Salud de la mamá

Cómo lidiar con las almorranas durante el embarazo

Durante el embarazo las hemorroides son bastante comunes, especialmente en aquellas embarazadas que tienen estreñimiento, o que ya las han sufrido con anterioridad. Aunque pueden llegar a ser tremendamente molestas, es posible aliviar el dolor siguiendo algunas pautas básicas.

Las almorranas, o hemorroides, consisten básicamente en venas hinchadas tanto en el ano como en el recto, y durante el embarazo se caracterizan principalmente por ser comunes, sobre todo a lo largo del tercer trimestre de gestación, cuando el agrandamiento del útero tiende a ejercer presión sobre las venas.

Especialmente durante o después de la evacuación intestinal, las almorranas pueden ser muy dolorosas. Además, pueden molestar, picar o sangrar.

Aunque es cierto que, durante la gestación, el cuerpo de la futura mamá sufre todo tipo de cambios físicos, lo más habitual es que las almorranas se conviertan únicamente en una molestia no tan deseada. No en vano, por suerte, por lo general no son perjudiciales ni para la salud de la mujer ni para la salud del bebé, y suelen ser más bien un problema a corto plazo. 

No obstante, es evidente que sí pueden convertirse en un problema incómodo, y aún cuando pujar durante el trabajo de parto tiende a terminar empeorándolas, por lo general desaparecen por sí solas después de haber dado a luz.

El estreñimiento que tan comúnmente suele aparecer sobre la gestación tiende a ser considerado como un factor de riesgo habitual, aunque también debemos tener en cuenta que algunas mujeres tienen hemorroides por primera vez durante la gestación. En cualquier caso, se sabe que haber tenido almorranas con anterioridad influye en que vuelvan a aparecer en el embarazo.

En lo que se refiere a las causas, además del estreñimiento, en sí, es cierto que el aumento de la hormona progesterona puede contribuir a su desarrollo, puesto que esta hormona actúa, entre otros aspectos, relajando las paredes de las venas, haciéndolas más propensas a la hinchazón. Por tanto, un aumento en el volumen sanguíneo, que a su vez agranda las venas, también puede acabar contribuyendo a la formación de almorranas durante la gestación. 

Cómo tratar las almorranas y aliviar las molestias durante el embarazo

A pesar de que después del embarazo lo más habitual es que las almorranas suelan mejorar por sí solas, es cierto que durante la gestación pueden acabar convirtiéndose en un problema bastante doloroso. Existen algunas opciones útiles que pueden ayudar a tratar las almorranas durante la gestación. Toma nota.

Aplícate compresas frías o bolsas de hielo en el área

Enfriar el área ligeramente puede ser de muchísima ayuda a la hora de disminuir la hinchazón, y aliviar el dolor al máximo. Por tanto, es conveniente aplicar compresas frías o bolsas de hielo en el área, a ser posible varias veces al día. 

Eso sí, no es aconsejable aplicar la bolsa de hielo directamente sobre la piel, para evitar posibles quemaduras. Lo más adecuado es hacerlo envolviéndola en una toalla fina, o en un paño de cocina limpio.

Baños de asiento con agua tibia

Los baños de asiento son una opción útil para reducir las molestias en el área rectal. Consiste básicamente en colocar un poco de agua tibia en una palangana pequeña, y remojar el área del recto varias veces al día.

Igualmente, también es posible llenar una bañera normal con agua tibia y mantenerse bajo el agua, lo que ayudará a crear un efecto similar.

La fibra es ideal contra el estreñimiento del embarazo
Foto: Istock

Mantén siempre el área del ano limpio y seco

Especialmente después de defecar, es importantísimo mantener el área del ano no solo limpio, sino también seco. Para conseguirlo, es muy útil intentar utilizar toallitas húmedas o toallitas para bebés, que se caracterizan por ser muy suaves, mucho más suaves que el papel higiénico.

Después de defecar o de bañarte, es mejor secar el área con suaves palmaditas, en lugar de utilizar una toalla o un paño. Además, ten en cuenta que el exceso de humedad puede aumentar el riesgo de irritación.

Opta por tratamientos que contengan hamamelis

En caso de que necesites optar por un tratamiento tópico, recuerda siempre que, durante el embarazo, es el médico el único que puede aconsejarte qué cremas utilizar. Por otro lado, existen determinados tratamientos naturales que contienen hamamelis, una planta conocida y reconocida por sus cualidades antiinflamatorias y calmantes, muy útil en caso de hemorroides.

No obstante, independientemente de que vayas a utilizar un producto natural, recuerda siempre preguntar antes al médico.

¿Es posible prevenir las almorranas durante el embarazo?

Una de las claves a la hora de prevenir las hemorroides o almorranas durante el embarazo es evitar el estreñimiento. Por tanto, existen algunos consejos útiles que pueden ser de mucha ayuda a la hora de prevenir la aparición de este problema intestinal tan común en la gestación:

  • Bebe mucho líquido. Mantener una hidratación adecuada es fundamental durante el embarazo, ya que es esencial proporcionar al bebé los líquidos que tanto necesita para su propia hidratación. Los expertos aconsejan tratar de tomar cada día alrededor de 10 vasos de agua.
  • Consume muchos alimentos ricos en fibra. Existen muchas opciones a la hora de incorporar una mayor cantidad de fibra a la dieta de la embarazada. Por ejemplo, es aconsejable optar por frutas como peras (en especial cuando se consume con la piel), bayas, fresas y aguacates, así como verduras como las alcachofas, coles de Bruselas y el brócoli. También destacan determinados cereales integrales como la avena, la quínoa y el arroz integral. O legumbres como las judías, lentejas y guisantes.
  • Practicar ejercicios de Kegel diariamente. Los ejercicios de Kegel ayudan a fortalecer los músculos presentes en el piso pélvico, que entre otros interesantes aspectos, ayudan a sostener el recto y pueden mejorar la circulación en el área rectal. Y lo que es aún mejor, pueden llevarse a cabo en prácticamente cualquier lugar. Eso sí, es conveniente asegurarse de aislar y contraer los músculos correctos. A la hora de identificarlos, es necesario, cuando te encuentras en el baño, detener la micción justo a mitad de camino. Efectivamente, los músculos que se contraen son los que debes usar cada vez que practiques este tipo de ejercicios. ¿Y cómo hacerlo? Muy sencillo: una vez identificados, trata de apretar esos músculos, manteniendo la contracción durante 5 segundos. Luego, relájate durante 5 minutos, y vuelve a hacerlo, hasta mantener la contracción durante 10 segundos. Es recomendable intentar hacer al menos tres series de 10 repeticiones al día.

Aún cuando es posible que, a pesar de todo lo indicado, las almorranas pueden acabar apareciendo, ten en cuenta que en la mayoría de las ocasiones el problema se resuelve después del nacimiento del bebé, por lo que solo cabe tener un poco de paciencia.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

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