Tomar el sol en el embarazo

10 consejos clave para protegerte del sol durante el embarazo

Sí, si puedes tomar un poquito el sol estando embarazada, pero, como en todo momento de nuestra vida siempre hay que hacerlo con algunas precauciones, más aún si llevamos a un bebé dentro. Para hacerlo de manera adecuada, toma nota de los siguientes consejos clave para protegerte de la exposición solar durante el embarazo.

Si estás embarazada y se aproximan los meses de más calor es probable que te hayas preguntado si puedes tomar el sol. Pero… ¿Esto es bueno para el bebé? Lo cierto es que sí que puedes exponerte a su luz durante tu embarazo, pero siempre que consideres algunas recomendaciones para evitar ciertos riesgos que podrían aparecer.

 

Que te dé un poquito la luz solar no será nada malo, pero al igual que en cualquier otro momento de tu vida debes tener en cuenta algunas precauciones. Recuerda que la exposición al sol puede tener riesgos como sensibilidad en la piel, la aparición de manchas (cloasma), un déficit de ácido fólico o, por desgracia, la posibilidad de sufrir un cáncer de piel. Si quieres algo más de información mira aquí más información de los principales peligros.

Sin embargo, si tomas el sol de manera adecuada no tiene por qué suponer un problema. Veamos algunos consejos.

Elige un buen protector solar

Es un punto muy importante y que, de hecho, no solo debe considerarse en el embarazo, ni solo en épocas de verano. Cualquier persona debería proteger su piel todo el año antes de salir de casa e incluir esta práctica dentro de su rutina de limpieza. Lo mejor es escoger un buen protector solar de alto espectro (nunca inferior a 20 o 30) y aplicarlo al menos media hora antes de tomar el sol, para que se absorba adecuadamente.

Huye de las horas centrales del día cuando la incidencia del sol es mayor

Debes evitar exponerte en las horas en las que el sol incide de forma más directa. Por eso, los mejores momentos serán antes de las 12 de la mañana o después de las 4 de la tarde. Recuerda que en los días nublados no debes relajarte y el sol sigue incidiendo.

Controla y limita el tiempo en el que te expones

Aunque sigas todas las recomendaciones, no te expongas durante mucho tiempo, hazlo unos 15 minutos, o como mucho, media hora.

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Fuente: Pexels

Intenta que el sol no te dé directamente en la barriga

Recuerda aplicar protector solar en tu barriga, y aunque no es un problema que te dé el sol sobre ella, no está de más que tengas alguna camiseta o toalla húmeda para colocarla encima en algún momento dado para evitar que se sobrecaliente.

Cubre tu cabeza, utiliza un sombrero o gorra

Es muy importante que nos cubramos la cabeza para evitar las posibilidades de sufrir una insolación. Por eso, puedes protegerla con un sobrero, una gorra, una pamela o cualquier accesorio que la cubra. También es aconsejable que tengas cerca una sombrilla.

Protege tus ojos

No debemos olvidar que la importancia que tiene también proteger nuestra vista del sol. Para ello puedes utilizar unas gafas de sol de calidad cuyos cristales garanticen tal protección de los rayos UV.

Evita algunos productos que puedan ocasionar reacciones en la piel

Debemos tener cuidado con algunos productos como maquillajes o ciertos perfumes que, ante la radiación tiendan a reaccionar. De hecho, el mayor peligro es que podrían producir quemaduras en la piel.

Hidrátate a menudo

Como nos imaginamos, exponernos al sol hace que perdamos líquidos, además de que nuestra piel se reseca mucho más. Para equilibrar entonces el nivel de hidratación, bebe abundante agua y demás líquidos asiduamente.

Moja tus pies, el cuello y las muñecas

Como tampoco es bueno que pases demasiado tiempo tumbada al sol, lo más recomendable es que te mojes tus pies, el cuello y las muñecas, y para ello qué mejor que acercarte a la orilla. Algo muy beneficioso para la circulación sanguínea.

Cuida tu piel después de la exposición solar

Después de tomar el sol, tu piel estará más reseca, así que además de beber agua, también puedes ayudarla aplicándote aftersun para calmarla e hidratarla de nuevo.

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