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Enfermedades en el embarazo

Asma en el embarazo: todo lo que debes saber

Dependiendo del nivel de gravedad del asma antes del embarazo, es posible que empeore, mejore o simplemente no cambie durante la gestación. Sin embargo, se ha demostrado que un control adecuado es siempre esencial, a la vez que sumamente importante.

No hay duda: el embarazo se convierte en un momento o etapa emocionante en la vida de una mujer. Y los cambios que ocurren en el cuerpo también pueden coincidir con los cambios en sus propias emociones. Por ejemplo, es absolutamente normal sentirse enérgica, saludable y feliz, y de repente, al día siguiente, estar cansada, malhumorada e incómoda. Efectivamente, en instantes así lo menos que se necesita es un ataque de asma.

El asma es considerada como una de las afecciones más comunes en España. Y, si ya has sido diagnosticada con ella, es muy probable que ya hayas descubierto por ti misma qué es lo que significa sufrir un ataque (exacerbación). Puedes toser, jadear y / o presentar dificultad para respirar con normalidad.

El asma en el embarazo puede hacer que la preocupación sea doble. Y es que el bebé que se está desarrollando en el útero depende en mayor medida del aire que la mamá respira, para proporcionarle oxígeno. Sin embargo, cuando se tiene un ataque de asma, es posible que el feto no reciba la suficiente cantidad de oxígeno, lo que puede acabar poniéndole en peligro. 

La investigación muestra que, mientras que alrededor de un tercio de las embarazadas con asma no suelen experimentar cambios en la gravedad de sus síntomas, otro tercio informa que incluso sus síntomas mejoran durante la gestación, el tercio final coincide en señalar que la enfermedad empeoró. 

No obstante, la mayoría de los estudios publicados hasta el momento coinciden en que la gravedad de los síntomas del asma que ocurren o surgen durante el embarazo tienden a estar especialmente relacionados con la gravedad de los síntomas que ya se tenían antes del momento de la concepción. Es decir, cuando el asma ya era grave antes del embarazo, las probabilidades de que sus síntomas empeoren durante la gestación son más elevados.

Por suerte, existe una buena noticia: es posible garantizar un buen control del asma siempre y cuando se trabaje conjuntamente con el médico. Pero si el asma no es adecuadamente manejada, el riesgo de que se produzcan algunas complicaciones sí podría aumentar. En aquellos casos en los que se produzcan exacerbaciones o ataques graves de asma, el oxígeno que recibe el feto podría verse afectado.

¿Cómo puede afectar el asma en el embarazo?

Como ya te hemos explicado, cuando una embarazada experimenta un ataque de asma puede ocasionar una disminución en el nivel de oxígeno en la sangre. Puesto que el feto obtiene ese oxígeno tan valioso para su desarrollo y evolución a través de la sangre de la mamá, ello podría provocar que llegue una menor cantidad de oxígeno al bebé.

Durante la gestación, es normal que la mujer tienda a respirar más profundamente, a la vez que su sistema respiratorio se encuentra llevando a cabo un trabajo más duro. Dado que la propia oxigenación de la madre se vuelve particularmente importante para la vital oxigenación del bebé, de ahí que el control adecuado del asma sea sumamente importante.

Por otro lado, durante la gestación el cuerpo de la futura mamá también tiende a sufrir cambios hormonales, que pueden afectar a los pulmones, los senos paranasales y a la nariz. Por ejemplo, un nivel elevado de progesterona puede ocasionar dificultad para respirar, y el aumento -normal- del estrógeno contribuye a una mayor congestión nasal.

Los médicos no están del todo seguros acerca de por qué algunas mujeres no experimentan cambios en sus síntomas, mientras que otras ven un empeoramiento o una mejoría. Aunque sí teorizan que tenga relación con el propio sistema inmunológico de cada mujer, de manera que las diferencias individuales juegan cierto papel en este sentido. Así, el asma grave antes de la gestación se correlaciona con un empeoramiento de los síntomas durante el embarazo, mientras que un asma leve o adecuadamente controlado antes del embarazo se asocia con poco o ningún cambio, o incluso con mejoría en los síntomas.

Existen una serie de complicaciones que se han asociado con la presencia de un asma mal controlado durante la gestación, y que incluyen principalmente:

  • Mayor riesgo de preeclampsia (presión arterial elevada durante el embarazo, la cual puede volverse muy peligrosa).
  • Crecimiento reducido y bajo peso al nacer del bebé.
  • Nacimiento prematuro.
  • Mayor riesgo de practicar una cesárea.

Eso sí, por el momento no está del todo claro si estas complicaciones se encuentran directamente relacionadas con el asma, o si existen otros factores que podrían contribuir. Pero dados los riesgos -y complicaciones- que podrían surgir, los médicos coinciden en señalar que es sumamente importante manejar adecuada y correctamente el asma durante el embarazo, constituyéndose como una parte igualmente importante de la atención materna prenatal.

Cómo tratar el asma en el embarazo correctamente

Se recomienda mantener visitas prenatales regulares y un monitoreo del control del asma durante la gestación. Aún cuando algunas madres puedan preocuparse por el efecto que los medicamentos para el asma puedan tener en el bebé, los médicos son claros en este sentido: los beneficios superan enormemente los riesgos. Es decir, es mucho más seguro que las embarazadas con asma sean tratadas con estos fármacos que presentar síntomas o un ataque de asma.

En caso de que exista asma persistente, los medicamentos inhalados se convierten por lo general en un tratamiento adecuado durante el embarazo, porque son considerados como de bajo riesgo, ya que funcionan de manera selectiva, con apenas una pequeña cantidad, la cual ingresa directamente al torrente sanguíneo. 

También es importantísimo evitar los desencadenantes que puedan producir los síntomas, como por ejemplo podría ser el caso de la caspa de mascotas o el humo de otros fumadores. Igualmente se recomienda practicar ejercicio físico com moderación, así como utilizar los medicamentos para controlar el asma, siempre bajo la supervisión del médico.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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