Valores habituales

Leucocitos en la orina durante el embarazo, ¿cómo interpretarlo?

No es nada sencillo hacerlo, por lo que más allá de conocer qué valores son los habituales, debes ponerte en manos del médico, confiar en su criterio y trasladarle todas las dudas que tengas al respecto.

Embarazo
Embarazo (Foto: depositphotos)

El análisis de orina es uno de los mejores recursos médicos para recolectar información del estado general del organismo. Gracias a esta prueba se pueden detectar, entre otras, anomalías como las infecciones de las vías urinarias, la diabetes gestacional y la preeclampsia, dos de las principales patologías propias de los embarazos, de ahí que sea también un recurso muy utilizado cuando estos se producen. 

Conviene recordar que salvo aquellas mujeres gestantes con algún tipo de formación médica, la gran mayoría de los seres humanos no estamos en disposición de interpretar de forma adecuada el resultado de un análisis de orina. De intentarlo y conseguirlo, más allá de la dificultad de perderte en la lectura de los datos más pronto que tarde, esta será probablemente equivocada. Los números hablan pero necesitan ser interpretados y puestos en relación, y eso no lo puede hacer cualquiera, así que lo más recomendable es dejar hacer a los médicos su trabajo, que sean ellos los que hablen y nosotros escucharles y preguntar las dudas que aparezcan.

Dicho esto, como sabemos que es altamente improbable que nuestra recomendación frene los deseos de muchas mujeres embarazas de saber más allá de la opinión del médico o de no poderse esperar a la consulta para salir de dudas, te hablaremos brevemente a continuación del valor más importante dentro de un análisis de sangre, los leucocitos. 

Valores normales

Estos son los glóbulos blancos, parte fundamental del sistema defensivo del cuerpo contra microorganismos infecciosos y sustancias extrañas. Cuando el organismo da la alerta que indica que ha sido atacado, los leucocitos acuden al rescate a la zona vulnerable del cuerpo para protegerlo, algo que hacen destruyendo y digiriendo el patógeno que haya producido la agresión. Se producen en la médula ósea principalmente y al madurar se convierten en alguno de los tipos de glóbulos blancos específicos que están presentes en el organismo. Los neutrófilos, los linfocitos o los monocitos son algunos de ellos. 

Según indica la doctora Mary Territo , del David Geffen School of Medicine at UCLA, en este artículo revisado recientemente, “las personas las personas producen unos 100 000 millones de glóbulos blancos (leucocitos) al día”. Según la experta médica en la materia, “en un volumen de sangre dado, el número de glóbulos blancos se expresa en términos de células por microlitro de sangre”, a lo que añade que “el  número total suele estar entre 4000 y 11 000 por microlitro”. Esta explicación técnica sirve para entender por qué se entiende que es 4 el valor mínimo que debe salir en los resultados del análisis de orina para que se considere como normal. 

Por debajo de dicha cifra se produce lo que se denomina leucopenia, que traducido a lenguaje popular significa que el organismo avisa que esa persona es más vulnerable a las infecciones. Lo contrario es la leucocitosis, aumento de glóbulos blancos por encima de 11 en los resultados del análisis, lo cual puede estar relacionado con distintas causas, como por ejemplo la respuesta a la ingesta de fármacos o con una reacción natural para combatir una infección en las vías urinarias. Esto es algo que el especialista médico debe valorar, analizar y diagnosticar de la forma que estime oportuno. 

Datos en contexto

Sí es un detalle a tener en cuenta el hecho de que los médicos no solo valoran la cantidad total de leucocitos, sino que también prestan atención a las fluctuaciones que se producen entre distintos análisis si cuentan con otras referencias cercanas a mano de la paciente, y también los ponen en relación con el resto de valores clínicos que aporta el análisis de orina. Y es que una presencia alta de leucocitos suele estar vinculada a la presencia también de nitritos o un pH alcalino, por ejemplo.

El aspecto turbio de la orina y que se evidencia en el sedimento bacterias u hongos son otras de las consecuencias relacionadas con un valor alto de leucocitos en el organismo. En el caso concreto de las bacterias y los hongos, de presentarse deben recogerse y ser estudiadas mediante un cultivo de orina. 

En cualquier caso, como ves, se trata de algo muy complejo, que se nos escapa al grueso de la población, por lo que más allá de conocer qué valores son los considerados como normales no hay mucho más que podamos hacer sin escuchar previamente al médico su interpretación de los datos.

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