Síntomas y causas

¿Por qué se produce dolor pélvico durante el embarazo?

Es un síntoma compatible con varias patologías, algunas de ellas graves, pero lo más habitual con diferencia es que aparezca en el último tercio del embarazo y se deba a razones naturales que se desencadenan en el organismo para dejar espacio al bebé.

Dolor pélvico en el embarazo
Dolor pélvico en el embarazo (Foto: depositphotos)

Dolores y malestar en un embarazo son inevitables. Hasta en el mejor de ellos, hay un momento en el que alguna molestia aparece. Es completamente normal puesto que los cambios abruptos que se producen en el cuerpo son muchísimos, y a eso hay que sumar el peso extra que se va acumulando en la tripa con el paso de los meses. De los síntomas, son conocidas las náuseas y los vómitos del primer trimestre, el dolor de espalda del segundo tramo, las varices y hasta el insomnio, pero hay otros de los que se habla y escribe menos, como es el caso del dolor pélvico. 

Este tipo de dolor tan localizado en la zona de la pelvis es propio del último trimestre del embarazo, y es bastante habitual que se produzca, si bien varía la intensidad en cada caso. Puede extenderse hacia la zona baja de la espalda, y afectar tanto a la menciona pelvis como a las ingles, incluso a los abductores. Y lo normal es que cuando aparezca ya no cese hasta el parto, e incluso se intensifique a medida que se vaya acercando este momento. 

Causas del dolor

Lo peor del dolor pélvico, más allá lógicamente del malestar que causa, es que puede llegar a limitar la actividad diaria de la gestante, ya que complica mucho movimientos tan cotidianos como el de caminar, que ya de por sí está dificultado en esta fase final del proceso por el tamaño de la barriga. De hecho, una de las causas que puede sino desencadenar sí que por lo menos acentuar las molestias en la zona es el cambio de posición del bebé para encajarse en la cavidad pélvica de su mano. Este movimiento, que puede desencadenarse a partir de la semana 34 aproximadamente, aumenta la presión del útero y del bebé en la zona pélvica y ya de por sí genera molestias y algunas limitaciones añadidas a las circunstancias. 

Pero, más allá de este factor, los expertos médicos señalan a dos hormonas de la aparición directa del dolor pélvico en las embarazadas. Son la relaxina y la progesterona, responsables de que los ligamentos de la pelvis se relajen para dejar espacio suficiente al bebé, que necesita primero encajarse y después abrirse camino por ese espacio generado en la pelvis de su madre de manera natural. El proceso, por lo tanto, es inevitable, y lo normal es que las molestias e incluso el dolor intenso se produzcan en la mayoría de los embarazos, así que no hay otra que tratar de mantener la calma, descansar y aprender a convivir con ello durante unas semanas. 

Posibles complicaciones

Por último, aunque no es habitual que se produzca dolor en esta zona durante el embarazo por otros motivos, sí existe dicha posibilidad, y generalmente tiene que ver con alguna complicación del embarazo. Por ejemplo, una de las causas más graves, aunque también menos habituales, es si el dolor pélvico o abdominal aparece de forma intensa al comienzo de la gestación, ya que puede ser una señal de embarazo extrauterino. Para descartarlo, si el dolor pélvico aparece en este tramo del proceso, lo mejor es acudir inmediatamente al especialista médico. 

Menos grave sería que estuviera relacionado con otras patologías como las infecciones urinarias o la ciática, que son algunos de los problemas de salud con los que también son compatibles los dolores pélvicos, pero en cualquier caso, si aparecen en los dos primeros trimestres del embarazo, lo más recomendable es ponerse en manos del ginécologo. 

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