Pruebas médicas

Prueba de Papanicolaou: qué es, cuándo se hace y cómo

La prueba de Papanicolaou consiste en un procedimiento médico que se lleva a cabo con la finalidad de examinar las células del cuello uterino para detectar posibles cambios, que podrían ser precancerosas y evolucionar, en un futuro, a un posible cáncer. Se recomienda realizarla a partir de los 21 años de edad.

Conocida con el nombre de prueba de Papanicolaou, consiste en un procedimiento médico que comúnmente se lleva a cabo con la intención de detectar el cáncer de cuello del útero, también conocido como cáncer de cuello uterino, al examinar la presencia de células precancerosas o cancerosas en esta área.

El cuello uterino consiste en la abertura del útero, donde se une la vagina al útero, el cual presenta alrededor de cuatro centímetros de largo, aunque su longitud puede verse afectada tanto por la edad como por el parto, así como por distintas variaciones individuales (que tienen que ver principalmente con la genética).

Como veremos, durante el procedimiento las distintas células presentes en esta zona son raspadas con suavidad, para posteriormente ser examinadas y analizadas con la finalidad de detectar un posible crecimiento anormal. 

Aunque es cierto que en un principio puede resultar un poco incómodo, no tiende a causar dolor, sobre todo a largo plazo.

¿Qué es la Prueba de Papanicolaou?

La prueba de Papanicolaou es un examen que el especialista médico utiliza con la finalidad de detectar el cáncer de cuello uterino en las mujeres. Además, también es de utilidad a la hora de revelar posibles cambios en las células del cuello del útero (precancerosas), que posteriormente podrían convertirse en cáncer, sobre todo con el paso del tiempo.

Por tanto, el objetivo principal de esta prueba es buscar cambios en las células del cuello del útero, especialmente antes de que puedan convertirse en cáncer.

¿Cuándo se hace?

La prueba de Papanicolaou se lleva a cabo con la finalidad de buscar cambios en las distintas células del cuello uterino, convirtiéndose así en una prueba preventiva, ya que el objetivo es encontrar esos cambios antes de que las células, posiblemente precancerosas, acaben convirtiéndose en cáncer.

En cualquier caso, en caso de que ya se trate de cáncer uterino, encontrarlo en una etapa temprana ayudará a proporcionar una mejor oportunidad de combatirlo, mientras que la detección temprana de esos cambios celulares también es de mucha ayuda a la hora de prevenir el cáncer.

Cómo se hace una Prueba de Papanicolaou
Foto: Istock

Se recomienda que las mujeres a partir de los 21 años de edad se realicen una prueba de Papanicolaou con cierta regularidad, aunque la frecuencia dependerá tanto de su salud en general como de si, en un pasado, han tenido una prueba con resultado anormal.

Por ejemplo, la mayoría de especialistas aconsejan realizarse la prueba cada 3 años, desde los 21 hasta los 65 años de edad. A su vez, a partir de los 30 años también es posible combinar esta prueba con la prueba del virus del papiloma humano. En este caso, es posible hacerse la prueba cada 5 años.

¿Cómo se hace?

Como te hemos indicado anteriormente, la prueba de Papanicolaou se caracteriza por ser un poco incómoda. Por suerte, el procedimiento en sí se lleva a cabo muy rápidamente.

Durante el procedimiento, la mujer debe acostarse boca arriba en una mesa de examen. Con cuidado, el especialista insertará un espéculo en la vagina, el cual ayuda a mantener las paredes vaginales abiertas, proporcionando un acceso más fácil al cuello uterino.

Luego, el médico raspará el cuello uterino con la intención de obtener una pequeña muestra de células de esta área. Esta muestra será conservada y enviada a un laboratorio, donde se examinará y se analizará la posible presencia o no de células anormales.

Entendiendo los resultados de la prueba de Papanicolaou

La prueba de Papanicolaou puede ser normal o anormal. Cuando los resultados son normales, significa básicamente que no se han identificado células anormales. Se trata de un resultado que también podría ser denominado como negativo.

Sin embargo, es necesario tener en cuenta que, cuando los resultados son anormales, esto no significa que se tenga cáncer, simplemente indica que existen células anormales en el cuello uterino, las cuales podrían ser precancerosas.

Por tanto, dependiendo de cuál sea el resultado, es posible que el médico recomiende observar más de cerca el tejido cervical mediante la realización de una colposcopia, o bien aumentar la frecuencia de las pruebas de Papanicolaou, con la finalidad de seguir examinando con atención los cambios que puedan seguir o no produciéndose.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

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