Aborto

Aborto incompleto: qué es, riesgos y tratamiento

Aunque suele ser una complicación rara, lo cierto es que la mayoría de los abortos espontáneos acaban sin causar mayores problemas. Sin embargo, en algunos casos es posible que el tejido y / o los materiales propios del embarazo no sean expulsados totalmente, quedando en el interior del útero. Es lo que ocurre con el aborto incompleto.

Aborto incompleto
Foto: Istock

Cuando surge cualquier sangrado durante el embarazo, especialmente en algún momento a lo largo del primer trimestre de gestación, es normal que la futura mamá tema que pueda estar sufriendo un posible aborto espontáneo. En muchas ocasiones, es cierto, cuando la pérdida de sangre es leve y ocurre en los primeros días, podría ser una señal de implantación del embrión en el útero, pero es común que esto ocurra muy pronto, cuando todavía la mujer no sabe que está embarazada.

Por este motivo, es importante conocer cuáles son los síntomas de la pérdida excesiva de sangre, con la finalidad de poder buscar atención médica de inmediato en caso de ser necesario. ¿Por qué? Muy sencillo: una hemorragia, durante y después de un aborto espontáneo, aún cuando sea poco común, sí se convierte en una de las principales causas de mortalidad relacionada con los abortos espontáneos, en especial cuando estos ocurren en el segundo trimestre.

Y una de las complicaciones que podrían surgir es lo que médicamente se conoce como aborto incompleto, sobre el que te hablamos detalladamente en esta ocasión.

¿Qué es un aborto espontáneo? ¿Y un aborto incompleto?

El aborto espontáneo es definido como la pérdida del embarazo antes de la semana 20 de gestación, especialmente antes de que el feto pueda sobrevivir fuera del útero. Cuando ocurren, la mayoría de los abortos espontáneos son causados por problemas cromosómicos aleatorios.

Por ejemplo, si las células del feto contienen muy pocos cromosomas o demasiados, o si presentan anomalías estructurales, puede ocurrir un aborto espontáneo. También existen otras causas, como cuando el óvulo fecundado se implanta en el útero, pero nunca se desarrolla y se convierte en un bebé.

En ocasiones, incluso las propias condiciones de salud de la futura mamá pueden influir en su aparición, como determinados problemas hormonales, infecciones, lupus, diabetes o enfermedad de la tiroides.

Durante un aborto espontáneo, el sangrado vaginal tiende a ser más abundante que con un período menstrual típico o normal. Por tanto, ante la presencia de cualquier tipo de sangrado lo suficientemente fuerte como para empapar una compresa en un período menor a una hora, es importantísimo buscar ayuda médico de inmediato. Al igual que si ocurre junto con otros síntomas que pudieran sugerir un embarazo ectópico (dolor de espalda o en el abdomen, pérdida del conocimiento, pulso rápido y mareos), independientemente de la cantidad de sangrado.

Generalmente, cuando ocurre un aborto espontáneo el cuerpo de la mujer tiende a expulsar tanto el feto (si se ha desarrollado) como los distintos tejidos que han formado parte del embarazo hasta ese momento. Sin embargo, cuando esto no ocurre del todo, y queda algo de tejido en el interior del útero, es lo que se denomina como aborto incompleto.

Lo cierto es que se trata de una complicación muy rara, pero que en ocasiones puede ocurrir cuando el embarazo se interrumpe. Básicamente consiste en un aborto en el que el contenido del útero no ha sido expulsado por completo. Es decir, aún cuando el aborto espontáneo ha efectivamente ocurrido, todavía queda algo de material en el interior del útero.

Tratamiento del aborto incompleto
Foto: Istock

En ocasiones, puede quedar algo de tejido en el útero, que podría ser parte del revestimiento del mismo, o bien algunos productos específicamente relacionados con el embarazo (como la placenta o el propio feto). Aunque la mujer ya no esté embarazada, significa que el aborto no se ha completado, por lo que es importante que los tejidos y materiales que hayan quedado en su interior sean removidos para evitar posibles complicaciones.

Así, un aborto espontáneo es diagnosticado como “incompleto” cuando ha comenzado el sangrado, y el cuello uterino se encuentra dilatado, pero el tejido relacionado con el embarazo todavía continúa y permanece en el útero. Aunque es cierto que, en muchas ocasiones, un aborto espontáneo incompleto seguirá su curso sin que sea necesaria ninguna otra intervención médica en el momento del diagnóstico, en ocasiones esto no es del todo así.

Cuando ocurre, el cuerpo de la mamá tiene problemas para expulsar todo el tejido del embarazo, por lo que el aborto espontáneo permanece incompleto.

Síntomas de un aborto incompleto y riesgos

Es posible que la mujer haya tenido un aborto incompleto cuando surgen algunos de los siguientes síntomas después de la interrupción del embarazo: sangrado más de lo esperado, sangrado que no finaliza o que continúa siendo muy intenso después de los primeros días, sangrado que dura más de tres semanas y dolor o calambres muy intensos.

También pueden surgir otros síntomas relacionados, como, por ejemplo: dolor que dura más de unos pocos días, tener la sensación de que algo presiona el vientre, o bien fiebre elevada, la cual tiende a durar más de uno o dos días.

¿Cómo se trata el aborto incompleto?

El tratamiento de un aborto incompleto generalmente implica la supervisión de la mujer por parte de los distintos especialistas médicos, con la finalidad de esperar y comprobar si el cuerpo es capaz de eliminar finalmente todos los productos y tejidos relacionados con la concepción de forma natural, o bien la aplicación de un procedimiento quirúrgico, conocido con el nombre de dilatación y legrado, el cual suele ser una opción recomendada cuando el sangrado es excesivo.

La dilatación ofrece la posibilidad de abrir el cuello uterino, mientras que el legrado consiste en una intervención médica que se lleva a cabo después de un aborto espontáneo, y que consiste en el curetaje o raspado del útero, concretamente de sus paredes interiores, con la finalidad de vaciarlo completamente. Así, el legrado puede llevarse a cabo raspando la pared uterina con la ayuda de un instrumento de cureta, o bien mediante la aspiración al vacío (legrado por succión).

¿Cuáles son los riesgos del aborto incompleto?

Un aborto incompleto puede ocasionar no solo sangrado sino también infección. Si no se controla o se trata debidamente, especialmente en el momento correcto, puede provocar una sepsis que podría poner en peligro la vida de la embarazada.

Por tanto, ante la presencia de cualquier síntoma que indique que el aborto está incompleto, o que se está sufriendo una infección (como fiebre, malestar y dolor y / o secreción vaginal maloliente), es esencial acudir al médico rápidamente.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

Continúa leyendo