Cambios en el posparto

Todo lo que debes saber sobre los cambios de tu cuerpo en el posparto

En la etapa conocida como puerperio o posparto el cuerpo experimenta una serie de cambios para los que conviene estar preparada. Así evitarás sorpresas y sustos de última hora.

cambios posparto
Fuente: iStock

El periodo posparto (también conocido como puerperio o cuarentena) es ese que pasa desde que la mujer da a luz hasta que su cuerpo vuelve a estar prácticamente como estaba antes del embarazo. Un periodo que, habitualmente, dura de seis a ocho semanas, pero que puede alargarse mucho más.

Un periodo en el que la mujer experimentará cambios a todos los niveles: físicos, psicológicos y, sobre todo, emocionales y hormonales que le harán estar en una montaña rusa constante. Un periodo muy importante para ella, para la madre, para la parte que habitualmente tiende a olvidarse una vez que el bebé llega al mundo.

Durante esas seis, ocho o más semanas, la mamá necesita más cuidados que nunca. Necesita ayuda para ocuparse de su bebé, ayuda y apoyo para desahogarse y contar todo eso que está experimentando y también ayuda para poder descansar, volver a encontrarse consigo misma y aceptar todo eso que está viviendo.

Los cambios variarán por días

Antes de pasar a enumerar los cambios más importantes que sufrirá el cuerpo de la mujer en el periodo conocido como posparto, aclaramos que existen tres fases dentro del mismo:

  • El posparto inmediato: el que trascurre en las primeras 24 horas después de dar a luz
  • El posparto clínico o precoz: este tendrá lugar los días que la madre esté ingresada en el hospital después del alumbramiento. Si todo va bien no ascenderá a más de tres días
  • El posparto tardío: las seis u ocho semanas posteriores al momento del parto. Su inicio se produce una vez que la mamá sale del hospital

Cambios que sufrirá tu cuerpo en el posparto

Estos son los cambios más significativos que notarás en tu cuerpo una vez que des a luz:

  • Pasarás por altibajos emocionales propios de la revolución de hormonas que, una vez más, volverán a hacer de las suyas. A medida que vayan pasando los días, las hormonas intentarán volver a la normalidad y eso te producirá el conocido baby blues (o tristeza posparto), momentos en los que te sientas plena de felicidad y otros en los que no puedas más.
  • Es posible que sigas teniendo contracciones: se conocen como entuertos y son más comunes en mujeres que han tenido más de un parto. Duelen, sí, tanto o más que las contracciones de parto pero son necesarias para que el útero se recoloque y vuelva a su fase natural. No durarán más de dos o tres días después de dar a luz. Gracias a ellos notarás también que tu vientre comienza a reducirse, aunque puede que tardes algunos meses en notarlo igual que antes del embarazo, ya que los músculos abdominales se han estirado mucho y necesitan más tiempo, ejercicio y una buena dieta para recuperar su forma.
  • Mancharás los conocidos loquios: justo después de dar a luz, la mamá expulsa los conocidos como loquios, una secreción formada de sangre, moco y tejido placentario.
  • Puede que la anemia venga a visitarte: la pérdida de sangre del trabajo de parto puede producir niveles bajos de hierro o anemia. Tu médico te hará unos análisis para comprobarlo y, en caso de que lo sufras, poner tratamiento. Un síntoma muy común es el cansancio extremo
  • El peso bajará radicalmente entre cinco y seis kilos: es algo normal, después de dar a luz el bebé ya no está dentro, no hay placenta, ni líquido amniótico… Así que la reducción será notable incluso los primeros días
  • El pelo comenzará a caerse: hemos hablado varias veces de que las hormonas del embarazo hacen que el pelo crezca y parezca muy saludable. Sin embargo, es un espejismo porque, después de dar a luz, se producirá el efluvio telógeno que durará algunos meses, aunque todo el pelo que pierdas lo recuperarás
  • Tus pies pueden ‘encoger’. No encogen como tal, pero vuelven a su estado natural después de la hichazón producida por la retención de líquidos
  • Las uñas pueden estar más frágiles
Marta Moreno

Marta Moreno

Como dijo Nelson Mandela “la educación es el arma más poderosa que existe para salvar el mundo”. ¿Qué tal si educamos desde el respeto, el amor y en familia?

Continúa leyendo