Citología en el embarazo

¿Me puedo hacer una citología estando embarazada?

Se trata de una prueba bastante común para la mujer, que se realiza en las revisiones ginecológicas, pero… ¿Es seguro hacer una citología estando embarazada? Si te encuentras con esta duda y quieres saber más acerca de ello, descubre aquí en qué consiste y si existe riesgo en el embarazo.

Una citología es una de las pruebas más habituales para la mujer y, de hecho, se realiza de forma rutinaria en las revisiones periódicas con el ginecólogo. La duda llega cuando una está embarazada… ¿Es seguro pasar por una citología durante el embarazo o conlleva algún riesgo para el futuro bebé? Veamos en qué consiste esta prueba.

Una citología de cérvix uterino es aquella prueba en la que se toma una muestra de células de la vagina y del cuello del útero de la mujer.

Es un método muy sencillo que se lleva a cabo en una visita ginecológica normal, dura poco tiempo y no causa dolor, sin embargo, para algunas mujeres puede resultarles algo incómoda (aunque si estás relajada no tiene por qué ser dolorosa). Su objetivo es detectar células precancerosas de manera precoz, por lo que ayuda a prevenir los casos de cáncer de cérvix avanzado y por otro lado también a diagnosticar infecciones vaginales, por ejemplo, chlamydias, gonorrea o el Virus del Papiloma Humano.

¿Cómo se realiza?

Para llevar a cabo la prueba, la mujer se coloca en una posición llamada litotomía, es decir, tumbada boca arriba con las piernas apoyadas en los soportes de la camilla. Gracias a esta postura, podrá abrir las piernas flexionando las rodillas, lo que será de gran ayuda para que el especialista tenga acceso a la vagina.

Lo que hará el ginecólogo será introducir un espéculo y observar la apariencia que tienen las paredes de la vagina y el cérvix para asegurarse de que todo está correcto. Tras esto, con un hisopo o cepillo pequeño tomará unas muestras del canal y de la parte exterior del cuello uterino, y de las partes posterior y superior vaginales. Las muestras serán preservadas en un medio específico, ya sea en seco o en líquido, y se envían al laboratorio para su análisis. El resultado puede tardar en conocerse varias semanas.

Algo importante es que después de realizar la prueba puede ser que se produzca un ligero sangrado. Esto a veces es motivo de preocupación para algunas embarazadas, pero si es debido a esto, no tiene mayor relevancia.

¿Es seguro hacerla en el embarazo?

Bien, ahora que sabemos de qué trata exactamente y cómo la realizan, debemos saber también que, sí. Es seguro hacer una citología durante la gestación.

Lo normal será que, en la primera visita con el ginecólogo, este te pregunte cuándo te hiciste la última. En el caso de haber pasado bastante tiempo, es posible que considere que debas hacerte una en una de las primeras consultas, sin que haya ningún tipo de problema. Eso sí, será en el primer trimestre cuando la lleven a cabo. Se trata de una prueba importante porque si existe infección, un tratamiento precoz será fundamental para que los posibles daños al feto se reduzcan en mayor medida.

No obstante, si recientemente te hiciste una citología y el resultado era adecuado, puede que te pospongan la siguiente una vez hayas dado a luz. La recomendación general es hacer una cada 3 años, aunque según qué casos puede ser que te la pidan de forma anual.

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