Partos en casa

¿Han aumentado los partos en casa por el coronavirus? Los hospitales garantizan la seguridad

Es normal que, dadas las circunstancias sanitarias, la intranquilidad de las mujeres embarazadas por acudir a los hospitales haya crecido. Y por ello podríamos pensar en un aumento de los partos en casa, pero lo cierto es que no se han incrementado. Nos lo confirman expertos ginecólogos que también nos hablan de la seguridad actual de los centros.

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Cuando nos enteramos de que alguien tiene que acudir al hospital, es probable que nuestra primera reacción sea de preocupación. Normalmente, a no ser que se trate del personal que allí trabaja, cuando una persona va a un centro hospitalario suele ser en calidad de paciente. Sin embargo, hay un caso que, lejos de entristecernos por motivos de salud, despierta en nosotros gran felicidad. Y ese es, sin duda, cuando una futura mamá está a punto de dar a luz a su bebé.

No obstante, esa alegría por asistir a la consulta, en las últimas semanas puede haberse tornado en inquietud e incluso, para muchas mujeres, en miedo. Todos lo hemos vivido: estos meses se han teñido de gran incertidumbre debido a la crisis sanitaria provocada por el coronavirus. Razón de más por la que, personas enfermas por distintos motivos y mujeres embarazadas hayan visto aumentada su intranquilidad por el posible contagio al tener que seguir acudiendo a los centros sanitarios.

Dado que el planeta sigue girando y los bebés siguen llegando al mundo, podríamos pensar relacionar este hecho con un supuesto aumento de los partos en casa a raíz de la expansión de la COVID-19. Pero lo cierto es que no es así. Tanto, que según afirma el Dr. Manuel López Muñoz, ginecólogo de Vithas Málaga, en su hospital han tenido, incluso, un incremento del número de alumbramientos asistidos allí. Aproximadamente “entre 10-20 partos más al mes, en comparación con el número de partos del año anterior en los mismos meses”, asegura.

Según el Dr. López, lo que sí que ha ocurrido es que hay un mayor interés por el parto domiciliario, ya que cada vez son más las sociedades científicas que se dedican a estudiar sus posibles riesgos y beneficios. Sin embargo, en el caso del equipo de este especialista, lo que se recomienda es el parto en el ámbito hospitalario y esto es, sobre todo, porque creen que ofrece más garantías para el bienestar y la salud de la madre y del bebé y sin tener, tampoco, que perder la posibilidad de humanizar el parto y respetar los deseos de los futuros padres

Primordial: tener claro los posibles riesgos

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En expresión del Dr. José María Fernández Moya, ginecólogo y Director Médico del Instituto de Medicina EGR y miembro de Top Doctors, lo que se ha podido comprobar con datos de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia, es que los partos en casa no han vivido un aumento. Se trata de una opción que, este experto, ni aconseja, ni desaconseja, ya que depende del criterio de la madre. Eso sí, tal y como comenta, “la persona que decide optar por esta práctica, debe tener muy claros los riesgos que corre”. 

Principalmente, se trata de riesgos pediátricos y de los relacionados con las complicaciones derivadas de un parto. Como es razonable, no es lo mismo estar en un medio doméstico, que en uno hospitalario con un pediatra que tiene los instrumentos de reanimación al lado en caso de necesarios, y esto se debe asumir. 

Bien es cierto que, cuando un embarazo se controla bien, es decir, que evoluciona correctamente y las circunstancias en cuanto al desarrollo fetal y bienestar de la madre son lógicas, esto desemboca en un parto con condiciones normales y, por tanto, no tiene complicaciones o tiene muy pocas.

No obstante, cuando el momento de dar a luz se desencadena, si aparece una complicación que necesite de una intervención inmediata, “evidentemente está mucho más cubierta en un medio hospitalario que no en un medio doméstico, porque en un medio doméstico no tenemos la capacidad de poder reaccionar en un tiempo limitado o mínimo ante una eventual complicación aguda” explica el Dr. Fernández.

Por ejemplo, si se da la situación en que hay sangrado y hay que suturar una vagina “no es lo mismo suturarla o dar puntos y controlar la hemorragia con una sutura en el domicilio, que en un paritorio. Igualmente, si un niño viene con una vuelta de cordón y tiene un problema en un momento determinado, o viene en unas condiciones en las cuales necesita maniobras de reanimación, estas no se pueden llevar a cabo en un domicilio” continúa explicando José María. 

Argumento que coincide con el del Dr. López, ya que, según añade, “algunos estudios concluyen que hasta el 45% de los partos domiciliarios precisan el traslado de la madre a un ámbito hospitalario y el riesgo de morbimortalidad neonatal puede, incluso, duplicarse en mujeres que afrontan su primer parto en domicilio”.

Los partos pueden llevar a complicaciones y estas pueden ser impredecibles, lo que puede poner en riesgo tanto la salud de la madre, como la del bebé. Tal y como nos cuenta el ginecólogo de Vithas Málaga, algunas de estas situaciones graves que precisan de una resolución inmediata son, por ejemplo: una condición de sufrimiento fetal, un parto estacionado o algunas más serias como un prolapso de cordón o un desprendimiento de placenta

Otro punto en el que incide el ginecólogo miembro de Top Doctors, es que es importante tener en cuenta que el profesional “tiene que ir de la mano con el paciente”. Con esto se refiere a que el profesional debe comprometerse con la práctica domiciliaria, en ningún caso la debe asumir solo por el hecho de que la paciente la asuma. “Igual que existe la libre elección ante la situación por parte del paciente, también existe la libre elección por parte del profesional para afrontarlo”, insiste.

