Resfriados en el embarazo

Constipado en el embarazo: ¿qué podemos hacer?

Durante el embarazo enfermedades tan comunes como un constipado (resfriado común) o una gripe puede convertirse en un auténtico quebradero de cabeza. Aunque muchos síntomas pueden aliviarse con algunos medicamentos aptos durante la gestación, en la mayoría de las ocasiones se requiere paciencia y mucho descanso.

Cuando se está embarazada es normal que el sistema inmunológico tienda a no funcionar como siempre, y lo haga incluso a una menor velocidad. En realidad se trata de algo tremendamente positivo, puesto que esto ayuda a mantener protegido al bebé en crecimiento, evitando que el cuerpo piense en el feto como un elemento extraño y lo expulse, causando un aborto espontáneo.

Sin embargo, el resultado de ello es la existencia de una inmunosupresión que hace que el sistema inmune no puede proteger a la embarazada de muchos de los virus que causan el constipado, lo que puede hacerla todavía más vulnerable a síntomas comunes como la congestión nasal, el dolor de garganta y la tos. De hecho, es muy probable que hayas conocido algún que otro caso de embarazadas que tuvieron congestión nasal durante prácticamente toda la gestación.

No obstante, sí existe una ventaja. Y es que incluso los síntomas más desagradables del constipado no afectarán al bebé, puesto que no experimentará ninguno de ellos. El entorno del útero mantendrá al bebé completamente protegido de los virus.

Mientras que, en lo que se refiere a la embarazada en sí, no hay nada que el descanso, la paciencia y una suficiente cantidad de líquidos puedan hacer para ayudar en el proceso de curación, principalmente porque no existe un tratamiento eficaz que ayude verdaderamente a la hora de curar el constipado. Eso sí, en caso de surgir determinados síntomas o estar muy molesta, solo será el médico quien pueda orientar acerca de qué medicamentos para el constipado se consideran seguros durante el embarazo. 

Aunque es necesario tener en cuenta algo fundamental: los únicos medicamentos que existen para el constipado ayudan a reducir y tratar los síntomas, pero no acelerarán el proceso de curación.

¿Cómo tratar el constipado en el embarazo?

La inmunosupresión tan caracteriza y propia del embarazo, es cierto, puede hacer que muchos de los síntomas comúnmente asociados al constipado tiendan a sentirse más fuertes, de manera que la mayor parte del tiempo te sentirás muy molesta de lo que originalmente estabas acostumbrada en un principio. Es más, aunque ya te hayas constipado en otras ocasiones a lo largo de tu vida, es muy probable que los síntomas que tengas durante la gestación sean más potentes y evidentes. No obstante, no debes preocuparte: los síntomas, en sí mismos, no son muy diferentes.

Lo más probable es que los síntomas que surjan sean fatiga, tos seca, secreción nasal y dolor de garganta. Como vemos, son absolutamente los mismos síntomas que aparecen cuando contraemos un constipado en cualquier otro momento o etapa de la vida, aunque esto no significa que no puedan llegar a sentirse más intensamente. En cualquier caso, y si te preocupa la salud de tu bebé durante la enfermedad viral, debes estar tranquila: contraer un constipado probablemente no le hará daño al bebé, no existiendo riesgo de que pueda causar un aborto espontáneo o defectos de nacimiento.

Tratamiento del constipado en el embarazo
Foto: Istock

Los síntomas por lo general duran entre 10 a 14 días. Y aunque ya hayas pasado el constipado en algún momento del embarazo, es posible contraer uno nuevo incluso cuando están desapareciendo los síntomas del anterior. 

