Trabajo de parto

El proceso de trabajo de parto a término y prematuro es diferente, según un estudio

Según los resultados de un estudio recientemente publicado, el trabajo de parto en los embarazos a término sería diferente al que surja cuando el parto es prematuro. Descubrimos por qué.

El proceso de trabajo de parto a término y prematuro es diferente
Foto: Istock

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se estima que alrededor de 15 millones de bebés en el mundo nacen de forma prematura, lo que significa que nacen antes de las 37 semanas de gestación. 

Nacer prematuramente, en ocasiones, puede ser causado por una afección crónica, como podría ser el caso de la presión arterial elevada o la diabetes gestacional, o por una infección. Aunque las estadísticas también señalan que, a menudo, no es posible identificar una causa determinada.

Como señalan los expertos, las investigaciones sobre los partos prematuros son imprescindibles a la hora de comprender mucho mejor por qué algunas mamás tienen un trabajo de parto temprano. Y, sobre todo, para poder desarrollar diferentes soluciones que sean de utilidad para que las embarazadas puedan mantener la gestación durante el mayor tiempo posible.

De acuerdo a un estudio publicado recientemente en la revista especializada American Journal of Obstetrics and Gynecology, el proceso del trabajo de parto en los partos prematuros sería diferente al trabajo de parto en los partos a término. Según encontró este estudio, todo se reduciría a una diferencia presente en la expresión genética en el miometrio de las mamás que fueron a luz de forma prematura, la capa externa muscular del útero.

Sobre el estudio

El miometrio es la capa externa del útero, la cual ha sido “diseñada” para albergar y nutrir el óvulo fecundado hasta que el bebé esté listo para nacer. Como han encontrado los científicos, el comienzo del trabajo de parto a término implica una serie de cambios en la expresión genética que llevan al útero de un estado relajado a un estado contraído.

Para llegar a esa conclusión, los investigadores pidieron a las mujeres que iban a tener una cesárea permiso para recoger una pequeña muestra del músculo del útero durante la operación. Concretamente, los científicos obtuvieron muestras de miometrio de siete grupos de mujeres distintas.

Trabajos de parto a término y prematuro
Foto: Istock

Los dos primeros grupos tenían mujeres embarazadas a término, que se encontraban en trabajo de parto, y quienes aún no lo estaban. Los siguientes cuatro grupos incluyeron mujeres en trabajo de parto con hijos únicos prematuros o gemelos prematuros, y mujeres que aún no habían tenido un trabajo de parto con hijos prematuros únicos o gemelos prematuros. En este último grupo se incluyó a mujeres que experimentaban un trabajo de parto prematuro con una infección bacteriana del útero involucrada en algunos partos prematuros, conocida médicamente con el nombre de corioamnionitis.

Después de que los expertos extrajeron ARN de las muestras, un ácido nucleico que desempeña un papel importante en la regulación de los diferentes procesos celulares, analizaron la expresión de 44 genes candidatos que, según se cree, pueden desempeñar cierto papel en el proceso de trabajo de parto.

Descubrieron que la expresión del gen del miometro prematuro era distinto de los grupos de trabajo de parto a término y que no se encontraban aún de parto. Curiosamente, este cambio fue independiente de si el grupo de prematuros estaba en trabajo de parto o no, si eran partos únicos o gemelos, o si sufrían de la citada infección bacteriana (corioamnionitis).

Según los autores del estudio, los resultados sugieren que podría haber distintas vías miometriales responsables del trabajo de parto prematuro. De manera que, los nuevos tratamientos médicos, no solo necesitarían relajar los músculos del útero, sino tratar tanto el cuello uterino como las membranas alrededor del bebé.

¿Cuáles son los síntomas de un trabajo de parto prematuro?

Los síntomas o las señales de la presentación de un trabajo de parto prematuro pueden ser algo variados. Desde calambres abdominales leves a dolor de espalda, pasando por las típicas contracciones que surgen en un trabajo de parto a término. 

Pero también es necesario estar atento a otros síntomas, como: pérdida de líquido, presión en la pelvis, dolor de espalda sordo, tensión abdominal regular, rotura de aguas o la presencia de un flujo vaginal nuevo, aumentado o diferente.

Existen una serie de factores de riesgo identificables que pueden aumentar la probabilidad de tener un parto prematuro, como tabaquismo, consumo de drogas durante la gestación, tener un peso bajo antes del embarazo, cuello uterino acortado y antecedentes de parto prematuro en otros embarazos.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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