Embarazo y Psicología

Cómo prepararse mentalmente para el embarazo

En la mayoría de las ocasiones, muchos de los consejos que se ofrecen a lo largo de toda la gestación persiguen el objetivo de preparar físicamente el cuerpo de la futura mamá. Pero, ¿qué ocurre con la preparación mental y emocional, siempre tan importante?

El embarazo, no hay duda, se convierte en un momento tan bonito como hermoso y mágico, a la vez que maravilloso. A lo largo de cerca de 9 meses la futura mamá se prepara para traer una nueva vida al mundo, y aunque es una etapa única e irrepetible, también puede conllevar una enorme cantidad de dudas y dificultades.

Por este motivo, es de vital importancia preparar la mente y el cuerpo para los cambios que, poco a poco, empezarán a aparecer desde prácticamente el mismo momento en el que la prueba de embarazo ha sado positiva. 

No en vano, la mayoría de los consejos que se dan para prepararse para el embarazo generalmente tienden a enfocarse en los aspectos físicos. Por ejemplo, seguir una alimentación lo más adecuada y equilibrada posible, obtener las vitaminas prenatales fundamentales, y llevar a cabo los ejercicios físicos más recomendados para preparar el cuerpo.

Pero, ¿qué ocurre con la preparación mental -y emocional- para el embarazo? ¿Qué es posible hacer antes de concebir para conseguir que la salud psicológica permanezca en un estado óptimo durante el período prenatal?

La importancia de reducir el estrés y la ansiedad en el día a día

Distintas investigaciones han constatado que el estrés puede acabar afectando negativamente a la fertilidad. No en vano, cuando se intenta conseguir el embarazo, es común que ese propio pensamiento hace que muchas parejas acaben sintiéndose más estresadas.

Por este motivo, tanto antes como durante la gestación, es esencial empezar con una práctica diaria de meditación de atención plena (mindfulness), que en la mayoría de las ocasiones requiere únicamente entre 10 a 30 minutos de ejercicio. Incluso existen aplicaciones móviles que pueden ser de mucha ayuda a la hora de practicarlo.

No solo es esencial a la hora de controlar el estrés, sino que calmará la ansiedad y nos enseñará a vivir en el momento actual y presente, sin temer el futuro. Cuando seas mamá, pronto descubrirás que esta habilidad es tan importante como esencial cuando ya tenemos niños pequeños en casa.

Estar preparada para el cambio

Prepararse para el embarazo, y ser consciente de ello, marca el principio de todo un conjunto de cambios importantes en la vida, que transformarán la esencia de quién es la futura mamá (siempre en el buen sentido). Por ejemplo, es perfectamente posible descubrir cosas que nunca se sabía sobre una misma. Y, de lo que no hay duda, es que crecerás como persona.

Por tanto, es esencial tratar únicamente de concentrarse en los aspectos más positivos de esos cambios, en lugar de lo que se está perdiendo en ese momento o lo que se haya podido perder. No debemos olvidarnos que el embarazo ocurre una o dos veces en la vida, por lo que es fundamental disfrutar de todas las etapas y los cambios que ocurren a lo largo de toda la gestación.

Saber qué podemos esperar

El embarazo, en la mayoría de las ocasiones, puede ser impredecible. Aunque es bueno estar preparada para todo, y tener un plan, en algunos momentos esos planes simplemente pueden acabar volando por la ventana. De esta forma, al estar preparada mentalmente para la gestación también significa desarrollar una comprensión acerca de lo que se puede anticipar a lo largo de todo el período prenatal.

Por ejemplo, existen síntomas tan evidentes como comunes para los que la mayoría de embarazadas están preparadas. Es el caso del aumento de peso, dolores, molestias y antojos por alimentos tan curiosos como extraños. Pero también significa que pueden surgir náuseas y vómitos intensos, incómodos y molestos picores, y en algunos momentos, la necesidad de hacer reposo en la cama. 

¿Lo mejor? Antes de quedarte embarazada obtener información sobre algunos de los síntomas comúnmente más asociados con la gestación, e informarse igualmente -pero sin excesos- sobre algunas de las complicaciones menos comunes pero que también se podrían experimentar.

La comunicación con la pareja

Al igual que, como veremos, es fundamental construir un sistema de apoyo lo más sólido posible, mantener una adecuada comunicación con la pareja es todavía más importante. Con ella podemos hablar abiertamente acerca de nuestras alegrías, temores, miedos y preocupaciones relacionados tanto con el embarazo como con la propia paternidad.

Esto ayudará, además, a que el vínculo entre ambos se vuelva lo más fuerte posible. Y que ambos, en definitiva, se encuentren en la misma página justo en el momento en el que nace el bebé.

Construir un sistema de apoyo

Es esencial asegurarse de contar con un sistema de apoyo sólido, que incluya no solo a la propia pareja en sí, sino también a familiares y amigos cercanos, especialmente si algunas parejas están también embarazadas o tienen hijos.

De esta manera, es posible consultar dudas y preguntas que puedan surgir, y apoyarse en ellos siempre que sea necesario.

No en vano, algunos estudios han demostrado que mantener un sistema de apoyo sólido a lo largo de la gestación ejerce un impacto tremendamente positivo en la salud después del parto, e incluso podría reducir el riesgo de que se produzca un parto prematuro.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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