Beneficios

Por qué el yoga puede ayudarte en el posparto

La lista de argumentos a favor del yoga después del pero es larguísima, pero hay al menos cinco razones indiscutibles para recomendarte esta disciplina después de dar a luz.

Al posparto lo normal es llegar física y mentalmente agotada. No ya dolorida o molesta, que también puede ser dependiendo del parto que hayas tenido y de cómo haya sido el final del embarazo. Y recuperarse no es fácil en un contexto así, donde hay una pequeña persona que depende todo el día de ti. Por eso, toda ayuda es poca, y el yoga lo es.

Ya sabes que el deporte es aconsejable retomarlo después de la cuarentena pero no así el tiempo para una misma, por pequeño que sea. Es importante ayudar al cuerpo a recuperarse, pero igual de necesario es cuidar a la mente. Y para encontrar la estabilidad y el equilibrio emocional, el yoga también es una magnífica herramienta. 

No importa si nunca antes del embarazo practicaste yoga, durante el posparto puedes probarlo siempre de la mano de un instructor cualificada para ello. No se trata de alcanzar la perfección en la ejecución de las asanas, ni siquiera de es un tema de dificultad; se trata simplemente de aprovechar las características del yoga en favor de tu salud y tu recuperación. Su dinámica, su ritmo y sus ejercicios (los que son aptos para un posparto) le van como anillo al dedo a este momento de tu vida por los siguientes cinco motivos:

Relajación

Como bien explican desde Yogarivas, centro especializado en esta modalidad deportiva, durante los dos primeros meses del posparto el yoga puede ayudarte muchísimo a nivel emocional. Por eso, y debido a que en estas primeras semanas no es recomendable llevar a cabo esfuerzos físicos, recomiendan centrarse “en la respiración y no tanto en los ejercicios posturales”. Es completamente lógico sentirse un poco desbordada por las circunstancias en estas primeras semanas tras dar a luz, y el yoga es muy efectivo para reducir el estrés. “La práctica de la meditación será más necesaria que nunca y nos ayudará a sobrellevar mejor estos meses de cargas emocionales”, apuntan desde Yogarivas.

Tonificación muscular

A partir del tercer mes de posparto, siempre y cuando tengas el ok médico, puedes empezar a hacer asanas que te ayuden a tonificar de nuevo tus músculos, sobre todo la parte del cinturón abdominal (el famoso core) que tanto sufre durante el embarazo y el parto. También es un tipo de ejercicio fantástico para recuperar el suelo pélvico. 

Ayuda al sueño

Aunque estes agotada, no es lo mismo esta sensación cuando en la ecuación se añade la práctica deportiva, y más si es una disciplina que también trabaja la parte mental al mismo nivel que la física. El yoga te ayudará a descansar mejor… las pocas horas al día en las que puedas hacerlo. El cansancio no será el mismo; dentro de lo que cabe, te sentirás mejor si lo practicas. 

Flexibilidad y corrección postural

Las asanas compatibles con el posparto hacen hincapié en la tonificación muscular y la flexibilidad, y en todos los casos son de gran ayuda para corregir la postura. Con el yoga, igual que con el pilates, dejará de venirte a la cabeza, o lo hará menos a menudo, lo mucho que te duele la espalda. Con un bebé, nuestras posturas no son las más idóneas, de ahí que sea importante trabajarlas. Y el yoga es ideal para ello. 

Vínculo con tu bebé

Hay pocas actividades que sean compatibles con un peque recién nacido y el yoga lo es. Al ser una disciplina donde predomina la calma y el silencio, el ambiente que se genera es ideal para un bebé. Y las posturas son compatibles en muchos casos con que esté a tu lado tu pequeño, de manera que puedes acudir a un centro especializado en este tipo de yoga y así te cuidarás al mismo tiempo que sigues fortaleciendo el vínculo con tu hijo y conoces a otras mujeres en una situación similar a la tuya. 

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