¿Hay relación entre el parto y los vómitos?

“Parto vomitado, parto acabado”: ¿es normal vomitar durante el parto?

En muchas ocasiones se utiliza la expresión “parto vomitado, parto acabado”, pero ¿qué relación puede tener el parto con los vómitos? ¿Cuáles son sus posibles causas? Y, realmente, ¿afecta al parto? Vamos por pasos.

“Parto vomitado, parto acabado”: ¿es normal vomitar durante el parto?

En primer lugar, analicemos cuáles son las posibles causas que pueden relacionar en el tiempo los vómitos y el parto.

1. Liberación de prostaglandinas

Las prostaglandinas son hormonas que se liberan en grandes cantidades, sobre todo, en la primera fase del parto, la fase latente, cuando comienzan las contracciones que irán modificando poco a poco el cuello del útero para que pueda comenzar el parto activo, una vez que dicho cuello del útero esté fino y con unos 3-4 centímetros de dilatación.

La producción de prostaglandinas puede provocar naúseas, vómitos, y una mayor motilidad intestinal, favoreciendo que vaciemos el sistema digestivo.

2. Contracciones y distensión de las vísceras intestinales

Este es otro de los motivos que pueden explicar la aparición de los vómitos durante el proceso de parto. Las contracciones continuadas y seguidas durante este, pueden producir una movilidad brusca y la distensión de las vísceras digestivas, y esto es una posible causa para la aparición de los vómitos.

3. Dolor

En ocasiones, un dolor agudo intenso puede facilitar también la aparición de náuseas y vómitos. Recordemos que el dolor del parto tiene una causa fisiológica, y en teoría, está preparado para ser soportable, pero los condicionantes negativos, los miedos, el entorno, y la propia gestión de este dolor (que es siempre subjetivo, pero real), pueden explicar la aparición de esta sintomatología durante el parto.

4. Analgesia epiduraloxitocina

Se ha observado que uno de los efectos secundarios tanto de la analgesia epidural cómo de la administración de oxitocina sintética puede ser la aparición de estas náuseas y vómitos.

5. Hipotensión arterial e hipoxemia

Permanecer tumbada boca arriba (decúbito supino) durante el proceso del parto, o la propia analgesia epidural puede producir una disminución brusca de la tensión arterial, y la hipoxemia (disminución de la “cantidad” de oxígeno en sangre arterial), puede ser una consecuencia de esta disminución de la presión sanguínea, o de otros factores, como una respiración ineficaz que no permita el adecuado intercambio gaseoso en los pulmones. Ambas, pueden causar vómitos.

Incluso largos periodos de inanición (si comer nada) también pueden provocar nauseas a algunas personas.

¿Qué efectos pueden tener los vómitos sobre el parto?

En cualquier caso, los vómitos son en muchas ocasiones provocados por diversos factores, y la realidad es que durante el parto se observa su aparición con frecuencia. 

La primera y más evidente de las consecuencias que puede tener vomitar es el malestar que provoca; es una sensación incómoda y desagradable para cualquier persona que sufra esta sintomatología. 

Además, habría que observar y vigilar que no se produzcan en una cantidad excesiva, y que las causas no fueran patologías gastrointestinales, para evitar una posible deshidratación y sus consecuencias. 

Pero más allá de esto, podemos diferenciar si los vómitos se producen al inicio del parto o más bien hacia el final de este

Vomitar al comenzar el parto

Al inicio, las prostaglandinas y la activación del sistema nervioso parasimpático favorecen el comienzo del proceso de parto, y en ocasiones se estimula el vaciado del sistema digestivo de forma natural, ya que este sistema parasimpático se encarga de la estimulación de vísceras como el sistema digestivo y de musculatura lisa como el útero. Por eso no es raro que cuando va a comenzar el parto la mujer pueda notar un poco de “descomposición del estómago”, este se vacía ya sea mediante heces (a veces diarreicas) o vómitos, y así disminuye la posibilidad de que dichas heces obstaculicen el descenso fetal a través del canal de parto.

Vómitos al final del parto 

Cuando el parto está más avanzado, sobre todo en la fase final, el vómito a pesar del malestar que produce, puede ser una excelente ayuda para facilitar el descenso fetal. Es ahí cuando cobra sentido la famosa expresión “parto vomitado, parto acabado”

Al vomitar, se produce una contracción involuntaria que ayuda a que baje el bebé, pero es si cabe más importante el hecho de que esa presión que facilita el descenso fetal se produce con una relajación de la musculatura del suelo pélvico, lo que favorece que, tanto si queda algo de cuello del útero por dilatar, como si es la propia musculatura del suelo pélvico la que tiene que sobrepasarse, ocurra con mucha más facilidad que si el pujo es dirigido.

Las ganas de empujar, recordemos que es un acto reflejo, cuando la cabeza fetal choca con el suelo pélvico se produce de forma natural. El vómito, también es un acto reflejo, no se puede realizar de forma voluntaria, por lo que cuando se produce al final del parto aumenta la presión intraabdominal, y la “barrera” que supone el suelo pélvico se mantiene relajada si o si, por lo cual, estamos favoreciendo la bajada del bebé, y en consecuencia que el parto finalice.

Escrito por Alejandro Ojeda, comadrón. Descubre su página en Facebook.

Vídeo: Causas de los vómitos en el parto

Hablamos de las posibles causas de los vómitos durante el parto. 

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