Consejos para padres

Trucos para llevar lo mejor posible los primeros días en casa tras dar a luz

Regresar a casa con tu hijo recién nacido es un momento precioso cuya logística debe estar bien atada previamente para evitar que el estrés te pueda. Te damos una serie de consejos que, aunque en algunos casos te parezcan de perogrullo te facilitarán mucho la vida en las primeras jornadas.

Mujer y su bebé
Mujer y su bebé (Foto: depositphotos)

Por fin tenéis a vuestro hijo en brazos y, tras los cuidados en el hospital, llega uno de los momentos más especiales, el de entrar en vuestra casa con él por primera vez. Es ahora cuando empieza vuestra nueva vida, esa en la que todo empieza a girar en torno al bebé que acaba de venir al mundo. Todo es nuevo y eso significa que la mayoría de hábitos y rutinas que teníais instauradas van a ser transformadas por otras nuevas. 

Para algunas familias será tarea fácil pero a otras las costará adaptarse un poco más y por eso es tan importante estar mentalizado para ello. Además, es recomendable tratar de dejar todo atado para que el posparto sea lo más llevadero posible para el bebé pero también para los padres. 

Tanto si el parto ha sido fácil como si no -en este caso con mayor motivo-, la recuperación de la madre es primordial en los primeros días tras dar a luz por lo que, si habéis dejado muchas cosas preparadas previamente para ella esté lo más tranquila posible y centrada exclusivamente en eso y en el recién nacido todo fluirá de manera más natural.

Para que no se os escape nada y esté todo controlado, aquí van una serie de consejos que pueden ayudaros a llevar mejor los primeros días en casa.

Cocina repleta de provisiones

Como ya hemos dicho, lo más importante en los primeros días es que la madre se recupere y el bebé se vaya adaptando a su hogar. Tenéis que estar centrados en eso y este es precisamente el motivo por el que es conveniente dejar todo atado los días previos, incluida la alimentación. En la medida de lo posible, tratad de dejar la despensa con todo lo que necesitéis e intentad llenar el congelador de comidas que hayáis cocinado previamente para que simplemente tengáis que descongelarlas y servir. De este modo os evitaréis el tener que meteros demasiado en la cocina o caer en recursos de comida basura. Y si algún familiar quiere haceros un regalo por el nacimiento de vuestro hijo, recomendadle que cambie los peluches o las flores por un tupper de deliciosa comida casera. 

Armario listo y ordenado

En las semanas previas al nacimiento es muy habitual dejar toda la ropa del bebé lavada y planchada lista para ser utilizada, no solo por la ilusión que puede hacer a los padres ver todo preparado para su llegada sino también porque así no habrá que estar rebuscando en los cajones en busca de prendas que le sirvan. 

Las visitas con moderación y organizadas

Vuestro hijo acaba de venir al mundo y todos vuestros familiares y amigos se mueren de ganas por conocerle. Es normal y entendible pero, por mucho que os duela a ambos, lo mejor es que los primeros días sean en exclusiva para vosotros. No solo para establecer el vínculo y poder conoceros mutuamente sino también por motivos de salud ya que el bebé no debería estar en contacto con tantas personas diferentes siendo tan pequeño. Si aun así vais a recibir visitas, sed estrictos con las horas y los tiempos para poder organizar que sean cuando a vosotros os incomoden menos y no se solapen entre ellas. Solo así evitaréis que vuestro salón termine lleno de gente mientras vuestro bebé llora sin parar.

Pedir ayuda es sano

Ya es hora de desterrar esa asociación de debilidad con pedir ayuda. No pasa nada por no llegar a todo y es absolutamente natural estar desbordados los primeros días por lo que no dejéis de coger la mano de quien os la tiende si es lo que necesitáis. No solo no eres peor madre o padre por ello sino que puede que gracias a ello vuestro estado mental y físico mejore y eso se traduzca en un mejor ambiente para vuestro bebé.

Descansar cuando lo haga el bebé

Seguro que habéis escuchado o leído esa frase cientos de veces pero puede que no la hayáis prestado demasiado atención hasta ahora. Para poder tener la energía suficiente, es importante intentar aprovechar los descansos del bebé para hacerlo vosotros también. No lo dejéis para después. De este modo dosificaréis vuestras fuerzas porque nunca se sabe si la próxima toma será buena o necesitará de vuestra dedicación plena. 

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