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Amenaza de aborto

Amenaza de aborto espontáneo: esto es todo lo que debes saber

El diagnóstico de una amenaza de aborto espontáneo es siempre preocupante, especialmente porque no hay nada que se pueda hacer para prevenirlo o para evitar que finalmente se produzca. No obstante, en muchos casos el embarazo continúa y el bebé nace a término, aunque es común que el médico recomiende descanso y reposo, al menos hasta que los síntomas desaparezcan.

Durante las primeras etapas del embarazo, especialmente en las primeras semanas, es posible que surjan síntomas, molestias o sensaciones que parecen no ser tan normales. Y que, incluso, pueden convertirse para la futura mamá en una señal de alarma de que algo no va bien. Es posible que simplemente se trate de algo que no pueda identificarse, o la sensación de que las cosas no avanzan como en realidad deberían.

En otras ocasiones, puede haber sangrado o dolor abdominal, los cuales, evidentemente, sí se convierten en una señal mucho más evidente de que algo va mal. Y el primer instinto de muchas embarazadas puede ser asumir lo peor: que se están experimentando los primeros síntomas de un aborto espontáneo.

Si este es verdaderamente el caso, es el médico el único que puede confirmar o descartar las temidas sospechas. No obstante, sí es cierto que, sobre todo al comienzo del embarazo, una de las complicaciones más comunes es la conocida como amenaza de aborto o amenaza de aborto espontáneo. ¿Qué significa, cuándo se produce y cómo puede prevenirse?

¿Qué es una amenaza de aborto espontáneo?

La conocida como amenaza de aborto espontáneo consiste en un término comúnmente utilizado por los especialistas para describir la existencia de un sangrado anormal y dolor abdominal que se producen mientras el embarazo sigue su curso.

Debemos tener en cuenta que un sangrado vaginal durante el embarazo es más común al comienzo. Pero cualquier sangrado que no ocurra durante el primer trimestre puede considerarse como una amenaza de aborto espontáneo.

Como coinciden en señalar los expertos, una amenaza de aborto consiste en un sangrado vaginal que ocurre en las primeras 20 semanas de embarazo. Y, en ocasiones, ese sangrado puede acompañarse de calambres abdominales. Dado que estos síntomas podrían indicar la existencia de un posible aborto espontáneo, la afección es conocida como amenaza de aborto, o como amenaza de aborto espontáneo. 

A pesar de que las palabras puedan asustar en un principio, la realidad es que el sangrado vaginal es bastante común en el el embarazo. Se calcula que entre un 20 a un 30 por ciento de las embarazadas experimentarán algún tipo de sangrado durante las primeras 20 semanas de embarazo. De las cuales alrededor del 50 por ciento tendrán un embarazo a término.

Es decir, algunas mujeres pueden tener un embarazo saludable después de una amenaza de aborto, mientras que otras pueden acabar sufriendo un aborto espontáneo.

¿Cuáles son los síntomas de una amenaza de aborto espontáneo?

El sangrado vaginal es considerado como uno de los síntomas principales de la amenaza de aborto espontáneo, el cual puede ser un sangrado leve o mucho más abundante. Además, junto con el sangrado, algunas mujeres pueden experimentar también dolor abdominal o calambres.

Es posible que la embarazada sienta dolor en la espalda baja o en la pelvis, así como manchas leves o una gran pérdida de sangre, a lo que se le pueden unir también coágulos de sangre.

La duración del sangrado vaginal durante la amenaza del aborto espontáneo puede variar en cada mujer embarazada, lo que dependerá directamente de cuál sea el factor que lo haya causado.

Principales factores de riesgo

Si bien no siempre es del todo posible saber qué es lo que ha causado la amenaza de aborto espontáneo, sí existen una serie de factores que pueden poner a una mujer en mayor riesgo durante el primer trimestre. Los más comunes son:

  • Problemas cromosómicos en el feto.
  • Ingesta excesiva de café (más de 200 mg al día).
  • Consumo de bebidas alcohólicas y / o drogas.
  • Obesidad.
  • Exposición a ciertos químicos o medicamentos.
  • Problemas relacionados con la placenta.
  • Tabaquismo.
  • Edad avanzada (la amenaza de aborto espontáneo tiende a ser más común en mujeres mayores de 40 años).
  • Trauma en el abdomen.
  • Infección bacteriana o viral durante la gestación.

¿Cómo se diagnostica una amenaza de aborto?

El médico puede diagnosticar la amenaza de aborto dependiendo de los síntomas y del historial médico, a lo que se le une un examen físico (examen pélvico) para confirmar la existencia de sangrado vaginal. También es posible que se realicen otras pruebas para verificar el estado de la embarazada y del feto.

Durante el examen pélvico el médico examina los órganos reproductivos, incluyendo el útero, el cuello uterino y la vagina. Mientras lo realiza intentará buscar la fuente del sangrado, y determinará si el saco amniótico se ha podido romper.

También es común la realización de una ecografía con la que se controlan los latidos del corazón del feto y su desarrollo, lo que puede ayudar también a determinar la cantidad de sangrado. Especialmente al comienzo del embarazo, la ecografía transvaginal es mucho más precisa que la ecografía abdominal.

Un análisis de sangre ayudará a identificar cuáles son los niveles de la coriogonadotropina humana (hCG), habitualmente conocida como hormona del embarazo, la progesterona y si existe o no anemia. 

¿Cómo se trata la amenaza de aborto? ¿Qué hacer después del diagnóstico?

Lidiar con una amenaza de aborto espontáneo no es fácil, especialmente si tenemos en cuenta que el aborto espontáneo no puede ser prevenido. En algunos casos, siempre que sea posible, el médico sugerirá algunos consejos útiles a la hora de reducir el riesgo de tener un aborto espontáneo.

Por ejemplo, es común aconsejar reposo en cama y evitar las relaciones sexuales, al menos hasta que desaparezcan los síntomas. Es de vital importancia encontrar una distracción saludable mientras tanto, como leer un buen libro, ver tus películas favoritas o recibir la visita de familiares y amigos. De hecho, el descanso es también imprescindible.

Aunque es cierto que el descanso por sí solo no evitará el aborto espontáneo, el esfuerzo excesivo puede aumentar de forma innecesaria los niveles de estrés, por lo que es aconsejable permanecer tranquila, en casa y en reposo el tiempo recomendado por el médico.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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