Síntoma frecuente

¿Es normal que sangre la nariz durante el embarazo?

La epistaxis, que es como se conoce a las hemorragias por la nariz en el lenguaje clínico, sí que es un trastorno habitual durante los primeros meses de la gestación, al igual que ocurre con las encías.

Embarazada con sangre en la nariz (Foto: iStock)
Embarazada con sangre en la nariz (Foto: iStock)

Entre la larga lista de síntomas y consecuencias que el embarazo tiene en el cuerpo de la futura mamá, las hemorragias por la nariz son una de ellas. Muy habituales en los primeros cuatro meses de embarazo, y a continuación vamos a contarte por qué es tan normal que ocurra.

Una de las hormonas protagonistas durante la gestación, la progesterona, provoca una mayor sensibilidad en las mucosas, especialmente en las orales y las nasales. Esto deriva en fragilidad, de ahí que que la epistaxis, que es el nombre clínico con el que se conoce a los sangrados por la nariz, sea algo común en el primer tramo del embarazo. también lo es el sangrado de las encías, y ambas cosas están relacionadas porque derivan de ese efecto que produce en las mucosas la progesterona. 

Por qué ocurre

Las hemorragias por la nariz son también más habituales en mujeres que sufran este problema con cierta asiduidad, y es que la epistaxis aparece con mayor frecuencia en unas personas que en otras, especialmente en la infancia. En principio, este tipo de sangrados no tienen consecuencias graves; se cortan y no dan más problemas, pero en ocasiones, si se inflaman los cornetes nasales, sí se pueden complicar.

Los cornetes son unas pequeñas formaciones de estructura esponjosa que filtran el aire que respiramos. Generalmente, están rociadas con sangre, y durante el embarazo, como ya te hemos contado en otras ocasiones, aumenta el flujo sanguíneo, de ahí que la vascularización en los cornetes también lo haga. Se pueden hacer hipertróficos, hincharse o inflamarse. A esta patología se la conoce como rinitis del embarazo, que puede complicar la respiración en la mujer que la padece. 

¿Qué hacer?

En cualquier caso, si de forma espontánea la nariz comienza a sangrar, se debe taponar la hemorragia comprimiendo el vaso pequeño del que provenga la sangre, y a continuación aplicar un algodón en el orificio para que ayude a contener la hemorragia

No se debe echar la cabeza hacia atrás; en todo caso, hacia adelante para que la sangre no vuelva por el camino que ha tomado para salir. Y tampoco es recomendable sonarse la nariz porque el sangrado aumentará o se reanudará. De hecho, es habitual que la sangre fluya con un aumento de la presión en la zona de la nariz, y los estornudos son una de las cosas que las causa. Aplicar frío también ayuda, como ocurre con las encías, y es aconsejable no sonarse la nariz en los minutos posteriores a sufrir una epistaxis. 

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