¿Es normal lo que siento o debería de consultar con un psicólogo?

¿Agobiada, superada...? Depresión posparto: ¿qué es normal y qué no?

Después del nacimiento del bebé, deberías estar feliz y, sin embargo, te sientes triste. Se llama depresión posparto y, normalmente, se trata de un trastorno pasajero. ¿Quieres saber si sufres tú de este tipo de depresión y cómo puedes superarla? La psicóloga Lalu Goméz nos da unas claves.

Ante la llegada de un bebé, son muchos los cambios y adaptaciones que deben hacerse en la nueva familia. En ese proceso hay mamás que sienten sensaciones muy confusas acerca de su nueva maternidad y su capacidad para adaptarse a la situación. Sentir dudas, altibajos emocionales o momentos de tensión y sobrecarga es algo habitual, pero ¿cómo saber si se trata de una depresión posparto? ¿Cuándo hay que consultar con un psicólogo? Hablamos con Lalu Gómez, psicóloga y psicoterapeuta y consultora en Salud, Liderazgo y Talentos, que nos explica cuáles son los signos que tenemos que atender y cómo podemos ayudar a una mamá que esté atravesando una depresión posparto:

¿Cómo saber si necesito ir a un especialista? 

Hay muchas mamás que lo están pasando mal o lo pasaron mal cuando nació su bebé y no tienen muy claro si es motivo suficiente para acudir a la consulta de un psicólogo. Yo creo que ante el malestar y el sufrimiento es mejor poner remedio cuánto antes, es decir que no hace falta que estemos muy mal para pedir ayuda, de hecho el pronóstico y la evolución de cualquier enfermedad o trastorno, ya sea físico, emocional o relacional, es más favorable cuanto antes se interviene. Mi consejo es, si te lo estás planteando, consulta con algún profesional que ya conozcas o te inspire confianza y resuelve con él o ella tus dudas, y así te ayudará a tomar una decisión. Los psicólogos estamos para eso también. 

¿Por qué se produce una depresión posparto?

Es difícil determinar o anticipar una sola causa de la depresión posparto. Hay factores que pueden precipitarla, como la presencia de alguna enfermedad grave o anomalía en el desarrollo no esperada, un evento traumático o una muerte reciente en la familia, o la presencia previa de ansiedad y/o depresión. A priori, cualquier mujer puede llegar a experimentar un cuadro de este tipo, y esto no tiene por qué resultar alarmante, más bien al revés. Es muy positivo y útil para una mujer que acaba de ser mamá, escuchar el testimonio de las mujeres que ya han pasado por ahí, y los relatos acerca de lo que más les costó o les afectó, y las maneras en las que lo fueron resolviendo, todas las mujeres que hemos sido mamás podemos ayudar a otras mujeres. De alguna forma la depresión posparto es un tema tabú, del que no se habla lo suficiente. Y cuando una mujer se encuentra ahí no sabe qué le está pasando, y siente que es algo súper raro o poco habitual, contribuyendo aún más al malestar y la confusión. Ojalá fuéramos capaces de escucharnos más a nosotras mismas, y de compartir nuestra experiencia con otras mujeres. 

¿Qué pueden hacer la pareja y otros familiares?

La clave cuando una mamá acaba de dar a luz, es que se establezca una relación de intimidad, de sincronía y de complicidad con el bebé. Es como si se tuvieran que conocer y marcar los tiempos y los ritmos para acompasarse el uno al otro. El bebé ha pasado nueve meses en la tripa de mamá, conoce su voz, y hasta los sonidos y ruidos que emite (como el latido del corazón). Por eso la figura de la mamá sigue siendo central en los primeros meses de la vida del bebé. En realidad seguirá siendo una figura central durante toda la vida, lo que ocurre es que en este momento la seguridad y conexión que el bebé encuentre en la relación con mamá, determinará su capacidad y su deseo de explorar otros entornos y establecer nuevas relaciones, así como la capacidad de establecer un apego seguro y una vinculación positiva. Se habla de la exterogestación, como un período de duración similar a la gestación (40 semanas), y que se produce una vez que el bebé ha nacido, se entiende que a lo largo de esos 9 primeros meses de vida, bebé y mamá han de adaptarse y reacomodar todos sus sistemas fisiológicos y psicológicos a la nueva vida tras el nacimiento.

Algunas de las cosas que necesitarán este bebé y esta mamá (que después de 9 meses siendo uno, tienen que ir siendo capaces de separarse física y simbólicamente):

- Respeto: tratar a la mamá como lo que es: una adulta acomodándose a una nueva situación. No infantilizar a la mamá es una buena forma de ayudarla a sentirse capaz.

- Prudencia: las decisiones han de tomarlas la mamá y la pareja en caso de que la haya. El resto de familiares y amigos pueden acompañar y ayudar desde un segundo plano. Escuchando y atendiendo a esos nuevos papás.

- COMPRENSIÓN, CUIDADO Y CARIÑO: puede ser que a ratos aparezcan sensaciones confusas en esa mamá, y quizá lo único que necesita es que la escuchen y la calmen, y no que la juzguen o aconsejen.

- AYUDA LOGÍSTICA: en todo lo referido a los temas domésticos, gestiones o asuntos personales que ahora no pueden atender de la misma forma.

- COMPAÑÍA Y EXPERIENCIAS DE OTRAS MADRES: no en forma de consejos, sino como testimonios. Como en las antiguas tribus, en las que la experiencia de otros construye y aporta al grupo entero.

Si estás pasando por esta situación no tengas miedo en pedir ayuda. Todo lo que hagas por sentirte mejor irá en tu propio beneficio y también el de tu hijo o hija. Cuídate mamá, te lo mereces.

Si quieres saber más acerca del desarrollo del apego seguro y la vinculación positiva del bebé puedes consultar esta entrada.

Producción del vídeo: Jesús Nicolás y Pablo Cantudo

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