Parto

¿Por qué algunas mujeres necesitan medicación para calmar el dolor del parto y otras no?

La ciencia se propone investigar sobre casi cualquier cosa y esta vez le ha tocado el turno al dolor de las mujeres a la hora del parto. ¿Por qué algunas necesitan epidural u otro remedio para calmarlo y otras, sin embargo, apenas lo sienten? Te lo contamos.

El umbral de dolor no es algo objetivo: cada persona tiene el suyo. ¿Esto qué significa? Que cada persona siente el dolor de una manera y con una intensidad diferente. Así, mientras a una le puede doler mucho un simple rasguño, otra ni siquiera se enterará.

Sin embargo, existe un dolor descrito por todas las mujeres que han sido madres como un dolor casi insufrible y ese es el de dar a luz. Ya no solo las contracciones (que también) si no el dolor que se siente en el momento del expulsivo, el cual puede llegar a ser tan intenso que son muchas las que necesitan anestesia o calmante como la epidural o el gas de la risa.

Eso sí, asombrosamente, paralelo a esas mujeres que sí necesitan ayuda para el dolor, encontramos a otro grupo que asegura no haber sentido apenas nada mientras daba a luz. ¿Qué diferencia a unas mujeres de otras? Según un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Cambridge y publicado en la revista Cell Reports la solución podríamos encontrarla en un gen raro.

El objetivo principal de esta investigación era averiguar por qué algunas mujeres sienten mucho menos dolor que otras en su primer parto y la respuesta impresionó, incluso, a los investigadores. Y es que llegaron a la conclusión de que lo que hace que unas mujeres necesiten anestesia y otras no podría estar en la presencia de un gen muy raro presente en 1 de cada 100 mujeres. El mismo actuaría, de acuerdo a los propios investigadores, como una especie de ‘anestesia natural’ y, por tanto, evitaría que sintieran dolor al dar a luz.

¿Cómo llegaron a esta conclusión?

Para llegar a dicha conclusión, el grupo de expertos estudió a un grupo de mujeres que tuvieron su primer parto sin dolor para extraer conclusiones. Les hicieron someterse a una serie de pruebas físicas y sensoriales para comprobar su umbral al dolor; las mismas incluían meter las manos en agua helada o aplicar calor y presión sobre sus brazos. Después las compararon con un grupo de mujeres que sí había tenido molestias durante el parto y llegaron a la conclusión de que las primeras tenían un umbral de dolor mucho más elevado.

Este dato llevó a los profesionales a investigar los códigos genéticos de las participantes, donde encontraron la posible causa de este hecho: una variante única de un gen que estaba presente en muchas de las mujeres que no necesitaron ayuda para parir. En concreto, hablamos del gen KCNG4, presente en una de cada 100 mujeres y el cual reduce la capacidad de las células nerviosas de enviar señales de dolor al cerebro.

 “La variante genética que encontramos en las mujeres que tuvieron menos dolor durante el parto conduce a un defecto en la formación del interruptor de las células nerviosas”, explica Ewan St. John Smith, coautor de la investigación, a CNN. “De hecho, este defecto actúa como una epidural natural y esto significa que se necesita una señal mucho mayor (contracciones más fuertes durante el parto) para encenderlo”, aclara el coautor.

Marta Moreno

Marta Moreno

La responsable de la web de Ser Padres está especializada en temas de salud infantil, crianza, embarazo, psicología y educación, desarrollando la mayor parte de su carrera profesional en Ser Padres y otros medios orientados al mundo educativo. Es graduada en Periodismo y en Publicidad y Relaciones Públicas con máster en Marketing Digital, Comunicación y redes sociales.

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