Cambios frecuentes

¿Existen diferencias en el seguimiento médico entre un embarazo único y uno gemelar?

Salimos de dudas sobre si hay cambios entre los protocolos estándar de control de un tipo de embarazo y otro, sobre todo en el número de visitas de control al especialista médico.

Foto: Pexels
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Aproximadamente uno de cada cien embarazos son gemelares, frecuencia que ha ido en aumento en los últimos años, sobre todo a raíz del crecimiento de los tratamientos de fertilidad asistida y también la subida de la edad media a la que las mujeres son madres. También se producir de manera natural, por casualidad.

Por definición, todos los embarazos gemelares  se consideran de riesgo por lo que ya de entrada por la mayor asociación que tienen con enfermedades habituales de la gestación. Se tratan de manera distinta a los embarazos tradicionales, aquellos en los que se desarrolla un solo feto, los más habituales.

Tal y como explican multitud de fuentes médicas, la principal complicación del embarazo gemelar es el prematuro, pero también hay una alta incidencia de complicaciones que tienen que ver con el crecimiento fetal, entre otros. Además, hay algunas complicaciones que son exclusivos de este tipo de embarazos, así que también por ello es un embarazo que desde el punto de vista clínico se lleva su control de forma diferente.

 

Más controles

 Según explica el equipo de Mayo Clinic, “los controles son más frecuentes y es posible que necesites ecografías u otras pruebas frecuentes, especialmente a medida que avanza el embarazo”. No es así durante la primera parte porque en el primer trimestre del embarazo múltiple, “el control no difiere de la gestación única”, explica el equipo de Quirón Salud. En cambio, “A partir de la semana 16-18 el control en consulta es mensual en las gestaciones gemelares bicoriales-biamnióticas -dos placentas y dos bolsas- y quincenal en los demás tipos de gestaciones múltiples”, añaden desde el centro hospitalario. Las visitas de control aumentan todavía más en el tercer trimestre precisamente por el riesgo que existe en los embarazos múltiples de que el parto sea prematuro: resulta imprescindible durante el tramo final del mismo controlar más a menudo tanto la salud de los fetos como de la madre y la posición de los mismos.

Tipos de parto

También suele ser distinto el parto ya que en los embarazos múltiples, gemelares o no, la proporción de partos naturales y cesáreas es distinta a las gestaciones únicas. Hay más cesáreas porque incluso es recomendable “en los embarazos de más de dos fetos y si se trata de un gemelar monoamniótico -una sola bolsa-”, indican desde Quirón Salud. 

Sí es más habitual el parto vaginal en el caso de los embarazos gemelares bicoriales-biamnióticos. Desde Quirón Salud detallan en este sentido que “El parto se aconseja en aquellos donde los dos fetos se encuentran presentado la cabeza (presentación cefálica/cefálica)”. Ocurre justo al contrario cuando el primer feto está en posición podálica (viene de nalgas), en cuyo caso “se aconseja realizar una cesárea programada”, concluyen desde Quirón Salud

En definitiva, aunque no son diferencias enormes, sí que existen matices que varían del procedimiento estándar en el seguimiento médico de un embarazo gemelar o múltiple y de las gestaciones únicas. Incluso cuando en ambos casos no hay complicaciones y todo marcha bien, las hay como hemos visto, sobre todo en lo que al número de visitas de control al ginecólogo se refiere, ya que en un embarazo único basta con hacer una al trimestre.

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