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Dulce espera

Más de cinco consejos para vivir tu embarazo de forma sana

No se trata de hacer malabares ni inventar nada nuevo, sino de confiar en el especialista médico que te lleve y asimilar además una serie de hábitos saludables en tu rutina diaria que tendrán un impacto positivo inmediato en tu salud, además de ser beneficiosos también para el feto.

Embarazada feliz
Embarazada feliz (Foto: depositphotos)

Hacer todo lo posible por llevar un embarazo placentero no es tan difícil. Otra cosa es que lo consigas, algo que nada puede garantizar porque desgraciadamente hay factores incontrolables, como las náuseas o las molestias del primer trimestre, sin ir más lejos, o las circunstancias laborables, que no siempre se pueden adaptar de la forma más recomendable posible. Sin embargo, en el ámbito privado y personal, sí se pueden asimilar una serie de hábitos nada complicados de ejecutar que tienen una importancia decisiva para que el embarazo se desarrolle lo mejor posible dentro de un estilo de vida saludable, algo fundamental tanto para ti como para el bebé. 

Seguir los consejos médicos

Parece mentira que al dar tips sobre cómo llevar un embarazo, casi nunca sea el primero el de seguir las recomendaciones del ginecólogo, que es sin duda alguna el más importante de todos. Y aunque suene a obviedad, no siempre se hace, así que es conveniente insistir en ello. Son los profesionales sanitarios los que saben realmente qué es lo más recomendable durante el embarazo tanto a nivel general como particular. Por eso, si mandan reposo, descansa; si te recetan complementos como el ácido fólico, tómalo como ellos indiquen; en definitiva, ponte en sus manos porque no las hay mejores.

Cuidar la alimentación

La palabra dieta lleva habitualmente a error, pero es la más indicada para referirnos a la alimentación, aspecto clave en un embarazo saludable. Pero no se trata de quitarse este o aquel alimento -siempre y cuando no sean productos ultraprocesados-, ni de obsesionarse con nada en particular. Simplemente se debe comer variado y equilibrado, dando prioridad a los productos frescos, sobre todo frutas, verduras y legumbres, sin olvidar el aporte proteico de lácteos, carnes, sobre todo blancas, y pescados. Como siempre dicen muchos nutricionistas y endocrinos, cuanto menos envases tengas en el carro de la compra, mejor será tu dieta en un alto porcentaje de los casos. 

Vigilar la hidratación

No hay dieta saludable efectiva sin una buena hidratación, así que no dudes en hacerte con una botella que te acompañe allá donde vayas desde el primer momento del embarazo. Por supuesto, que esté rellena de agua, no de café o bebidas azucaradas.

Restringir hábitos no saludables

Además de los mencionados ultraprocesados y de las bebidas azucaradas o el café, el alcohol, el tabaco y todo tipo de sustancias estupefacientes hay que eliminarlas por completo. Evidentemente, no es lo mismo hacer una excepción con una copa de vino que fumar un cigarro al día, por ejemplo, pero las recomendaciones sanitarias son  claras al respecto: las tres cosas solo pueden aportar efectos negativos. 

Mantenerse activa

Es muy importante mantenerse activa durante el embarazo. Lo es a nivel mental, no solo físico, pero es en esto último donde más se notan sus beneficios. Controlar el aumento de peso, retrasar la aparición de varices o el dolor de espalda, y estar más tonificada muscularmente hablando de cara al parto y a la recuperación posparto depende en buena medida de haber hecho ejercicio moderado durante la gestación. Basta con caminar a diario, hacer algo de gimnasia adaptada para embarazadas o nadar, por ejemplo. 

Darle importancia a la salud mental

El deporte es también una forma muy efectiva de cuidar la mente, pero no es la única. Y la salud mental es tan importante o más que la física, y más en un embarazo, que es un momento vital clave y lleno de cambios. Por eso, es importante mantener un estilo de vida tranquilo, y guardar cada día un ratito para ti misma. Ejercicios de relajación como el yoga, la meditación en la cama antes de dormir, hacer manualidades o simplemente salir a pasear cerca de casa con la música que te ayude en este sentido son maneras excelentes de relajarse. 

Descansar

Insistimos mucho en ello, pero es que no hay nada más efectivo para llevar una vida saludable, tanto en el embarazo como fuera de él, que el triángulo equilátero formado por la actividad física, la dieta óptima y el descanso. Recuerda que lo más probable es que tanto en el último trimestre del embarazo como en el posparto, la calidad de tu sueño se reduzca drásticamente y aparezca el insomnio, así que aprovecha todo lo que puedas para descansar y estar fuerte para lo que viene.

Prevenir y retrasar lesiones y dolores

Se puede hacer mediante la asimilación de los hábitos saludables mencionados anteriormente, pero también con pequeños trucos diarios. Por ejemplo, elevar las piernas al dormir con unos cojines; ayudarse de un cojín de lactancia para apoyar la espalda al acostarse de lado en la fase final de la gestación; cuidar las posturas al sentarse y no estar de pie parada mucho tiempo seguido; aplicarse siempre cremas de protección contra el sol para evitar quemaduras en una piel que está especialmente sensible durante el embarazo; o pedir a tu pareja que te dé pequeños masajes en aquellas zonas del cuerpo donde notes sobrecargas. Hay muchos más, y todos ellos suman en positivo para prevenir lesiones y dolores, o al menos retrasar su aparición todo lo posible de forma que el embarazo sea mucho más llevadero y saludable. 

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