Complicaciones en el embarazo

Placenta envejecida: ¿qué es y qué implica?

Al ser un órgano con una función limitada en el tiempo a lo que dura el embarazo, envejece rápido, aunque solo se habla de que está hipermadura en caso de que sus funciones se vean afectadas antes de que tenga lugar el parto.

Embarazada
Embarazada (Foto: depositphotos)

Para entender por qué se dice que la placenta está envejecida o hipermadura, que es lo mismo, es necesario en primer lugar saber qué es exactamente este órgano. La placenta se forma dentro del útero durante el embarazo y tiene un papel insustituible en la gestación porque es la encargada de nutrir al feto, protegerlo y filtrar los desechos que se van generando en torno a él. 

Como bien imaginarás, este es un órgano temporal, que no tiene una vida más allá del embarazo, de ahí que sus funciones vayan evolucionando con el embarazo. Lo normal es que nunca pierda parte de sus prestaciones antes de que tenga lugar el parto, pero existe la posibilidad de que así sea, y es en este supuesto cuando se habla de placenta envejecida. Por lo tanto, la placenta siempre envejece a medida que avanza el embarazo, pero eso no es grave siempre y cuando no deje de funcionar correctamente antes de la fecha prevista de parto.

Los riesgos

Es más habitual que se produzca cuando la gestante sigue embarazada más allá de la fecha prevista del parto o si un embarazo va acompañado de alguna anomalía -sobre todo, patologías en la madre como hipertensión materna, enfermedades renales, vasculares o el síndrome antifosfolipídico, entre otras- que pueda provocar que la placenta pierda eficacia cuando todavía sería necesario que prestara sus servicios al máximo de su capacidad.

El mayor riesgo en este sentido es que se vea resentida la alimentación del feto, de ahí que en casos extremos los médicos podrían tomar la decisión de adelantar el parto si consideran que el envejecimiento de la placenta afecta gravemente a sus funciones.

Consulta al ginecólogo

De todos modos, para evitar añadir preocupaciones a las mujeres embarazadas que lean esto, la placenta envejecida no es algo que deban tener en la cabeza constantemente. Suficiente tienen con buscar el equilibrio emocional, cuidarse, descansar y disfrutar de todo lo bueno que un embarazo tiene. Siempre y cuando lleven correctamente el control del proceso de la mano de su ginecólogo, no tienen de qué preocuparse porque en las revisiones médicas se pueden detectar problemas como este, así que ya habría tiempo de pensar en ello en caso de que se aprecie una placenta envejecida. 

Además, dado que en todo caso suele producirse al final del embarazo, el problema es relativamente grave. Podría bastar con reposo para que no causara problemas y en última instancia, si fuera necesario provocar el parto de forma prematura, el bebé está en una fase de su desarrollo avanzada, que ofrece muchas garantías médicas para afrontar esta decisión. 

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