Diabetes gestacional

Medición de la hemoglobona glicolisada: qué es y valores normales

La diabetes gestacional puede convertirse en un riesgo para la salud tanto del bebé como de la embarazada. Por tanto, mantener los controles adecuados es fundamental a la hora de evitar complicaciones innecesarias.

Durante el embarazo, mantener los niveles de azúcar en la sangre bajo control es de vital importancia, en especial para aquellas mujeres que ya han sido diagnosticadas con diabetes gestacional. La diabetes gestacional es un tipo de diabetes que surge únicamente durante la gestación, cuando el cuerpo de la futura mamá no es capaz de producir la insulina adicional que necesita a lo largo del embarazo.

Una diabetes gestacional mal controlada puede suponer un riesgo para la salud tanto de la mamá como del bebé. Habitualmente se asocia a macrosomías, lo que supone que el niño es más grande de lo normal, lo que lógicamente se va a traducir en un porcentaje mayor tanto de cesárea como de sufrimiento fetal durante el momento del parto.

Por todo ello, un control estricto de la glucosa en sangre es fundamental para aumentar las posibilidades de llevar un embarazo exitoso, al reducir el riesgo de complicaciones para el bebé.

En caso de tener diabetes gestacional, una de las formas que el médico utiliza para supervisar si el control glucémico es o no adecuado, es mediante la medición de la hemoglobina glicolisada, consistente en una prueba de HbA1c.

¿Qué es y en qué consiste la medición de la hemoglobina glicolisada?

A través de la prueba de HbA1c se mide la conocida como hemoglobina glicolisada. Se trata de una molécula que encontramos en el interior de los glóbulos rojos, la cual se une naturalmente con la glucosa, con el fin de obtener un nivel promedio de glucosa en la sangre, especialmente durante las últimas 8 a 12 semanas.

Es decir, se trata de una prueba que indica al médico el nivel promedio de azúcar en la sangre en los últimos 2 a 3 meses. Es también conocida con otros nombres, como prueba de glucohemoglobina o como prueba de hemoglobina glucosilada.

El azúcar en la sangre es conocido con el nombre de glucosa. Cuando esta se acumula en la sangre, se une a la hemoglobina presente en los glóbulos rojos. Así, esta prueba mide la cantidad de glucosa que se encuentra unida.

Los glóbulos rojos viven durante alrededor de 3 meses, de manera que esta prueba muestra cuál es el nivel promedio de glucosa en la sangre durante los últimos 3 meses. De esta forma, si los niveles de glucosa en sangre han sido elevados en las últimas semanas, esta prueba mostrará niveles elevados.

En cualquier caso, los especialistas coinciden en señalar que la determinación de la hemoglobina glicolisada puede ayudar a diferenciar una diabetes gestacional de una diabetes tipo 2 preexistente.

Valores normales de la medición de la hemoglobina glicolisada

Durante el primer trimestre de embarazo, de acuerdo a los especialistas, el objetivo de la prueba de HbA1c para las mujeres con diabetes es el mismo que para planificar un embarazo. ¿Y qué valor es? 43 mmol / mol (6.1%) o menos.

Para intentar reducir al máximo el desarrollo de que se produzca macrosomía, es necesario mantener la glucemia dentro de los niveles considerados como más próximos a la normalidad. En el caso de la hemoglobina glicolisada, como te hemos comentado en el apartado anterior, debe ser menos del 6%. Además, es necesario la ausencia de hipoglucemia y cetonuria, y que también se mantengan los siguientes valores:

  • Glucemia basal capilar: entre 70 a 95 mg/dl.
  • Glucemia posprandial (1ª hora) capilar: entre 90 a 140 mg/dl.
  • Glucemia posprandial (2ª hora) capilar: menos de 120 mg/dl.

Al comienzo del embarazo, un nivel de hemoglobina glicoliasada de 6.5% o más, podría sugerir la existencia de una diabetes tipo 2 previa desconocida. Sin embargo, es necesario tener presente que un nivel por debajo del 6.5% no excluye del diagnóstico.

Por otro lado, a lo largo de todo el embarazo, las mujeres con diabetes deben intentar cumplir con los siguientes valores de glucosa en sangre:

  • Antes de las comidas. Entre 3.5 a 5.9 mmol/mol.
  • 1 hora después de las comidas. Al menos 7.8 mmol/mol o menos.

En la mayoría de las ocasiones, las mujeres embarazadas suelen ser evaluadas para detectar la posible existencia de diabetes gestacional entre las semanas 8-12 de embarazo, y entre las semanas 24-28 de embarazo se llevará a cabo una prueba oral de tolerancia a la glucosa.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

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