Parto

Parto o cesárea velada, ¿qué significa?

También conocido como parto enmantillado, tiende a no ser muy común. Te descubrimos en qué consiste y cuándo ocurre.

El parto enmantillado (velado) significa que el bebé nace dentro de su bolsa amniótica sin que esté rota o fisurada. Esta circunstancia es poco frecuente y eso es lo que hace que sean especiales.

¿Cuál es exactamente la función de la bolsa amniótica y por qué es tan importante?

Parto o cesárea velada
Foto: Istock

Cuando se produce un embarazo, de la unión del óvulo y el espermatozoide no solo se crea un bebé, sino que además aparecen otras estructuras: la placenta, el cordón y la bolsa amniótica.

La bolsa amniótica se compone de dos membranas, el corion y el amnios. Ambas membranas rodean al bebé, saliendo desde la placenta y el cordón umbilical. Al principio del embarazo, esta bolsa como es lógico, es más pequeña y va creciendo según va desarrollándose el bebé.

Este líquido tiene varias funciones:

  • Facilita los movimientos del bebé, contribuyendo así a su desarrollo muscular.
  • Actúa como protector de infecciones y traumatismos.
  • Es estéril, protege y amortigua.
  • Ayuda al desarrollo del sistema digestivo y de los pulmones del bebé.

¿Se rompe siempre la bolsa antes del parto?

El parto se dice que está instaurado una vez que tenemos contracciones regulares, que no cesan con el reposo y son intensas y duran aproximadamente 1 min. A parte de estas contracciones, para asegurar que ha comenzado el parto, el cuello del útero debe estar borrado en su mayoría y dilatado unos 3-4 cm.

Hasta que llega ese momento, el proceso de contracciones irregulares, se denomina pródromos de parto.

Parto velado
Foto: Istock

La bolsa amniótica puede romperse antes de comenzar los pródromos, durante o después de comenzar el parto. También puede ocurrir que no se rompa hasta que nace el bebe, eso es lo que denominamos “parto o cesárea velada”.

Lo más habitual es que la rotura de la bolsa ocurra durante el proceso de parto, ya sea durante la dilatación o el expulsivo. Puede ser de manera espontánea con las contracciones, o artificial, cuando son los profesionales que nos atienden son los que la rompen (rotura artificial de membranas, RAM).

El RAM se realizará sólo si la dilatación no avanza o necesitamos una inducción por una razón médica. Si no hay indicación clínica, no se debe romper la bolsa de manera artificial por 'rutina', por todos los beneficios que hemos visto anteriormente.

Las leyendas de la buena suerte sobre tener un parto velado

Como te he adelantado al principio, tener un parto velado es una circunstancia muy poco frecuente, ocurre aproximadamente en uno de cada 80.000 partos según la literatura. La presión uterina aumenta durante el parto y esa presión hace que, frecuentemente, se rompa la bolsa en algún momento del proceso de parto.

Hasta esa rotura, las contracciones se suelen tolerar mejor ya que la presión se reparte por todo el útero, en cambio, una vez que se rompe, la sensación de presión en la zona baja, especialmente en los riñones aumenta de manera considerable debido a la presión ejercida por el bebé en esa zona.

Cuando es enmantillado suelen ser nacimientos más tranquilos y especiales, la compresión del cordón umbilical es menor y el bebé nace rodeado de su líquido amniótico, tal y como ha estado los últimos 9 meses de embarazo.  Suelen ser las personas que atienden el nacimiento las que rasgan las membranas para que el bebé 'entre' en este mundo e inicie la respiración.

Dependiendo de la cultura, este tipo de partos recibe nombres muy diferentes: nacer con velo, con toquilla, con el manto de la virgen, velado, enmantillado… Y al ser tan poco frecuentes fueron surgiendo diferentes leyendas en cuanto al destino de estos bebés: en algunas culturas creen que tendrán dones especiales, que serán más afortunados o que estarán protegidos de morir ahogados.

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Carla Quintana

Carla Quintana

Diplomada en Enfermeriìa por la Universidad Autoìnoma de Madrid y especializada en Obstetricia y Ginecología, trabajo como matrona poniendo en praìctica un cuidado personalizado, humanizado y cercano hacia la mujer embarazada y su pareja, para asiì poder disfrutar de este momento tan importante sin miedos, empoderada y segura de siì misma.

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