Embarazo gemelar

¡Qué susto! Vienen dos bebés

Saber que dentro de unos meses no tendrá un bebé sino dos provoca una conmoción en la futura mamá (y también en el padre y los abuelos), y tardará un tiempo en hacerse a la idea.

¡Qué susto! Vienen dos bebés

La noticia de que vienen dos bebés suele tener un gran impacto emocional en los futuros padres, especialmente en la madre. Integrar la noticia requiere de tiempo y apoyo, además de importantes ajustes mentales y estructurales. ¿Por qué?, se pueden preguntar los que no han pasado por ello. ¿Acaso no es el doble de lo que esperaban, el doble de alegría, aunque también requiera el doble de trabajo? No. Es, para empezar, algo completamente diferente. Una sorpresa que, una vez integrada, los padres coinciden en señalar como positiva, pero que suele hacer añicos las expectativas sobre la maternidad. ¿Cómo afrontan las mujeres la noticia, qué cambios han de hacer en su vida y dónde encuentran sus principales apoyos?

 

¡Vaya novedad!

Lucía fue sola a la primera cita con el ginecólogo; ya tenía otra hija y esta primera ecografía era un poco rutinaria. “El ginecólogo me dijo que venían dos bebés; ante mi silencio me preguntó si tenía alguna duda y le dije que sólo deseaba llorar. ‘Llora, mujer, llora’, me dijo, y ese día me harté de llorar”. Es una de las reacciones más naturales ante la noticia cuando una puede expresarse libremente, aunque algunas mujeres se sienten culpables. ¿Acaso no tendrían que sentirse felices, el doble de felices? ¿Significa que no quieren a sus hijos? Nada de eso.

Un embarazo de dos bebés no es el doble de lo esperado, sino algo completamente diferente. Es necesario un espacio y un tiempo para despedirse del imaginado bebé (y la imaginada vida con él), para acoger a los dos nuevos bebés (e imaginar la vida con ellos). Aun cuando no hubiéramos pensado demasiado en el bebé durante las primeras semanas de embarazo, es algo cultural: las niñas juegan con sus muñecos y llevan uno en brazos, pasean a uno en el carrito, le dan de comer y visten a uno cada vez. Si tienen dos, uno de ellos es mayor.

Lucía, como muchas mujeres, lloró de forma espontánea la vida que ya no sería. Es necesario darse tiempo. Demasiadas personas hablando del doble de alegría pueden aumentar la angustia de la madre.

 

Una relación de tres

Un embarazo de dos bebés implica otros ajustes mentales. Por ejemplo, la madre no podrá establecer esa íntima relación de dos, esa simbiosis que a veces idealizamos y que implica estar completamente disponible para atender las necesidades de un ser humano. No habrá relación de dos, sino de tres. “Es extraño, cuesta hacerse a la idea”, comenta Lucía. “Aunque lo sabes y lo has visto en la ecografía no te das realmente cuenta de que son dos hasta que nacen y te los ponen al lado”, recuerda.

 

La madre intuye, de antemano, que tendrá que afrontar conflictos que muchas madres jamás tendrán que plantearse: ¿A quién atiendo primero? ¿Podré expresar mi amor a cada uno delante del otro? ¿Tendré preferencias? ¿Dedicaré el mismo tiempo a los dos? ¿Sentirán celos uno de otro?...

 

Ser madre de dos bebés a la vez implica, como uno se puede imaginar, no detenerse jamás: cuando se acaba de cubrir las necesidades de uno, está el otro. “Una tiene la sensación de que los aspectos prácticos ocuparán toda su vida, de que no habrá ni un segundo para quedarse embelesada mirando a un bebé porque el otro estará ya llorando”, comenta Mayra.

 

Esa fue, exactamente, la experiencia de Andrea cuando nacieron sus dos hijos: “Estás dándole de comer a uno y no te detienes ni disfrutas porque estás pensando que luego has de darle al otro”, apunta. “Cuando voy al parque y veo a una madre con su hijo acompañándolo de un columpio a otro, prestándole toda su atención, envidio no poder hacer lo mismo. Lo que más echo de menos es poder mimar a cada uno de mis niños... Y poder dormir”, resume Andrea.

 

No es lo mismo, no. Es otra cosa.

 

Decisiones y renuncias

Lo habitual en nuestra especie es tener los bebés de uno en uno porque su dependencia es tan grande que cada bebé necesita la atención total de un adulto. Aquí viene otra de las cuestiones que la madre de dos bebés debe aceptar desde el principio: ella sola no podrá hacerse cargo de sus hijos. Será una persona dependiente de otras. Puede apañarse sola un rato, pero no todo el tiempo. La ecuación normal en nuestra especie es un: recién nacido, un adulto. Y cuando se rompe esta ecuación implica un sobreesfuerzo que la mujer puede intuir desde el primer momento.

Lo cierto es que cuando llegan dos la organización es vital. No existe posibilidad de improvisar, todo ha de estar organizado al milímetro”, apunta Andrea. Y esto implica, a veces, realizar dolorosas renuncias dado que, da la impresión, no hay tiempo que perder.

