Tipos de parto

¿Parto vaginal tras una cesárea? 
Sí, es posible

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El parto vaginal tras una cesárea es un parto de riesgo, pero eso no impide intentarlo. Se estima que el 75% de las mujeres pueden parir después de una cesárea.

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cesarea

Existe la creencia de que después de una cesárea no se puede tener un parto vaginal, pero esto no es del todo cierto, y muchísimas mujeres pueden parir así sin ningún problema.

Sin duda, el parto tras una cesárea tiene unas características especiales, y se trata siempre de un parto de riesgo, pero eso no impide que no se pueda intentar.

En España se estima que aproximadamente el 75% de las mujeres pueden parir después de una cesárea, llegando al 90% si además de la cesárea han tenido otro parto.

Cuando se realiza una cesárea, se rompen todas las capas musculares del útero para poder llegar a la cavidad donde está el bebé y extraerlo. A pesar de que los ginecólogos lo suturan con sumo cuidado y queda perfectamente cerrado, permanece una cicatriz importante.

Aunque haya pasado mucho tiempo, cuando se produce un nuevo embarazo, y el útero crece, la cicatriz es sometida a mucha tensión, y en el momento del parto, con las contracciones intensas, puede llegar a romperse, y esto sería una complicación muy grave para la madre y el bebé. Sin embargo, tomando las debidas precauciones, esto ocurre en raras ocasiones.

¿Cuándo es posible el parto tras la cesárea?

Depende mucho de la causa por la que se haya realizado la primera cesárea y de si se trata de un embarazo normal o con algún factor de riesgo.

Si en el segundo embarazo se repite la causa por la que se hizo la primera cesárea, no habrá ninguna opción para un parto vaginal, pero si cambian las circunstancias, y no existe ningún otro riesgo, se puede intentar.

Eso sí, hay que hacer una puntualización: con una cesárea no se puede inducir el parto en los embarazos posteriores ya que los fármacos que se utilizan para provocarlo producen unas contracciones muy seguidas e intensas que podrían romper la cicatriz del útero.

Es decir, para poder parir por vía vaginal después de una cesárea, se tiene que iniciar el proceso de forma natural y espontánea.

Con esta condición previa, cuando se llega al hospital el ginecólogo explica a la madre la situación y las posibles opciones que tiene. Si ella decide intentar un parto vaginal, tendrá que firmar un consentimiento en el que reconoce haber sido informada de los riesgos. O elegir directamente otra cesárea.

Sin embargo, aunque la mujer quiera intentar un parto vaginal, si en cualquier momento la situación se complica y las circunstancias lo requieren, el ginecólogo puede decidir realizar una cesárea para mantener el bienestar del bebé y de la madre, aunque exista un consentimiento firmado.

 

¿Y si ha habido dos cesáreas antes?

En este caso, las sociedades profesionales permiten el parto vaginal (con un manejo excesivamente cuidadoso), aunque la realidad es que en muchos hospitales realizan una cesárea programada al final de la gestación.

En caso de que la mujer ya tenga tres cesáreas realizadas, nunca se permite el parto vaginal: el ginecólogo programará una cesárea alrededor de la 38 semanas o en el momento que aparezcan contracciones (se denomina técnicamente “cesárea iterativa”).

Se intentará realizar la incisión en el mismo lugar que las antiguas para cuidar el aspecto estético y que la madre tenga el menor número de cicatrices externas posibles.

Tampoco se recomienda intentar un parto vaginal si han transcurrido 18 meses o menos desde que se realizó la cesárea anterior, porque la cicatriz puede no estar bien consolidada.

La matrona estará a tu lado

Tanto si tienes un parto vaginal como una cesárea, la matrona te acompañará, te informará y te cuidará durante todo el trabajo de parto.

Se considera un parto de riesgo, por lo que ella conducirá el periodo de dilatación con especial cuidado para evitar cualquier tipo de riesgo (contracciones menos frecuentes e intensas, las menos exploraciones y manipulaciones posibles, y especial vigilancia del dolor en la zona de la cicatriz del útero).

En caso de que se acabe realizando una cesárea, ella irá contigo al quirófano y será la encargada de recibir a tu bebé y junto con el equipo de Pediatría proporcionarle los primeros cuidados.

Cómo superar la frustración después de la cesárea

A algunas mujeres les cuesta asumir que sus hijos nazcan mediante cesárea, es como si la experiencia de parir se quedara “a medias” y sus sentimientos son de:


Frustración: “En mi otro embarazo no fui capaz de cumplir mi función y parir. Me he perdido la sensación de notar cómo mi hijo salía de mi vientre, pero esta vez deseo intentar al menos vivirlo”.

 Miedo: “Parir en un quirófano rodeada de gente extraña me produjo pánico. Esperaba un parto en la intimidad, junto a mi pareja, y fue una operación quirúrgica. Ahora quiero disfrutar de mi parto de una forma tranquila y natural”.

Dolor: “La recuperación después de la cesárea fue muy dolorosa y dificultosa. He visto a mis amigas tener un postparto fácil, y han podido disfrutar de sus bebés con más placer”.

 Duelo por la separación del bebé: “Después de la cesárea me separaron de mi niña y estuve casi seis horas sin verla. Lo pasé fatal, necesitaba olerla y tocarla. Quiero parir para poder estar con ella piel con piel, que comience a mamar lo antes posible, y que podamos conocernos desde el primer minuto”.

Afortunadamente esta situación es cada vez menos frecuente porque en muchos hospitales se está humanizando la cesárea e incluso permitiendo la presencia del padre.

Etiquetas: cesárea, cicatriz de la cesárea, contracciones, dar a luz, parto, parto respetado, parto vaginal

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