Innovación

El pesario: un anillo de silicona para evitar el parto prematuro

El ginecólogo Pedro de la fuente nos habla sobre la colocación del pesario para evitar que el cuello uterino se abra antes de tiempo y nuestro hijo nazca prematuro.

El cuello uterino o cérvix mide en circunstancias normales unos 30 milímetros de largo, pero cuando el parto se pone en marcha, se acorta hasta borrarse y después se dilata.

Si el cérvix se acorta durante el embarazo, hay muchas posibilidades de que se produzca un parto prematuro. Por eso para conocer el riesgo de parto pretérmino, el ginecólogo suele medir la longitud del cuello uterino mediante una ecografía transvaginal entre las semanas 18ª y 23ª.

Cuando la obstetra detecta que la embarazada tiene el cuello uterino corto, le recomienda un tratamiento para intentar prolongar la gestación. Los más comunes hasta ahora eran el reposo absoluto; el cerclaje, una técnica que consiste en coser el cuello con un punto para evitar que se abra antes de tiempo y la administración de la hormona progesterona, y hay otro, el más eficaz, sencillo y poco invasivo: un dispositivo llamado pesario.

El cuello uterino corto provoca que la musculatura del útero no tenga fuerza para retener el peso que supone el embarazo, desencadenando así que el parto se produzca antes de tiempo. Cuando la mujer tiene cuello de útero corto, el problema inicial es que no suele dar síntomas, es decir, la mujer solo sabe que tiene el cuello de útero corto y tiene riesgo de parto prematuro al hacerse una ecografía. 

El pesario: eficacia probada

Se trata de una arandela de silicona que se coloca y retira a través de la vagina sin intervención quirúrgica con el fin de mantener el cuello uterino cerrado y en una posición normal. Como decimos, se introduce por la vagina, doblándolo, y una vez colocado actúa como un tapón que trata de impedir que el feto se oriente hacia la vagina y se trate de retrasar de esta manera el parto. Entre las ventajas de este método están su bajo coste y su mínima intervención. Una vez alcanzada la semana 37 de gestación, el pesario se retira por la vagina, sin intervención quirúrgica, para que el parto se pueda producir con normalidad. 

La eficacia de este método se evaluó en un estudio realizado en cinco hospitales españoles con una muestra de 380 mujeres embarazadas a las que se había detectado que tenían el cuello uterino corto (igual o menor de 25 mm).

En las mujeres que llevaron el pesario, la incidencia de parto prematuro disminuyó un 30%, mientras que en las que hicieron otro tratamiento solo disminuyó un 6% y en opinión de las embarazadas, este dispositivo no provocó efectos secundarios significativos.

En un estudio publicado en la revista The Lancet, se comprobó la eficacia de este anillo en un ensayo realizado en una muestra de 15.000 mujeres que tenían el cuello uterino corto. 

Existen varios tipos de anillos cervicales. En este estudio se utilizó el llamado Arabin en honor a la doctora Birgit Arabin, que lidera la fundación alemana sin ánimo de lucro donde se fabrica.

Pedro de la Fuente es ginecólogo

 

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