Salud en el embarazo

Diástasis de rectos durante el embarazo: qué es y por qué se produce

Conocida médicamente también bajo el nombre de diástasis abdominal, la denominada como diástasis de rectos suele ser una condición común en el embarazo, que no puede prevenirse y que, en la mayoría de las ocasiones, tiende a resolverse por sí sola.

Diástasis de rectos durante el embarazo
Foto: Istock

Tanto la gestación como el parto tienden a cambiar el cuerpo de la mujer de forma significativa, no solo por la propia acción de las distintas hormonas típicas del embarazo, sino el propio desarrollo y crecimiento del bebé, que incide en el estiramiento de la piel.

Aunque en la mayoría de las ocasiones la recuperación, aunque lenta, no supone ningún tipo de problema serio de salud (salvo, por ejemplo, la aparición de estrías y los distintos cambios que ocurren en la piel), en algunos momentos puede no quedarse ahí.

Por ejemplo, algunas mamás pueden terminar con una separación en los músculos abdominales, especialmente después del parto. Una condición conocida médicamente con el nombre de diástasis abdominal, y que deja el vientre estirado excesivamente después de la gestación.

Esto origina que la parte inferior del abdomen posea una menor estabilidad, mientras que la postura recta tiende a ser más difícil de mantener, y algunos movimientos del tronco más complicados de realizar. De hecho, lo que más preocupa a los especialistas es la diástasis de rectos, que puede causar una amplia variedad de molestias y complicaciones, y no solo dolor de espalda.

¿Qué es y en qué consiste la diástasis de rectos abdominal durante el embarazo?

Conocido médicamente con el nombre de diástasis de rectos, se define básicamente como la separación del recto del abdomen, que son un par de músculos que descienden verticalmente por la parte frontal del abdomen. 

Aunque la separación de estos músculos puede ocurrirle a cualquier persona, en cualquier momento y etapa de la vida, es cierto que suele ser mucho más habitual durante la gestación. Es más, a menudo, los bebés recién nacidos tienen diástasis de los rectos, aunque, por lo general, esto tiende a resolverse por sí solo.

También existen otras etapas o hábitos que pueden influir muchísimo. Por ejemplo, realizar un trabajo regular que requiera levantar objetos pesados suele ser una causa muy común, además de levantar pesas de forma incorrecta. En definitiva, cualquier tipo de tensión repetida ejercida en los músculos abdominales puede causar este tipo de diástasis.

No obstante, sí es cierto que durante el embarazo y en el posparto suele ser una complicación mucho más común. Durante la gestación, a medida que los distintos músculos abdominales se estiran para acomodar al bebé en crecimiento, es posible notar una línea blanca, de tonalidad tenue, que tiende a correr de forma vertical por el abdomen, justo en el área donde se encuentra el ombligo. Es lo que se conoce como línea alba.

Y, precisamente, la línea alba puede ser considerada como una señal de que los músculos abdominales se han separado.

De acuerdo a distintos estudios, se estima que alrededor de un tercio de todas las embarazadas tienden a desarrollar diástasis de recto, siendo más común que surja alrededor de la semana 21 de embarazo.

Causas principales de la diástasis de rectos en el embarazo
Foto: Istock

Luego, una vez nace el bebé, hasta un 60 por ciento de las mujeres podrían seguir teniendo diástasis de recto hacia las seis semanas posteriores al parto. Mientras que algunos de los casos tienden a resolverse por sí solos, hacia los 12 meses posparto es posible que todavía exista (se calcula que afecta a un 32,6 por ciento).

En cualquier caso, se estima que la diástasis de los rectos afecta aproximadamente a una de cada dos mujeres, especialmente después del parto.

¿Cuáles son las causas? ¿Se puede tratar?

La causa principal es la expansión del abdomen, al producirse un adelgazamiento y ensanchamiento de los diferentes músculos abdominales, en este caso, debido al crecimiento del vientre a consecuencia del embarazo (por el crecimiento del bebé).

Concretamente, se produce cuando los lados tanto derecho como izquierdo del músculo recto del abdomen (y que cubre la parte frontal de la barriga), acaban separándose.

Aunque suele afectar, sobre todo, a aquellas mujeres que están esperando múltiples bebés, también es común en mujeres obesas o en quienes ya han tenido más de un embarazo, porque sus músculos se han estirado varias veces. 

Además, se ha encontrado un factor genético potencial que puede incrementar ligeramente el riesgo.

Desafortunadamente, no es posible prevenir la diástasis de recto, aunque una opción recomendada es realizar, antes del embarazo y posteriormente, ejercicios que ayuden a fortalecer los músculos abdominales.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

Continúa leyendo