Pruebas en el embarazo

Qué es la macrosomía fetal

La macrosomía es una afección en la que el bebé es mayor, o pesa más que un bebé nacido a término. Es muy común en los bebés de madres con obesidad o con diabetes gestacional mal controlada, lo que puede provocar algunos problemas médicos durante el parto.

El término “macrosomía” es una adaptación del griego, y literalmente significa “macro - grande” y “físico” que significa “cuerpo”. Se utiliza comúnmente para describir a un recién nacido con un peso excesivo en el momento del nacimiento.

Se estima que alrededor del 5 por ciento de los bebés al nacer se ven afectados por macrosomía fetal, lo que puede implicar algunos riesgos cuando llega el parto. 

Macrosomía fetal: ¿qué es y en qué consiste?

Se dice que un bebé es macrosómico cuando pesa más de 4 kg a término. Se estima que afecta al 4,45 por ciento de los nacimientos (en bebés de 4 kg), y del 1,6 por ciento en bebés de 4,5 kg. No obstante, sabemos que la incidencia está disminuyendo en nuestro país.

Esto puede provocar dificultades en el parto, incluida la distocia de los hombros. Además, se estima que más allá de los 4,8 kg, el riesgo estadístico de lesiones maternas e infantiles es tremendamente elevado.

¿Cuáles son las causas de la macrosomía fetal?

Existen distintas causas que pueden influir en el hecho de que el bebé adquiera un peso mayor de lo habitual durante el embarazo:

Diabetes gestacional

Se trata de una forma de diabetes que se desarrolla durante el embarazo, generalmente en algún momento del segundo trimestre. En ocasiones puede tratarse de una diabetes preexistente, que no ha sido diagnosticada previamente, antes de la gestación.

Aunque es raro, es cierto que cuando nos encontramos ante una diabetes gestacional mal controlada, las complicaciones tanto para la futura mamá como para el feto pueden llegar a ser significativas.

No en vano, uno de los principales riesgos asociados es el peso excesivo al nacer del bebé, lo que tiende a ocurrir en el 20 al 30 por ciento de los casos, en comparación con el 10 por ciento de la población general. 

Embarazos múltiples

Cuando existe un embarazo múltiple (es decir, hay más de un bebé en el vientre de la futura mamá), se estima que el riesgo relativo se multiplica por 2 e incluso por 3.

Riesgos de la macrosomía fetal
Foto: Istock

Embarazos tardíos

Se sabe que, a partir de los 35 años de edad, el riesgo de macrosomía fetal es mucho mayor. Esto se debe principalmente a que determinados problemas de salud tienden a ser más frecuentes a partir de los 40 años de edad, como la hipertensión arterial o la propia diabetes.

Obesidad 

Aunque se trata de un factor que influye poco cuando se da de forma aislada, el riesgo se eleva cuando, además, la obesidad se asocia a un aumento de peso durante la gestación (especialmente cuando el incremento del peso es mayor de 16 kg).

¿Cuáles son los riesgos de la macrosomía fetal?

Principales complicaciones durante el embarazo

Es cierto que, durante el embarazo, y a menos que se trate de una consecuencia de la diabetes gestacional, la macrosomía fetal no presenta ningún riesgo durante la gestación.

No obstante, cuando es una consecuencia de la diabetes, aumenta el riesgo de muerte fetal al final del embarazo, aunque el riesgo se reduce cuando la diabetes es bien controlada. 

Principales complicaciones durante el parto

Es durante el trabajo de parto cuando pueden surgir las principales complicaciones asociadas con la macrosomía fetal. Aunque las más graves se reducen porque implican una cesárea, el riesgo obstétrico real tiene relación con la distocia de hombros.

Aunque el término distocia se refiere a cualquier elemento que impida que el parto se lleve a cabo con normalidad, en caso de distocia de hombros, son los hombros del recién nacido los que constituyen un obstáculo para su salida.

Cuando esto ocurre, puede conducir a lesiones traumáticas fetales, como fracturas de clavícula o de húmero, mientras que el alargamiento del plexo braquial origina una grave minusvalía de por vida si es permanente.

También se incrementa el riesgo de asfixia fetal, ya que durante el tiempo que duran las maniobras de extracción del bebé, el feto corre el riesgo de sufrir lesiones isquemia-hemorrágicas cerebrales, causando la muerte neonatal o secuelas neurológicas.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

Continúa leyendo