Mitos sin fundamento

Todo lo que cuentan sobre el parto… que es falso

Prepárate: en cuanto enfiles la recta final de tu embarazo vas a oír todo tipo de vaticinios y consejos que ponen los pelos de punta. Desmontamos algunos y te explicamos qué hay de cierto en otros.

mitos parto

Son muchos los mitos en torno al embarazo. Buena parte de ellos han sido recogidos por la escritora británica Linda Geddes en su libro Bumpology, cuya traducción libre sería algo así como "Bombología" (de bombo –tripa– y rumorología). Esta es la verdad sobre algunas de las creencia preparto más extendidas:

En el cambio de luna das a luz, fijo

No sabemos si por reminiscencias ancestrales de nuestras antepasadas cromañonas o simplemente por rumorología, pero lo cierto es que la meteorología y la gestación siempre han estado asociadas. Se piensa que las tormentas, los cambios de fase lunar o los eclipses pueden desencadenar el parto. "Yo me lo creí a pies juntillas, así que para no perder ni un minuto (y también, la verdad, para dormir más fresquita, ya que era verano), en el octavo mes instalé una tienda de campaña en el jardín de casa.

Allí me pasaba mis noches de insomnio, vigilando los movimientos de la luna. Al final, Laura nació cuando tocaba (o cuando a ella le dio la gana), en medio de una fase lunar que ya ni recuerdo. Lo que no se me he olvidado es la cara que puso a marido cuando llegó a la clínica todo agobiado porque no encontraba la maleta por ningún sitio y le respondí que la cogiera del jardín", recuerda Sonia, madre de una niña de dos años.

Qué hay de cierto: Hay una leyenda urbana que dice que igual que las fases lunares influyen en las mareas, podrían afectar a los movimientos intrauterinos y, en los embarazos muy avanzados, promover la rotura de la bolsa y desencadenar el parto. En realidad, no existe evidencia científica 
que apoye esta creencia.

Regla dolorosa = parto doloroso: ¡no tengo escapatoria!

"Cada vez que me bajaba la regla pensaba lo mismo: si esto es así, ¡cómo será el parto! La verdad es que la culpa es mía, ya que asumí esta creencia como 'dogma de fe' y nunca se me ocurrió preguntar a mi ginecóloga. Me pasé el embarazo repasando las técnicas de control del dolor y preparándome para lo peor, no fuera a ser que al final no me pudieran poner la epidural. Sí, las contracciones duelen, pero puedo asegurar que he tenido reglas más insoportables que el dolor que sentí desde que me puse de parto hasta que me pusieron la epidural", cuenta Mabel, madre de una niña de tres meses.

Qué hay de cierto: No hay ninguna relación entre la regla y el parto. Además, aguantar mes a mes el dolor menstrual supone en cierta medida un training. Es más, una buena noticia: a menudo la regla duele menos después de tener hijos.

Más sexo al final para 
adelantar su nacimiento

"Al final del embarazo estaba muy pesada e hinchada, así que habría dado lo que fuera para que se me adelantara el parto. Mi hermana me dio la clave: practicar más sexo, ya que a ella le había dicho su médico, cuando mi sobrina no se decidía a nacer, que las relaciones sexuales pueden desencadenar el parto. Así que me puse a ello, encantada con lo sencilla que parecía ser la solución.

Primer obstáculo: la postura. No había ninguna modalidad compatible con mi tripa y mi lumbago incipiente que me resultara cómoda.

Segundo: los miedos, tanto míos, ante la inminencia del parto, como de mi pareja, que temía hacernos daño a mí y al bebé.

Total, que al final lo que se presentaba como un desenfreno erótico-festivo terminó siendo algo parecido a una clase de stretching. Por cierto, Álvaro nació en su fecha", explica Paula, madre de un niño de un año.


Qué hay de cierto: Aquí sí hay mucho de verdad, aunque con matices. Las prostaglandinas, presentes en el semen, ayudan a desencadenar las contracciones. De hecho, se utilizan para desencadenar el parto.

Cuando el bebé es grande, el parto dura muchas horas

En la duración del parto influyen muchos factores, tanto de la embarazada como del bebé, y cada parto es distinto y cada mujer también. Dicho esto, hay que poner siempre en cuarentena algunas ideas que algunas "expertas", como la suegra de Loles, madre de un bebé de 7 meses, se encargan de difundir:

"Desde que le comuniqué mi embarazo, la madre de Pedro recopiló todas las fotos que tenía de cuando sus seis hijos eran recién nacidos y, orgullosa, me las enseñaba insistiendo en lo hermosos que eran. 'El tuyo nacerá ya criado, como su padre: 4,300 kg, mi Pedrito. Eso sí: prepárate porque hasta que salen pueden pasar muchas horas'.

Sobra decir el espanto que se apoderó de mí cuando la ecografía confirmó que mi hijo era grande. Por suerte, y pese a que Jacobo heredó las hechuras de su familia paterna, mi parto fue rápido, sencillo y sin problemas", cuenta Loles.

Qué hay de cierto: El hecho de que el 
bebé sea grande no necesariamente implica un parto largo o complicado. Lo importante es la relación entre el tamaño fetal y la amplitud del canal de parto de la madre. Las mujeres con pelvis estrechas pueden tener dificultad incluso con fetos pequeños.

Asesor: Dr. Manuel Marcos, del Servicio de Obstetricia y Ginecología de HM Hospitales

doctor Manuel Marcos, del Servicio de Obstetricia y Ginecología de HM Hospitales

Etiquetas: dar a luz, embarazo, parto

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