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Suelo pélvico

Si tu suelo pélvico está débil, sentirás menos placer en tus relaciones sexuales

Sí, está confirmado: un suelo pélvico debilitado puede derivar en relaciones sexuales menos satisfactorias para ambas partes. De aquí la importancia de entrenarlo antes, durante y después del embarazo.

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Fuente: iStock

El estado de tu suelo pélvico influye mucho en el placer de tus relaciones sexuales. Y no lo decimos nosotros: lo dicen los expertos en el tema. Antes de ir al grano, conviene definir exactamente ‘suelo pélvico’. Después de entender qué es, entenderás por qué tiene tanto que ver con el parto, las relaciones sexuales o las pérdidas de orina, entre otros.

Cuando hablamos de suelo pélvico nos referimos a un conjunto de músculos albergados en el interior de la pelvis y encargados de “sujetar” los órganos pélvicos: la vejiga, el recto, el útero o la vagina, entre otros. Como todos los músculos, tienen a debilitarse y llenarse de flacidez con el paso de los años y si no los trabajamos. ¿Y en qué desemboca dicha flacidez? Pues, efectivamente, en pérdidas de orina, dificultad para mantener el tampón dentro, pérdidas fecales o de gases, entre otros. Y, sí, también en relaciones sexuales menos satisfactorias para todas las partes implicadas.

Esto último es consecuencia del papel que juega el suelo pélvico en el sexo: influye en la lubricación, la sensibilidad de la vagina y en las contracciones involuntarias que se producen como consecuencia de la excitación sexual. “Durante las relaciones sexuales aumenta la lubricación y vascularización en el interior de la vagina, haciendo que sus paredes aumenten de grosor al mismo tiempo que se estrecha su diámetro por un aumento del tono de los músculos pubococcígeos”, nos cuenta Elena Valiente, fisioterapeuta especializada en suelo pélvico.

Estos músculos, que forman parte del suelo pélvico, se contraen de manera involuntaria durante la excitación. “Si tenemos bien ejercitados estos músculos, conseguiremos aumentar el número y la intensidad de las contracciones, consiguiendo una sensación más placentera y llegando de manera más intensa y rápida al orgasmo”, explica la profesional.

Además de esta ventaja, también cabe añadir que un tono muscular en buen estado permitirá mayor fricción de las paredes vaginales con el pene y, por tanto, aumentará la sensación de placer en el hombre y en la mujer.

¿Cómo saber si necesito fortalecer mi suelo pélvico?

De acuerdo a las palabras de Elena, son muchos los síntomas que pueden indicarnos una debilidad en nuestro suelo pélvico. Entre ellos, los siguientes:

-          Al realizar los ejercicios de Kegel, no saber diferenciar la musculatura perineal. Es decir, contraer los músculos como si quisieras retener el pis y la caca a la vez, cuando no debería ser así

  • Tener escapes de orina y/o de gases
  • Sensación de pesadez en el interior de la vagina
  • Dificultad para retener los tampones o la copa menstrual
  • Disminución de la sensibilidad en las relaciones sexuales

Eso sí, aunque estos son síntomas posibles, lo mejor siempre será acudir a un fisioterapeuta especializado en suelo pélvico para que nos haga una exploración completa.

Suelo pélvico debilitado después del embarazo

Con el embarazo y, sobre todo, con el parto es muy común que se debilite el suelo pélvico (de aquí que sean muchas las mujeres que se quejan de que las relaciones no son igual de placenteras que antes de tener a su bebé). “Es muy importante preparar nuestro suelo pélvico para el parto con ejercicios para intentar que se debilite lo menos posible”, explica la profesional.

Además, después del parto y la cuarentena es fundamental complementar la revisión ginecológica con una valoración del suelo pélvico. “Si no se ha debilitado mucho, se pautarán unos ejercicios de Kegel”, nos cuenta Elena. Si por el contrario, sí que ha sufrido o tiene otras lesiones habrá que elaborar un plan de trabajo personalizado.

¿Cómo fortalecer el suelo pélvico?

Hemos de tener en cuenta que debemos fortalecer el suelo pélvico aunque no estemos embarazadas y no tengamos riesgo aparente de debilidad en la zona. Solo así podremos evitar que se vuelva débil.

Para hacerlo basta con realizar en casa alguno de estos ejercicios de Kegel o bien decantarse por algún producto que nos ayude en la tarea. Es el caso, por ejemplo, del balón pélvico de Enna: se trata de una pequeña bola de silicona que introduciremos en nuestra vagina durante 30 minutos en días alternos. Incluye tecnología Diamond que permite, gracias a la vibración, trabajar la musculatura del suelo pélvico. Puedes conseguirla aquí.

Marta Moreno

Marta Moreno

Como dijo Nelson Mandela “la educación es el arma más poderosa que existe para salvar el mundo”. ¿Qué tal si educamos desde el respeto, el amor y en familia?

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