Pruebas en el embarazo

Qué es la incompatibilidad de Rh en el embarazo

Uno de los factores que se estudian en el embarazo con la ayuda de un sencillo análisis de sangre es la conocida como compatibilidad de Rh, en el que se analiza y descubre si el factor Rh coinciden tanto en la futura mamá como en el propio bebé en crecimiento.

Qué es la incompatibilidad de Rh
Foto: Istock

Cuando una mujer y su bebé son portadores de factores de la proteína Rhesus (Rh) diferentes, nos encontramos ante una condición conocida con el nombre de incompatibilidad de Rh, la cual ocurre cuando una mujer presenta un Rh negativo y su bebé es Rh positivo.

Como veremos, el factor Rh consiste en una proteína específica que encontramos ubicada en la superficie de los diferentes glóbulos rojos. Y, como ocurre con nuestro tipo de sangre, se trata de algo que también heredamos de nuestros padres.

Si bien es cierto que la mayoría de las personas se caracterizan por ser Rh positivas, un pequeño porcentaje de personas tienden a ser Rh negativas, lo que significa básicamente que carecen de la proteína Rh.

Pero, ¿qué repercusiones podría tener esta incompatibilidad de Rh en el embarazo? ¿Puede afectar a su correcta y normal evolución? ¿Qué ocurre durante el parto?

¿Qué es y en qué consiste la incompatibilidad de Rh en el embarazo?

Durante el embarazo, es común que se lleven a cabo una amplia variedad de análisis sanguíneos y pruebas para seguir la correcta evolución del mismo, siendo probable que una de esas pruebas consista en un análisis de sangre donde se determina el factor Rh, que se caracteriza por ser una proteína que encontramos en la superficie de los glóbulos rojos.

Cuando la sangre contiene esta proteína, significa que la persona (la mamá y / o el bebé) tiene Rh positivo. Sin embargo, cuando esto no es así, se le considera Rh negativo.

En caso de que la futura mamá tenga Rh negativo no representa un problema durante el embarazo. A menos, eso sí, que el padre del bebé sea Rh positivo. Si este es el caso, existe la posibilidad de que el bebé sea Rh positivo. 

De esta forma, si la madre tiene sangre Rh negativa, y el bebé tiene sangre Rh positiva, existiría un problema de incompatibilidad, Como conoceremos en el próximo apartado, cuando esto ocurre el cuerpo de la embarazada no reconocerá el factor Rh de su bebé, produciendo anticuerpos con la finalidad de combatirlos (sensibilización).

¿Cómo puede afectar la incompatibilidad de Rh al embarazo?

Aunque nuestro factor Rh no afecta a la salud, sí se vuelve sumamente importante a lo largo del embarazo. Y es que en caso de que la futura mamá tenga Rh negativo, y su bebé Rh positivo, su cuerpo identificará ese Rh positivo como un elemento extraño.

Esto significa que, si las distintas células sanguíneas del bebé cruzan el torrente sanguíneo de la mamá, algo que puede ocurrir durante la gestación o en el momento del parto, el sistema inmunológico de la embarazada producirá anticuerpos contra los glóbulos rojos del bebé.

Examen de factor Rh en el embarazo
Foto: Istock

En resumidas cuentas, el cuerpo de la mamá podría enviar anticuerpos a través de la placenta con la finalidad de atacar los glóbulos rojos del feto. Es decir, se creará una respuesta inmune contra el propio bebé.

En caso de que esto ocurra, si los anticuerpos atraviesan la placenta podrían destruir los glóbulos rojos circulantes del feto, causando ictericia severa y anemia. Aunque no es común, en un pequeño porcentaje de los casos esto podría originar insuficiencia cardíaca, daño cerebral o la muerte del bebé.

¿Cómo se trata?

El tratamiento básicamente se centra en prevenir los distintos efectos y complicaciones que podrían ser causados por la existencia de la incompatibilidad

En caso de que la embarazada tenga Rh positivo y el bebé un factor Rh negativo, el médico administra una inyección de RhoGAM (inmunoglobulina Rh), con la finalidad de detener la producción de anticuerpos, algo que suele llevarse a cabo en la semana 28 del embarazo. También se trataría de otro tratamiento de elección cuando la mamá es Rh negativo y experimenta algún tipo de sangrado.

Por otro lado, en los casos leves, es común que el bebé sea tratado después del nacimiento con fluidos hidratantes, electrolitos, fototerapia y una serie de transfusiones de sangre, los cuales pueden aplicarse y repetirse hasta que los anticuerpos y el exceso de bilirrubina hayan desaparecido de la sangre del bebé.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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