masaje a partir de la semana 32-34 de gestación, con una frecuencia de al menos dos o tres veces por semana.

¿Cuándo estaría contraindicado?

Siempre hay que consultarlo previamente con el sanitario que nos esté haciendo el seguimiento, ya se la matrona o el ginecólogo. Existen pocos casos por el cuál estaría contraindicado.

  • Si sufres infecciones vaginales de repetición o activas.
  • Placenta previa con riesgo de sangrado. (Además, hay que tener en cuenta que si es placenta previa oclusiva total se programará una cesárea por tener el canal del parto “obstruido” por la placenta.
  • Lesiones vaginales (a consultar con el sanitario).
  • Amenaza de parto prematuro.
  • Rotura prematura de membranas.
  • Cesárea programada (ya que el periné no intervendrá en el nacimiento de tu bebé).

¿Cómo se realiza el masaje en el periné?

Masaje perineo
Foto: Istock

El masaje perineal resulta muy útil (especialmente en primerizas), ya que ayuda a reconocer la sensación de presión que notaremos en el expulsivo. Es importante controlar esa presión y saber relajar el periné para facilitar la salida de la cabeza.

Aunque se puede realizar en casa, puede resultar beneficioso tener una sesión con el fisioterapeuta y tu pareja y así aprender a realizarlo de la manera más correcta a posteriori.

Para realizarlo deberíamos seguir los siguientes pasos:

  1. Higiene de manos.
  2. Elegir un lugar cómodo.
  3. Tener a mano el espejo.
  4. Lubricante acuoso/aceite.
  5. Si te notas tensa, puedes darte una ducha o bañera caliente o utilizar paños de agua caliente para relajar la musculatura.
  6. Elegir un lugar cómodo, postura semisentada o en cuclillas.
  7. Cortarse las uñas para evitar molestias.
  8. Si lo vas a realizar tu misma, puedes utilizar los pulgares y si lo realiza tu pareja, puede utilizar los dedos índice y corazón.
  9. Introduce los dedos unos 3-4 cm en la vagina en la parte inferior (periné).
  10. Empuja ligeramente hacia abajo estirando la zona (no hacia dentro) hasta que notes una ligera sensación de quemazón, será ahí donde nos quedemos.
  11. Día a día irás notando que la zona se flexibiliza más y te permitirá aumentar la presión.
  12. Una vez encuentres esa comodidad, puedes ir masajeando el periné de lado a lado aumentando la apertura lateral durante 3-5 min sin presionar la uretra para evitar en la medida de lo posible las infecciones.
  13. El masaje puede ser de unos 10 min aproximadamente en total, según te encuentres ese día.

Para encontrar beneficios hay que ser constante. Es importante saber que, el masaje perineal no evita el desgarro o la episiotomía al 100%, pero si que, según los últimos estudios, disminuye el riesgo de desgarro de grado 3 y 4 y la necesidad de una episiotomía.

Carla Quintana

Carla Quintana

Diplomada en Enfermeriìa por la Universidad Autoìnoma de Madrid y especializada en Obstetricia y Ginecología, trabajo como matrona poniendo en praìctica un cuidado personalizado, humanizado y cercano hacia la mujer embarazada y su pareja, para asiì poder disfrutar de este momento tan importante sin miedos, empoderada y segura de siì misma.

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