Salud

La espina bífida se puede prevenir antes del embarazo

El 21 de noviembre se conmemora el Día Nacional de la Espina Bífida. Los afectados quieren recordar a la sociedad que tienen necesidades especiales y que esta enfermedad se puede prevenir durante el embarazo.

La espina bífida se puede prevenir

La espina bífida es una malformación del tubo neural que se produce durante la gestación. El tubo neural es un canal estrecho que se cierra entre la tercera y la cuarta semana de embarazo para formar el cerebro y la médula espinal.

¿Qué es la espina bífida?

Óscar Oviedo es director Médico en Fertility Madrid nos explica que "se puede definir como una malformación congénita: donde la columna vertebral del feto no termina de cerrarse completamente durante el primer mes de embarazo. Las vértebras no se forman adecuadamente alrededor de la médula espinal del bebé, dejando un espacio abierto. Y al no haberse formado apropiadamente, la médula espinal puede estar dañada. Se conoce literalmente como “Columna hendida”. Puede localizarse en cualquier parte de la columna vertebral, y transcurre durante las primeras semanas de embarazo después de la concepción."

Causas de la espina bífida:

Como nos explica el Dr. Oviedo "no se puede determinar la causa exacta que interrumpe que el tubo neural no cierre por completo, haciendo que se desarrolle la malformación. Se sabe que existe la influencia de factores genéticos, nutricionales y ambientales. La principal causa prevenible es el déficit de folatos en la madre durante la preconcepción y en los tres primeros meses de gestación".

Hay distintos tipos

  • ESPINA OCULTA

Es la forma más frecuente y leve. Se produce un defecto en la formación de una vértebra que no afecta a la médula ni a los nervios. No da síntomas y no se nota; suele detectarse si por algún motivo se realiza una radiografía de columna. A veces hay un mechón de pelo en la zona, una mancha o una hendidura en la piel a la altura de la rabadilla.

  • ESPINA ABIERTA

Meningocele: A través de las vértebras sale un quiste o bolsa que contiene meninges (membranas que cubren la médula espinal) y líquido cefalorraquídeo. Normalmente hay no daño en los nervios. Los niños suelen tener pequeños problemas para controlar la orina o en los pies, que mejoran con una intervención quirúrgica.

Mielomeningocele: A través de la vértebra sale un quiste o bolsa que contiene médula, meninges, líquido cefalorraquídeo y nervios. Este grave defecto produce parálisis y pérdida del sentido del tacto por debajo del lugar donde está la lesión. La mayoría de los niños afectados también tiene hidrocefalia (acumulación de líquido cefalorraquídeo en el cerebro), alergia al látex, que ya puede presentarse en el momento de nacer, y cierta suceptibilidad para sufrir meningitis.

Causas

En la aparición de la espina bífida influyen varios factores: tener antecedentes familiares, que la madre tenga carencias de ácido fólico (vitamina B9) en los primeros meses de embarazo o que la madre que haya tomado ciertos fármacos (antiepilépticos, medicamentos contra la psoriasis o el acné, etc.) durante la gestación.

Los factores de riesgo principales:

-Se incrementa la probabilidad de padecer espina bífida en blancos y en hispanos.

-Afecta más habitualmente a las niñas.

-Madres mayores de 35 años y madres adolescentes, son más propensas a padecerla.

-Mujeres con diabetes Mellitus mal controlada.

-Cuando se ha padecido obesidad previa al embarazo.

- Déficit de ácido fólico.

- Si durante el primer trimestre de embarazo se produce exposición a Rayos X, al plomo, insecticidas y a ciertas sustancias químicas.

Diagnóstico

A todas las embarazadas se les hace una prueba llamada triple screening, para saber si el feto tiene riesgo de sufrir defectos del tubo neural y otras malformaciones genéticas. Consiste un análisis de sangre que mide ciertas hormonas. Si el resultado da un nivel de la hormona alfafetoproteína alto, se considera que hay riesgo y se recomienda hacer una ecografía de alta resolución y una amniocentesis; con estas pruebas se diagnostica la enfermedad.

Tratamiento

Cuando se diagnostica que el feto tiene espina bífida grave, los padres pueden decidirse por la interrupción terapéutica del embarazo. Si deciden continuar con la gestación, el tratamiento se inicia desde el parto con una intervención quirúrgica para cerrar la lesión que no cura al pequeño pero mejora el pronóstico de la enfermedad. En algunos casos se hace una intervención intrauterina.

Prevención

Según las asociaciones de afectados, tres de cada cuatro malformaciones del tubo neural (espina bífida y otras) podrían evitarse si tanto las madres como los padres tomaran un 0,4 miligramos de ácido fólico antes del embarazo (lo ideal es empezar entre el tercer y el sexto mes anteriores) y, la madre lo sigue tomando durante el primer trimestre de la gestación, que es cuando se forma el tubo neural. Además, ambos padres deben evitar consumir sustancias tóxicas y tomar medicamentos que no han sido recetados por el médico.

Óscar Oviedo, director Médico en Fertility Madrid, nos habla del control preconcepcional para prevenir la espina bífida. Según sus palabras debe ir dirigido por las siguientes pautas:

- Consumir ácido fólico, al menos tres meses antes de quedarse embarazada y durante los tres primeros meses de gestación.

- Dieta equilibrada.

- No tomar fármacos teratógenos (la teratología es el estudio de las malformaciones congénitas. Generalmente los fármacos vienen clasificados: A,B,C,D y X, los que no suponen problema alguno para las embarazadas son los A) y evitar la ingesta de tóxicos.

El ácido fólico es la vitamina por excelencia de las embarazadas. Los expertos se unen en la práctica de prescribir esta vitamina porque ayuda, aunque no garantice, a un correcto desarrollo del feto.

Si se añade ácido fólico a la dieta, se reduce el riesgo de tener un bebé con defecto de tubo neural, como la espina bífida.

La respuesta más sencilla serían los hábitos: cuando una mujer toma diariamente, 400 microgramos de ácido fólico, antes y durante el embarazo (dentro del embarazo remarcar la importancia de tomarlo durante el primer trimestre), se reduce el riesgo de padecerlo en un 70%.

Brócoli, espinacas, yema de huevo, frutas cítricas...aun así para asegurar una adecuada toma, existen una gran cantidad de suplementos en el mercado que pueden garantizar la dosis recomendada.

Recordemos que es importante para el buen desarrollo de la columna vertebral y del cerebro.

En determinados alimentos también puede aparecer en las etiquetas, en vez de ácido fólico, el nombre de folato.

En resumen cuando queremos o nos ilusionamos con la idea de ser madres, sería un buen momento para iniciar la toma diaria de ácido fólico, y asegurarnos que en el momento de la concepción hemos sido responsables con nuestra parte.

Dentro de la Reproducción Asistida, al ser embarazos planificados, este factor es más fácil controlarlo: la ingesta de ácido fólico se suele hacer de un modo más planificado, con la idea de dar lo mejor a sus bebés.

Estimulación temprana

En la actualidad el niño afectado podrá tener una vida activa y un rendimiento escolar normal. Para conseguirlo es muy importante que asista a partir del segundo mes de vida a un gabinete de estimulación temprana, donde les ayudarán a mejorar sus reflejos y su movilidad. Los padres aprenderán allí los ejercicios que deben practicar en casa con el bebé, eso sí, planteándolo como un juego y no como una obligación. El pequeño debe crecer sabiendo que puede disfrutar de la vida como cualquier otro niño.

 

Etiquetas: embarazo

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