Salud de la embarazada

¿Cómo combatir la incontinencia en el embarazo?

La incontinencia urinaria puede convertirse en un problema muy incómodo para muchas embarazadas como tú, especialmente si es la primera vez que lo sufres y no sabes cómo afrontarlo. Pero en realidad es sencillo si te pones a ello.

Las ganas frecuentes de orinar suelen ser consideradas como uno de los primeros síntomas del embarazo. Todas las embarazadas lo han sufrido al comienzo de la gestación, y también en algún momento del embarazo.

No existe una única causa que ocasione esas ganas tan frecuentes de ir al baño a orinar, tan propias de la gestación. En realidad los motivos que llevan a que una embarazada visite con frecuencia el baño son muy variados: desde el aumento que se produce del volumen sanguíneo, por lo que los riñones deben filtrar una mayor cantidad de líquido y trabajarán más, hasta la acción de la progesterona, una hormona que ejerce un efecto relajante de la musculatura de la vejiga.

Y tampoco podemos olvidarnos de la presión que el útero ocasiona en la vejiga a medida que el bebé va creciendo. Por tanto, es normal sentir la necesidad de ir al lavado más a menudo.

Pero cuando las ganas de orinar aumentan, a medida que el embarazo avanza, pueden convertirse en un incómodo problema, especialmente cuando ya no eres del todo capaz de aguantarte: surgen las pérdidas involuntarias de pipí, algo que médicamente se conoce bajo el término de incontinencia urinaria.

En el embarazo el tipo de incontinencia más común es la conocida como incontinencia urinaria por esfuerzo. Esto significa que, normalmente, la pérdida de orina ocurre cuando la embarazada realiza algún esfuerzo, ya que tanto la musculatura pélvica como el esfínter de la vejiga se encuentran más relajados.

El suelo pélvico consiste en un sistema de músculos y ligamentos que cierran el suelo del abdomen, ayudando a mantener en posición correcta y en suspensión la vejiga, el útero y el recto, en contra de la fuerza de la gravedad. Sin embargo, debido al peso del útero, estos músculos comienzan a debilitarse.

Por suerte, existen algunos consejos útiles que pueden ser de gran ayuda si estás embarazada y además estás sufriendo algún problema de retención de la orina.

Ejercicios útiles para mejorar la musculatura pélvica

Los ejercicios de fisioterapia del suelo pélvico, también conocidos popular y ampliamente bajo ejercicios de Kegel, son un grupo de ejercicios ideados por el doctor Arnold Kegel que ayudan de manera muy positiva a la hora de fortalecer la musculatura del suelo pélvico. Por este motivo, son ejercicios muy recomendados cuando surge incontinencia urinaria en el embarazo.

Para empezar a practicarlos correctamente es necesario que identifiques cuáles son los músculos que debes trabajar. Para ello, la próxima vez que tengas ganas de ir al baño a orinar, empieza y luego para. Sentirás cómo los músculos de la vejiga, la vejiga y el ano se ponen firmes y comienzan a desplazarse hacia arriba. Efectivamente, estos son los músculos que forman parte del suelo pélvico. Si los sientes firmes probablemente has hecho bien el ejercicio.

No obstante, a la hora de hacerlos es mejor seguir una rutina más adecuada:

  1. En primer lugar asegúrate de que la vejiga se encuentre vacía. De esta manera evitarás pérdidas de orina.
  2. Luego siéntate o acuéstate en un lugar cómodo.
  3. Aprieta los músculos del suelo pélvico (que hemos mencionado anteriormente). Trata de mantenerlos apretados, y cuenta 3 segundos. Luego suéltalos durante otros 3 segundos más.
  4. Repite el mismo ejercicio un total de 10-20 veces, 3 veces al día (es aconsejable hacerlo mañana, tarde y noche).

Lo realmente positivo de estos ejercicios es que los puedes practicar cuando estés de pie o sentada, en cualquier momento del día y cuando tu quieras, contrayendo y relajando la musculatura que rodea la vagina y el ano.

Si los practicas diariamente en unas pocas semanas (de 4 a 6) empezarás a sentirte mejor. No obstante, si sientes que estos no han mejorado puedes hablar con tu médico.

Otros consejos útiles que te ayudarán a controlar la vejiga durante el embarazo

  • Al comienzo trata de orinar cada 30 minutos, antes de que tengas ganas. Luego, trata de extender el tiempo entre los viajes al baño cada día.
  • Mantén un aumento de peso moderado a lo largo del embarazo. Los kilos que ganes de más ejercerán presión adicional sobre tu vejiga.
  • Reducir el consumo de agua y otros líquidos durante el embarazo con el fin de controlar la incontinencia urinaria es en realidad poco adecuado: te volverás vulnerable a la deshidratación (con los riesgos que ello supone), y además tendrás un riesgo mayor de sufrir infecciones del tracto urinario. Por tanto, continúa bebiendo agua con normalidad.
  • Evita aquellas bebidas y alimentos que pueden irritar tu vejiga. Destacan los cítricos, el tomate y el café.
Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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