Parto

La primera etapa del parto: cómo es la dilatación y el borramiento del cuello uterino

En el momento del parto, tanto el adelgazamiento como la dilatación del cuello uterino es esencial para que el bebé pueda moverse a lo largo del canal del parto, hasta el momento del alumbramiento. Aunque no es común sentirlo, sí pueden surgir algunos síntomas útiles que podrían convertirse en señales claras de que el parto está cerca.

El cuello del útero de una mujer se convierte en una parte esencial del embarazo, puesto que el tejido, en forma de cilindro, actúa como una puerta protectora al útero, el cual se encuentra recubierto por un tapón mucoso que posee una funcionalidad tan imprescindible como básica: ayuda a proteger al bebé de cualquier contaminación, disminuyendo al máximo el riesgo de que puedan entrar microorganismos y otros elementos nocivos que podrían acabar siendo peligrosos para el feto.

Durante la labor de parto, el cuello uterino tiende a borrarse (se adelgaza) y se dilata (se abre) con la finalidad de permitir que el bebé pueda pasar con mayor facilidad a través del canal de parto. Pero, ¿en qué consiste el conocido como borramiento cervical, y cómo es la dilatación del cuello uterino?

¿En qué consiste la dilatación cervical?

La dilatación del cuello uterino se caracteriza fundamentalmente por la apertura del cuello del útero, el cual es sumamente útil para ayudar a que el bebé pase mejor por el canal del parto. A diferencia de lo que suele pensarse, es cierto que no existe un marco de tiempo establecido durante el cual se produce la dilatación. De hecho, puede comenzar días u horas antes del parto, o incluso prolongarse durante semanas.

Las contracciones tienden a abrir gradualmente el cuello del uterino hasta alcanzar esa medida de dilatación mágica que se convierte en un claro indicativo de que, efectivamente, la embarazada se ha puesto de parto y está casi lista para dar a luz: los 10 centímetros.

No en vano, cuando el cuello del útero ha conseguido dilatarse hasta alcanzar ese punto, el obstetra o partera indicará a la embarazada que es el momento de empujar, y que, por tanto, ya se podrá dar a luz al bebé.

¿Y el borramiento del cuello del útero? ¿Qué es?

Conocido también médicamente bajo el nombre de borramiento cervical, sucede cuando el cuello del útero se adelgaza y se estira, para prepararse para el momento del parto vaginal. Se debe principalmente a que la cabeza del bebé cae hacia la pelvis, y preciosa el tejido uterino. 

A medida que el momento de dar a luz se acerca, los especialistas tienden a identificar el nivel del borramiento cervical con la ayuda de porcentajes. Así, cuando el cuello uterino está borrado en un 50 por ciento significa que la embarazada “todavía” se encuentra a mitad de camino. Mientras que, si el cuello uterino está 100 por ciento borrado, ha pasado de tener la forma de un cono de paredes gruesas a la de una copa delgada y plana.

No obstante, esto no tiene por qué ocurrir en las últimas horas o días del embarazo. Es algo que suele ocurrir gradualmente. De ahí que sea normal que, en las últimas semanas de gestación, es posible que el médico diagnostique que el cuello uterino se encuentra borrado en un 50 por ciento, o más.

¿Cuáles son los síntomas que causa la dilatación del cuello uterino?

Por lo general no es habitual sentir cómo el cérvix se dilata. Pero sí es posible que surjan algunos síntomas relacionados que pueden convertirse en claras señales de advertencia.

Por ejemplo, la pérdida del tapón mucoso se caracteriza por ser uno de los más evidentes. Durante la gestación, un tapón de moco sella la abertura del cérvix, protegiendo al bebé ante la presencia de gérmenes y bacterias, tan comunes en el exterior.

Sin embargo, a medida que la etapa de borramiento y dilatación aumentan, es posible que sí se note como el tapón mucoso atraviesa la vagina. Por lo general, se caracteriza por ser una sustancia gelatinosa y espesa, con un color blanco amarillento, aunque en ocasiones puede también estar teñido de sangre (no te preocupes, esto no suele ser una señal de que algo vaya mal).

A medida que el parto se acerca, los diferentes vasos sanguíneos de los capilares presentes en el cuello uterino se rompen, lo que origina sangrado. Es lo que tiñe de sangre el tapón mucoso y el moco vaginal en sí, y es una señal de que el trabajo de parto se acerca.

Por último, también es posible que surja cierto malestar en la pelvis, como una pequeña presión. No obstante, el dolor no es tan habitual, siendo considerado incluso como extremadamente raro.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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