Cambios en el cuerpo

¿Qué es la hernia umbilical y por qué se produce?

Se produce cuando una parte del intestino, el peritoneo, sobresale y forma una protuberancia en el ombligo que, visto desde el exterior, parece que este haya cambiado de forma.

Con el embarazo, el cuerpo sufre numerosos cambios, algunos más visibles que otros, lógicamente. Uno de los más habituales, sobre todo en partos múltiples, es que el ombligo cambie de forma, pasando a sobresalir de la tripa. Esto es lo que se conoce como hernia umbilical. 

Cuando la pared del abdomen se debilita, una de las consecuencias que puede tener es un desgarro que empuje el peritoneo y este salga hacia el exterior de la piel. Visualmente, lo que parece es que el ombligo ha cambiado su forma, pero en realidad lo que ocurre es que ese movimiento dentro del abdomen ha provocado una protuberancia que es lo que se aprecia en la zona del ombligo desde el exterior. 

Cómo tratarla

Se trata, en general, de un defecto congénito, pero ni siquiera este origen es sinónimo de que se vaya a manifestar. Tampoco suele generar molestias, y mucho derivar en complicaciones, pero sí hay excepciones en las que puede acarrear algo de malestar en esa zona para la embarazada.

Lo habitual es que la hernia umbilical desaparezca con el tiempo, cuando la zona abdominal recupere su forma habitual tras el embarazo, por lo que no es un problema del que haya que preocuparse ni siquiera a nivel estético. Hay ocasiones, eso sí, en las que no desaparece en el posparto, en cuyo caso se puede solucionar pasando por el quirófano, y en caso de que el parto se desarrolle por la vía de la cesárea, se puede aprovechar para operar la hernia umbilical. 

La operación es sencilla: consiste en colocar una red metálica para evitar que la parte del intestino que sobresale vuelva a hacerlo. Se acomete haciendo una pequeña incisión que requiere de dos o tres puntos de sutura. Es más delicado el posoperatorio porque requiere reposo y no coger peso, y esto suele ser incompatible con tener un bebé en casa a tu cargo, de ahí que a veces se espere un tiempo para evitar esta contradicción entre necesidad y realidad. Eso, o cuadrarlo para poder garantizar que la mamá tendrá ayuda para poder recuperarse de la operación en caso de que esta haya sido necesaria. 

Durante el embarazo, ante las limitaciones para tomar medicamentos y sin poder operar hasta después de que nazca el bebé, si la hernia produce molestias, es aconsejable no levantar peso excesivo, controlar la dieta para que el aumento de peso no sea exagerado, hacer ejercicio físico de forma moderada y mantenerse muy hidratada para evitar el estreñimiento.

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