Una de las primeras cosas a las que renuncian muchas de las mujeres que esperan dos hijos (en el embarazo o al poco de nacer) es la lactancia materna, debido precisamente al estrés de la situación. “No puedes estar tranquila con uno mientras el otro llora”, comenta Andrea. Aunque cree que, si hubiera recibido ayuda especializada, podría haber sacado la lactancia adelante: “Tú no sabes a lo que te enfrentas, por más que te lo imagines en el embarazo; cuando los bebés llegan es muy duro, y nadie te ha preparado para ello”, comenta esta madre. Una de las cosas que más hubiera necesitado es información y apoyo. Específico. Con respecto a todo. “Parece que, sabiendo lo que hay que hacer con uno, sólo tienes que multiplicar por dos y no es así”, coincide Mayra. “Haría falta una atención psicológica, ya incluso en el hospital”, comenta esta madre.

Pero es algo que, normalmente, no se tiene en cuenta. Así que la mujer embarazada de dos bebés no suele recibir ningún tipo de apoyo específico durante el embarazo ni después de él.

Mientras las madres comienzan a hacer los cambios mentales, se plantean abiertamente los cambios estructurales: es inevitable pensar en el espacio y tiempo que necesitarán los dos nuevos miembros de la familia.

 

Cambios estructurales

Es, de hecho, aquello de lo que hablamos sin tapujos (mientras la procesión va por dentro). A veces la llegada de dos bebés nos pone económicamente entre la espada y la pared, especialmente si ya tenemos otros hijos. ¿Cabremos en este piso? ¡Tenemos que comprar un coche nuevo! ¿Nos llegará el sueldo?

Si tenemos otro hijo, el coche nuevo es seguro. Aún no teniendo hijos, es probable que necesitemos un coche nuevo, porque el carrito doble no cabe en cualquier parte... El carrito doble conlleva, de hecho, problemas que uno no puede imaginarse hasta que no le toca comprar uno: “Ningún carrito doble entraba por la puerta del ascensor de nuestro bloque”, comenta Roberto. ¿Y cómo subir y bajar habitualmente cinco pisos por la escalera con dos bebés, para después pasear con ellos? “Nos recorrimos todas las tiendas de la ciudad con un metro en la mano, al final tuvimos que pedir un carrito doble al extranjero, costó muchísimo dinero”, recuerda este padre. No son los únicos con problemas.

“El carrito no pasa por ninguna puerta normal, así que cuando voy a comprar pan tengo que dejar a mis niños en la calle”, señala Andrea. Lucía tuvo que limitar el uso del carro doble por una tendinitis. Prácticamente todos hay que desmontarlos para entrar en casa. Uno de los deportes de los nuevos padres es quitar el pestillo y abrir segundas puertas: la del portal cada vez que quieren entrar y salir, la del restaurante al que van a comer, la del centro de salud cuando van al pediatra, la de... “Lo bueno es que la gente se solidariza y suele ayudarte en cualquier situación”, comenta Pilar, aunque terminó optando por llevar a un bebé en una mochila y al otro en un carro lo más ligero posible.

 

¿Ayudas?

Los padres suelen recibir una ayuda por parto múltiple cuando nacen sus dos hijos, tienen descuentos en los pañales y en la guardería y más puntos para entrar en la escuela. Las ayudas gubernamentales llegan hasta ahí.

“La baja dura dos semanas más que la de un parto de un único bebé”, apunta Lucía... ¿Doble de hijos y dos semanas más de baja? Todas las madres echan de menos tener un poco más de tiempo para criar a sus hijos, o alguna ayuda económica para poder meter a alguien en casa dado que pasan muchas horas solas con los dos bebés e incluso bajar a comprar sal para hacer la comida es una odisea.

El apoyo de los que rodean a la futura madre es fundamental, sobre todo el apoyo del padre. Las familias y los amigos también cierran filas entorno a la nueva familia. Incluso los que viven a cientos de kilómetros de distancia. “No habría podido afrontar la situación sin el apoyo incondicional de mi marido, por supuesto, de mis amigas, que han llevado a mi hija mayor al cole cuando alguno de sus hermanos estaba enfermo, de mi madre”, resume Lucía.

El supuesto apoyo basado en minimizar la situación no sirve, sino todo lo contrario. “La gente te da muchos consejos sin tener ni idea”, corrobora Mayra. La pareja que espera dos hijos intuye que se enfrenta a una situación difícil y no debe gastar energía fingiendo que todo va mejor de lo que en realidad va. Nada consuela tanto como hablar con personas que han pasado por la misma situación y, por tanto, pueden comprender de verdad lo que uno está viviendo: “Yo necesitaba entender cómo me sentía, que alguien me dijera que todos mis conflictos eran normales”, apunta Andrea.

 

Madres resolutivas

Pese a todas las dificultades y renuncias que implica tener dos hijos a la vez, pese a que se atraviesan situaciones complicadas que no todo el mundo pasará (o precisamente por ello), la situación hace a las madres tomar conciencia de su fuerza. “Había momentos en los que sentía que estaba ocurriendo algo extraordinario, me sentía una madre especial”, apunta Andrea, “Aunque luego me diera el bajón”. “Y cuando ves que poco a poco todo va saliendo adelante te das cuenta de tu fuerza, de que puedes hacerlo”, afirma. No es algo que ocurra desde el principio (desbordado como se está), es más bien algo de lo que se va tomando conciencia con el paso del tiempo.

En los momentos más complicados ayuda tener presentes las ventajas de que sean dos: “A mí me ayudaba pensar que mis hijos iban a ser dos hermanos, dos amigos, compañeros para toda la vida... Es lo que todos queremos de pequeños, tener siempre a nuestro lado a un amigo con quien jugar”, afirma esta madre.

 

 

 

 

Etiquetas: embarazo, embarazo gemelos, embarazo mellizos, embarazo múltiple, gemelos, lactancia materna

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