Aunque no existen tratamientos que ayuden a acortar o a curar el constipado, sí es posible hacer muchas cosas que te serán de muchísima ayuda a la hora de sentirte mejor. Toma nota:

  • Descanso. Aunque descansar no necesariamente acortará la duración del constipado, lo más probable es que al cansancio habitual que se siente durante la gestación se una la fatiga propia de esta infección viral, por lo que es fundamental descansar lo máximo posible, para ayudar a que el cuerpo se recupere mientras lucha contra la enfermedad.
  • Continúa comiendo. Durante el constipado es bastante probable que no tengas mucho apetito. No obstante, seguir una dieta lo más balanceada posible es fundamental, sobre todo cuando te sientas con ganas de comer, dado que podría ayudar con algunos de los síntomas del constipado.
  • Mantente activa. Si no tienes tos ni fiebre, y sobre todo tienes ganas de hacerlo, es aconsejable hacer algo de ejercicio físico ligero. Es más, podría ayudarte a sentirte mejor, más rápidamente.
  • Opta por alimentos ricos en vitamina C y zinc. La vitamina C puede ayudar a estimular el sistema inmunológico de forma natural, mientras que el zinc estimula el sistema inmunológico. Las mujeres embarazadas deben tratar de obtener entre 11 a 15 miligramos al día de zinc. Puedes encontrar vitamina C en las frutas cítricas, fresas, melón, kiwi, mango, tomates, pimientos morrones, brócoli, papaya, col lombarda y espinacas. Y también puedes encontrar zinc en el cerdo, pavo, ternera, huevos, yogur, avena y germen de trigo.
  • Toma la suficiente cantidad de líquidos. La secreción nasal constante, la fiebre y los estornudos harán que el cuerpo pierda líquidos, tan esenciales tanto para tu cuerpo como para el bebé. Las bebidas calientes actuarán como calmantes suaves. Y el té de jengibre puede convertirse en una opción segura y útil, o bien una sopa caliente, como por ejemplo es el caso del caldo de pollo.
  • Enjuagues nasales salinos. Son útiles para humedecer las fosas nasales, y son completamente seguros ya que no contienen ningún tipo de fármaco o medicamento.
  • Gárgaras con agua salada. Si te duele muchísimo la garganta, tienes tos o mucho goteo nasal, hacer gárgaras con agua tibia y sal son muy útiles.

¿Es posible prevenirlo?

Cuando lleva el invierno, en ocasiones es inevitable contraer un constipado, sin importar cuánto hayamos hecho por evitarlo. No obstante, mantener el sistema inmunológico activo durante la gestación ayudará a disminuir sus efectos. ¿Y qué se puede hacer? Es fundamental descansar lo suficiente, siguiendo una dieta variada, saludable y balanceada, y aumentando la ingesta de alimentos ricos en vitamina C y zinc. Recuerda que, aunque la vitamina C no es capaz de prevenir los constipados, sí puede ser de utilidad a la hora de acortar el período de duración de los síntomas.

También es interesante seguir algunos de los siguientes consejos para intentar, al menos, prevenir al máximo el constipado durante los meses de otoño e invierno:

  • Limpieza e higiene. Ahora que nos encontramos en plena pandemia de coronavirus, es muy probable que ya mantengas una adecuada higiene de las manos, y que además uses habitualmente mascarilla, especialmente cuando sales a la calle. Si es así, recuerda que es de suma importancia desinfectarse y / o lavarse las manos con frecuencia, especialmente si trabajas en una oficina llena de gente o cara al público.
  • Vacunación. Especialmente durante el embarazo, la vacunación contra la gripe es de vital importancia. Por otro lado, las autoridades sanitarias también están aconsejando la vacunación contra la gripe incluso en grupos que no sean de riesgo, especialmente con la finalidad de reducir las posibles complicaciones, sobre todo ante el temor de que el próximo otoño se junten casos de gripe con coronavirus.
  • Dormir adecuadamente y las horas suficientes es de vital importancia, además de disfrutar de una vida lo más relajada y calmada posible. Dar un paseo corto y relajante, hacer yoga o sentarse a leer un libro disfrutando de tu taza de té favorita son algunos de los consejos básicos a la hora de eliminar el estrés, con lo que también se consigue mantener un sistema inmunológico más alto.
  • Ejercicio físico. La práctica de ejercicio físico es fundamental, y no solo durante la gestación. Es más, cuanto más activa estés físicamente, menos probabilidades tendrás de sufrir constipados durante los meses de invierno.
Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

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