¿Cuándo no es aconsejable un parto en casa?

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Lo principal para llevarlo a cabo es que se den las circunstancias de evolución óptimas. Es decir, tiene que ser un embarazo en el que se haya controlado la gestación y que cumpla con los criterios de seguridad de todos los controles de la misma, tanto la madre, como el feto, argumenta el Dr. Fernández.

“Todo lo que se salga de esta norma, no puede producirse en casa. Si en el embarazo, durante el control del mismo, hay alguna duda, tanto por parte del bienestar de la madre como por parte del bienestar del feto, está contraindicado. Por ejemplo, si la madre tiene una tensión alta durante el embarazo, obviamente, no debería optar a un parto domiciliario”, añade. 

Por su parte, el Dr. López, menciona al Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos, el que desaconseja el parto en domicilio en estos casos:

  • Con embarazos múltiples (gemelares).
  • Cuando el bebé está colocado en una presentación diferente a la cefálica (no está de cabeza). 
  • Cuando hay un antecedente de cesárea
  • En el caso del equipo médico de este doctor, también lo desaconsejan en cualquier condición que haya hecho que el trascurso del embarazo no haya sucedido de forma fisiológica (patología materna como diabetes o fetal como retraso en el crecimiento intrauterino, entre otras).

Los hospitales garantizan la seguridad

Como nos recuerda el Dr. Fernández de TopDoctors, no debemos olvidar que los hospitales son sitios seguros que garantizan la seguridad del parto porque, por un lado, reúnen todas las necesidades y, por otro, previenen todas las eventualidades que puedan surgir en un  alumbramiento. Además de seguir, sobre todo, los protocolos de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia

“Ahora mismo, especialmente, estamos garantizando circuitos limpios. Esto quiere decir que para pacientes no infectadas por COVID-19 tiene que haber un circuito en el cual se garantice que, durante la asistencia, en la medida de lo posible, y también en los primeros dos días, no exista una posibilidad de contaminación más que aquella que sea totalmente circunstancial. El hospital debe garantizar eso”, explica el experto. 

Y para poder garantizarlo, lo fundamental es saber cuál es el estado de la paciente que va a un hospital a dar a luz. Para ello el procedimiento está totalmente protocolizado: primero se le hace una PCR, una prueba que determina la presencia o no del virus

En caso de que por rapidez del parto no haya suficiente margen de tiempo para conocer los resultados de la prueba, lo que se está haciendo actualmente es determinar la tasa de inmunidad, es decir, la presencia o no de anticuerpos. En aquellas pacientes en las que haya una duda o una sospecha de que pueden estar contagiadas, se toman “las medidas pertinentes de aislamiento, que han sido aprobadas y que están recogidas en los protocolos de la SEGO”, asegura Fernández

Y esa garantía es algo que confirma también el Dr. López, puesto que comenta que todos los servicios de obstetricia y ginecología se han tenido que adaptar para garantizar la seguridad tanto de las pacientes que ingresan para dar a luz, como de los profesionales implicados en su asistencia. Además, en concordancia a lo explicado anteriormente, este especialista cuenta que se han creado diferentes circuitos con el objetivo de separar a pacientes que son susceptibles de estar infectados por COVID-19, para evitar así el contagio a otros por medio de anamnesis dirigidas a los síntomas más frecuentemente producidos por el coronavirus. Entendiendo anamnesis como el conjunto de datos que se recogen en la historia clínica de un paciente con un objetivo diagnóstico

De la misma forma, este mismo doctor también nos asegura que todas las gestantes ingresadas son sometidas al test de detección de anticuerpos para cribar a las que deben ser aisladas y en las que hay que extremar las medidas para proteger su salud, la del recién nacido y la del personal que las asiste. 

Ante todo, no debemos tener miedo

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Con todo lo recogido es vital que nos quedemos con el mensaje de calma. Sin duda, es la mejor opción teniendo en cuenta que las mujeres embarazadas tienen que seguir acudiendo a los hospitales para pasar sus controles de forma normal. 

El Dr. Fernández insiste en que actualmente el nivel de seguridad es muy alto y que se están siguiendo unos mecanismos y unos circuitos de prevención para garantizar tanto la seguridad de la madre, como la del  niño. Y no solo en disposición de que no se contaminen, sino también en reconocer a las pacientes que, siendo asintomáticas, no hayan sido identificadas. Por eso, en ningún momento, y en referencia a las mujeres que ahora mismo se sientan preocupadas por acudir a los centros, “lo que no deben tener es miedo”, concluye Fernández. 

Por su lado, pero siguiendo la misma línea, el Dr. López habla de que los equipos médicos están preparados para recibir a todas las pacientes con todas las medidas de protección que están a su alcance para garantizar una asistencia segura y de calidad. Y a pesar de que la probabilidad de contagio todavía no ha desaparecido, desde su equipo hacen una tranquilizadora observación: “no consideramos que el riesgo de asistir a un hospital por el miedo al contagio del coronavirus, supere en absoluto al riesgo de asumir un parto en domicilio”.

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Claudia Escribano

Periodista y curiosa. Aunque lo último es por naturaleza, para eso no existen títulos universitarios. Me encanta descubrir cosas nuevas y transmitirlas a los demás. Y para eso utilizo las palabras, la fotografía o todo aquello que me permita comunicar. ¡Mi objetivo aquí es haceros llegar muchas de ellas!

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