Cesáreas

La cesárea planificada se considera una opción segura para embarazos de bajo riesgo

Especialmente en un momento en el que los partos por cesárea continúan incrementándose, un reciente estudio destaca que las cesáreas planificadas en embarazos de bajo riesgo son consideradas como opciones seguras.

La cesárea planificada se considera una opción segura
Foto: Istock

A finales del mes de diciembre de 2019 conocíamos que las cesáreas suponían en nuestro país el 26 por ciento de los nacimientos. Cuando, en 1985, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estableció que, en realidad, deberían suponer entre un 10 y un 15 por ciento de todos los nacimientos.

Debido a este incremento “tanto en países desarrollados como en países en desarrollo”, el organismo internacional ya señalaba la importancia de revisar las estadísticas por los riesgos que pueden suponer para la mujer. 

En Estados Unidos, por otro lado, también se calcula que más del 31 por ciento de todos los nacimientos son por cesárea. Pero, como manifiestan los expertos, es cierto que, a pesar del alto porcentaje de partos por cesárea, aún existiría cierto estigma asociado con este método de parto.

De hecho, muchos lo llegan a considerar como una opción de parto “antinatural”, muy alejada del parto vaginal, lo que puede causar en las mamás sentimientos de fracaso y / o vergüenza, especialmente en aquellos momentos en los que la cesárea es planificada con antelación, lo que significa que ha sido solicitada por la madre y no considerada, por tanto, como una necesidad o urgencia médicas.

Sin embargo, una nueva investigación publicada hace unas pocas semanas en la edición Canadian Medical Association Journal (CMAJ), mostraría que los partos por cesárea planificados a petición de la embarazada son especialmente seguros para embarazos de bajo riesgo, e incluso podrían estar asociados con un riesgo menor de resultados adversos, en comparación con los partos vaginales planificados. 

Durante la investigación, los científicos analizaron datos de más de 400.000 embarazos de bajo riesgo (concretamente, 422.210 embarazos para ser exactos) durante un período de 6 años, entre 2012 a 2018.

En total, se registraron 46.533 partos por cesárea, de los cuales solo el 3.9 por ciento (1.827) fueron planificados a petición de la madre. Una tasa que, curiosamente, no cambio a lo largo de los seis años que duró el estudio.

Parto vaginal o por cesárea
Foto: Istock

La investigación mostró que tanto los partos por cesárea como los partos vaginales que se llevaron a cabo después de la solicitud de la embarazada fueron opciones de parto seguras para la mamá y el bebé. Es más, los partos por cesárea planificados con antelación, a solicitud de la madre, se asociaron incluso con un riesgo menor de resultados adversos del parto, no solo para la embarazada sino para su bebé.

Inicialmente, los investigadores se sorprendieron con los hallazgos, ya que, como afirmaron, “uno esperaría que un procedimiento quirúrgico conllevara más riesgos”. Pero “aunque todas las mujeres están naturalmente programadas para el parto vaginal, aún existen complicaciones y riesgos (que pueden ser impredecibles) asociados con el parto”.

¿Parto vaginal o parto por cesárea?

Aún cuando el parto vaginal sea natural, y el parto por cesárea un procedimiento quirúrgico, en realidad ambos métodos tienen sus riesgos y complicaciones potenciales

Por ejemplo, el parto vaginal se asocia frecuentemente con problemas de vejiga, incontinencia urinaria, estrés y relajación pélvica en la edad adulta. 

Sin embargo, la recuperación de un parto por cesárea puede ser más dolorosa, además de dificultar el cuidado de un recién nacido durante el período posparto. Es más, cuando se van a producir embarazos posteriores, las cesáreas repetidas pueden acabar conllevando una mayor morbilidad y complicaciones, en comparación con el parto vaginal. 

En ocasiones, “los bebés por cesárea no eliminan todo el líquido de sus pulmones y, en ocasiones, requieren apoyo de oxígeno durante las primeras 24 horas de vida”. Algo que no suele ocurrir con los partos vaginales, cuando la mayor parte del líquido de los pulmones se expulsan a través del canal de parto.

Se trataría, como vemos, de un estudio que sería especialmente relevante para aquellas mujeres que muestran cierta ansiedad por tener un parto vaginal. No obstante, en todos los casos es necesario e imprescindible discutir todas las opciones. Por lo que, en última instancia, la decisión depende de la madre. Siempre y cuando, claro está, no surja ningún tipo de complicación o urgencia médica.

En cualquier caso, los autores del estudio reconocen que serían necesarias más investigaciones para comprender los posibles efectos, a largo plazo, de las cesáreas planificadas, como el riesgo del bebé de contraer infecciones y enfermedades respiratorias, y su impacto en la lactancia materna.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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