Posibles causas

Cansancio y fatiga durante el embarazo, ¿a qué se debe?

El cansancio extremo es propio del primer trimestre de la gestación y también del último, cuando regresa con fuerza, y aunque no hay evidencias definitivas sobre qué puede causarlo, sí hay muchas pistas fiables al respecto.

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La fatiga es un síntoma común en muchos embarazos. Lo es sobre todo en los primeros tres meses y regresa con fuerza al final del mismo. No hay evidencias definitivas sobre por qué es tan habitual, pero parece probable que sea una confluencia de factores. 

Entre estas causas, durante los tres primeros meses, los cambios hormonales tan bruscos pueden provocar esta sensación de cansancio extremo en la embarazada, que además suele añadir estrés o al menos incertidumbre a la ecuación, algo que no ayuda a que la fatiga desaparezca. Tampoco lo hacen los síntomas propios del primer trimestre; en especial, los vómitos, las náuseas y el malestar general. 

En cambio, hacia el final del embarazo, es más probable que la fatiga esté relacionada directamente con el contexto del tercer trimestre de un proceso de gestación, ya que el cuerpo está al límite, cuesta cada vez más moverse con autonomía y encima psicológicamente no es sencillo acumular tantos meses de cambios físicos y tanta actividad mental. Y es que, incluso en las mujeres gestantes más tranquilas, la cabeza da muchas vueltas durante el embarazo; es inevitable y lógico.

Además de estas peculiaridades de la fatiga de la parte inicial del embarazo y de la parte final, hay elementos comunes que resultan también decisivos. Uno de los más definitivos es el sueño: si durante la gestación no hay descanso de calidad, es mayor la probabilidad de sentir fatiga y cansancio extremo. Ocurre algo muy parecido durante el posparto, en los primeros meses de vida del bebé. 

Causas más allá de los cambios propios del embarazo

Hay veces en las que la fatiga está indicando otro tipo de problema de salud. Un ejemplo es la anemia, causada por la falta de hierro, que es relativamente común durante el embarazo. 

Por supuesto, el estado mental también es otro motivo de peso para sentir fatiga, y no hablamos de dudas y miedos propios de esta época que como decíamos anteriormente pueden agravar el cansancio extremo, sino de un estado de ánimo realmente tocado, que por sí solo puede causar insomnio y fatiga entre otros muchos síntomas. 

En este último caso, es clave solicitar ayuda, tanto en el entorno cercano como, sobre todo, en un profesional de la salud mental, y en todos los cuadros clínicos repasados, el descanso y soltar lastre en cuanto a compromisos sociales y responsabilidades laborales son dos de las medidas más eficaces para reducir o mitigar la fatiga y el cansancio extremo durante el embarazo. 

A esto, te recomendamos añadir dos factores más: una dieta saludable y actividad física diaria, dos hábitos saludables que cuesta acometer cuando la fatiga se adueña del cuerpo, pero que curiosamente son dos antídotos muy efectivos contra dicha sensación. 

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